En el verano, los amantes del 4x4 no sólo se aventuran por las playas, también es una buena época para transitar por los caminos de ripio y tierra, montañas y sierras. En ellos, hay que tener cuidado con las piedras.
En terrenos pedregosos infle muy bien los neumáticos (más aún que en el asfalto), para evitar que las piedras rompan la banda de rodamiento.
Tenga en cuenta los ángulos de entrada, salida y ventral del todoterreno. De esta forma evitará golpes severos en la mecánica y la carrocería, además de quedar colgado sin tracción.
Circule despacio, tratando de copiar el terreno y pisar las piedras para desplazarlas. Utilice doble tracción en baja (4L), para máxima fuerza.
Las bajadas bruscas hágalas en primera velocidad y en baja. Así, el vehículo descenderá lentamente y con plena seguridad. No presione el embrague y evite tocar el freno.
Si el terreno tiene zanjas profundas, atraviéselas en diagonal para mantener la tracción en la mayor cantidad de ruedas posible.