
Chico por afuera, pero muy habitable. El look interior se modifica con facilidad
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VALENCIA, España.- Dicen los pobladores de Aín que allí existió el último bastión musulmán en la Península Ibérica. Hoy, Aín es un pintoresco pueblo de Castellón, con apenas 130 habitantes, enclavado en las Sierras de Espada, a pocos kilómetros de Villarreal y a unos 90 al noroeste de esta ciudad bañada por las aguas del Mediterráneo.
Jamás hubiéramos conocido la historia de este pequeño pueblo, fundado por los moros en 1228, de no ser porque Peugeot lo incluyó como punto de retorno hacia Valencia en el recorrido de prueba que la marca del león organizó para que la prensa mundial tomara contacto con el flamante 1007.
Este pequeño y compacto Peugeot se basa en un concepto innovador y muy funcional. Por eso, es el primer vehículo en la historia de Peugeot con cuatro dígitos: no sustituye a ningún modelo anterior y es distinto del 107, el otro auto pequeño del catálogo del león.
El 1007 es un verdadero city car pensado para obtener, a partir de reducidas medidas exteriores (de hecho, su longitud es de sólo 3731 mm y el ancho de 1686), una gran habitabilidad interior, mucho confort y equipamiento para los pasajeros, más economía de uso y una estética minuciosa.
Aunque el toque distintivo inconfundible del Peugeot 1007 son las puertas corredizas Sésamo (así se llamó el prototipo presentado en el Salón de París de 2002), que se abren y cierran eléctricamente con sólo pulsar un botón (llave e interior), dejando una apertura de 920 mm, sin formar ningún tipo de ángulo ni superar en exceso la línea de la carrocería. Así, el pilar central de ésta queda muy atrás, facilitando el acceso a las plazas delanteras y traseras.
Las cuatro butacas se rebaten y desplazan sobre rieles en el piso, configurando el interior a voluntad. Además, posee numerosos portaobjetos.
El 1007 responde también al concepto Camaleón. Peugeot ofrece doce kits (de variados colores) para cambiar el look del interior que incluye dos revestimientos de la parte superior del tablero, cuatro embellecedores para los difusores de aire circulares, dos camisas sobre los paneles de las puertas, dos tapas en los portaobjetos traseros y cuatro fundas al tono para las butacas. Estos kits se montan y sacan con suma facilidad.
La gama 1007 lanzada recientemente en Europa a precios que van desde los 13.750 a los 17.850 euros, incluye dos motores nafteros. El más pequeño de 1.4 litro y 75 CV con caja mecánica de 5 velocidades, y un 1.6 de 16 válvulas y 110 CV con la caja 2Tronic manual automatizada con dos modos de funcionamiento: íntegramente automático y secuencial. En éste, los cambios se realizan mediante dos levas instaladas en la columna de dirección, muy prácticas y deportivas. El tercer propulsor es un Hdi diesel de 1.4 litro y 70 CV.
Este Peugeot obtuvo, además, cinco estrellas en el rubro de seguridad de los ocupantes en las pruebas de impacto de la EuroNCAP con 36,1 puntos, récord en el segmento de los autos pequeños.






