Autopartes que perduran a través del arte

La pasión por los autos y las motos llevó a dos amigos a montar una firma dedicada no sólo a restaurar vehículos clásicos sino también a crear objetos decorativos a partir de viejos repuestos
Patricia Osuna Gutiérrez
(0)
2 de marzo de 2019  

En honor a Chips. El antiguo Ford Fairlane LTD de 6 cilindros fue restaurado a nuevo con piezas importadas de los Estados Unidos para recrear el auto de la mítica serie de los ’70
En honor a Chips. El antiguo Ford Fairlane LTD de 6 cilindros fue restaurado a nuevo con piezas importadas de los Estados Unidos para recrear el auto de la mítica serie de los ’70

Siempre dicen que el tiempo cambia las cosas; pero, en realidad, se tienen que cambiar por uno mismo". La frase se atribuye a Andy Warhol y viene a cuento para apreciar cómo una pieza que ha sido creada hace más de setenta años para funcionar en un vehículo, a partir de una inyección creativa encuentra un nuevo tiempo de vida.

Esto es lo que sucede en Custom Iron Design (CID), la firma de los amigos, creativos y directores Hernán Montheil y Fernando González Saborido que desde hace poco más de un año han logrado hacer que su pasión por los fierros los lleve a disfrutar de la experiencia creativa de generar objetos únicos con partes de autos y motos, algunos con más de siete décadas de antigüedad, recrear rodados de película y realizar homenajes a los íconos de la industria automotriz. Objetos que, en sus manos, renacen del pasado con un nuevo objetivo.

"Cuando empezamos, la idea era hacer una empresa que nos divirtiera y permitiera reciclar objetos que habían perdido su uso original; reutilizarlos de otra manera. Ahora, nos volcamos a los autos y las motos en desuso, descubrimos objetos y los volvemos a la vida como mobiliario para decoración de interiores y exteriores: espejos, lámparas, percheros, butacas, mesas y más. Vemos cómo las tapas de motores, zapatas de frenos o radiadores, según la inspiración que nos surja en el taller, son rehabilitadas y puestas en valor", comenta Montheil.

Crear viene de sus orígenes. "En cada obra reflejo a mi familia de artistas, que incluye mi bisabuelo, abuelo, tío y madre, todos pintores; llevo en la sangre la veta artística. Primero me dediqué a la música y luego a los medios, pero siempre me atrajeron las motos y los autos; me hubiera encantado ser mecánico. Al salir de los medios, junto con Fernando vimos la posibilidad de hacer una empresa con lo que realmente nos gusta".

De escritorio. Lampara que representa un cañón hecha con elementos de un Mercedes-Benz de 1969
De escritorio. Lampara que representa un cañón hecha con elementos de un Mercedes-Benz de 1969

Este último formaba parte de una empresa de transporte ejecutivo como supervisor. En ella había todo tipo de vehículos: sedanes, blindados, vans, etcétera. "Estaba en contacto con talleres y personas que mantenían estos vehículos. Ahí conocí a mecánicos especializados del rubro como Leo (Leonardo Gelpi, también mecánico de avión), que solucionó muchos problemas cuando no había importación y nadie se hacía cargo. En esa época también desarrollé la "Patrulla" que es una gran satisfacción y nuestra oficina rodante".

Así, al empezar una nueva etapa, estos amigos se reunieron con varios proveedores y "desde una primera charla entendimos esta pasión por los fierros que podían volver a la vida mediante un nuevo diseño y, claro, aplicando los conocimientos de cada uno", dice Fernando.

Junto con Hernán y Fernando, el equipo se completa con los restauradores, "customizadores" y mecánicos especializados Leo, Esteban Terranegra, Sergio Candela y Gabriel Nitzcaner. El equipo trabaja en dos talleres: en uno desarrollan las obras originales y en el otro, personalizan autos y motos.

Proceso creativo

El primer objeto partió de un cigüeñal de auto que estaba en el taller. Le añadieron de todo, tanto que en un momento parecía un árbol de navidad. Se dieron cuenta que "entre más cosas le poníamos, más se alejaba de la idea de diseño que queríamos. Hoy nuestro estilo es definido, minimalista, básico, limpio. Refleja el espíritu de la pieza inicial, retro, con óxido de hierro real y con una nueva función", afirma Hernán.

Reciclado.Lámparas, relojes y otros objetos decorativos son realizados con viejas partes y repuestos de autos y motos
Reciclado.Lámparas, relojes y otros objetos decorativos son realizados con viejas partes y repuestos de autos y motos

Los materiales de trabajo los consiguen en depósitos en los que hay diversos tipos de autos desarmados, antiguos y en desuso. Desde el primer momento desarrollaron un método para encontrar qué hacer con cada pieza.

"Caminamos la pieza; es decir, la colocamos sobre tablones y la vemos desde todos los ángulos, y ahí arranca literalmente la cabeza, surgen las ideas. Así, algunas se terminan en una semana y otras en cuatro meses. El tiempo de elaboración lo da cada pieza, según su diseño y lo que nos refleje".

En ese paso a paso, hay carburadores y tapas de válvulas, amortiguadores y cadenas que se transformaron en diversas clases de lámparas, un tipo de freno devenido en reloj o un motor que es una mesa. Cada objeto tiene un valor intrínseco por su historia y el tiempo dedicado a recuperarlo como una pieza única y con su esencia intacta.

La pieza intervenida más rara ha sido una lámpara "atrapa sueños", una creación muy artística basada en una chapa de un auto antiguo, recortada en gajos (luego usados para una pelota de futbol americano vintage) para hacer una especie de cubo a la que le tejieron hilos de cobre; como base usaron un filtro de aceite. "El maestro Sergio nos guió y quedó fantástica", dice.

"A nuestras casas no van las piezas a reciclar, todas llegan directamente a los talleres; si no, nos echan (risas). A cada una le hacemos un proceso fotográfico, la numeramos en el catálogo y armamos su historia para nuestro archivo, porque hay algunas con partes de autos del cincuenta. Está terminada cuando todos la aprueban", remarca Hernán. Luego, le colocan la chapa con el logo de CID y la embalan para ser entregada. Tienen un importante stock de productos y el target, que en principio pensaban que iban a ser quienes tuvieran que ver con los autos y las motos, se ha ampliado hasta madres de más de 70 años, que sienten que ese objeto será el mejor regalo para sus hijos.

En cuanto a las customizaciones, se hacen siempre con el apoyo de quien busca esta transformación. "La persona que trae un auto o moto forma parte de todo el proceso de recuperación hasta llegar al rodado que quiere. Por ejemplo, hicimos una moto homenaje al Citroën 3CV; toda con piezas de ese auto: desde los brazos de suspensión, el cuadro hasta la mecánica, tiene el motor de un IES América con más cilindrada y potencia. Es una moto de paseo y alcanza los 120 km/h con ruedas anchas, frenos a disco adelante y atrás y llantas desplazadas", describe Leo.

También han hecho otra moto a partir de un furgón Citroën 3CV y una moto réplica, inspiración de una Indian 1929, entre otras personalizaciones.

"Somos un grupo de muchachos jóvenes de 45 para adelante (risas), que logramos en este emprendimiento, mantener nuestro hobby para poder lograr que cada pieza se vea como queremos y refleje esa energía y pasión que despiertan los autos y las motos".

Patrulla de caminos

Fernando relata cómo la Patrulla de Caminos sobrevivió. "Es un Ford Fairlane LTD 6 cilindros, con dirección hidráulica, comprado en 2000 al tío de un amigo. Lo chocaron dos veces estando estacionado (en la avenida Elcano). La primera, en 2001, un borracho le destrozó un costado; los amigos del Club Fairlane Argentina me dieron un casco y cortamos una rebanada para reemplazar el lado dañado. La segunda, en 2015, le pegaron de atrás y lo montaron sobre una luminaria: quedó como un acordeón. Fue una odisea encontrar quien lo arregle, los chapistas ni me dejaban entrar a sus talleres cuando me veían; iban por lo económico y no por la pasión por los fierros y las historias que portan los autos", cuenta Hernán.

"Todos me decían ‘tirá esa porquería’, pero no me di por vencido y por las redes compré uno que decía ‘vendo Ford Fairlane sin motor’. El tío conocía un taller en el Talar de Pacheco donde arreglaban cualquier cosa (risas); al mostrar las fotos del auto se les iluminaron los ojos; al revés del resto, amaban los desafíos y los fierros y así, llevé la patrulla y a su hermano donante para su proceso de varios meses de restauración. Literalmente, lo estiraron y volvieron a armar, se ve mejor que nunca. Ha salido en cortos y publicidades. Hoy, ese taller que tiene grandes seres humanos, es el espacio principal de Custom Iron Design", finaliza.

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.