
Robustez, confiabilidad y cara rejuvenecida son las propuestas del Fiesta Sport
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El Ford Fiesta es un modelo bien conocido por el público, ya que hace varios años que su diseño se pasea por las calles y rutas de nuestro país.
El año último, sin embargo, se lo adaptó a las nuevas líneas de los automóviles de la marca del óvalo, denominada New Edge, cuyos ejemplos más claros son el Focus y el Ka.
Precisamente de estos modelos toma el Ford Fiesta CLX Sport, producido en Brasil, la nueva fisonomía de su trompa, caracterizada por los faros en triángulo, y el conjunto del tablero y la consola central. Además, esta versión probada por La Nación conjuga las condiciones de una edición limitada con su vistoso alerón, que continúa la curva del techo, las llantas de aleación y las finas líneas de pintura laterales que se combinan con apliques plásticos con la inscripción Zetec.
Mecánica. El Fiesta CLX Sport está equipado con el motor Zetec Rocam de 1.6 litro desarrollado en Brasil sobre la base del motor de 1000 cc que equipa la última versión del Ka.
Si bien porta el mismo nombre, este motor no pertenece a la línea Zetec de 16 válvulas utilizadas por el Focus. Por el contrario, se trata de un 4 cilindros en línea de 8 válvulas con inyección multipunto, que entrega 90 CV de potencia y un par 13,8 kgm.
Más allá de que en algunas prestaciones este motor es inferior al 1.4 que equipó tradicionalmente el Fiesta, su respuesta (aceleración, elasticidad y velocidad) es buena para la ciudad, su ámbito natural, tornándolo lo suficientemente ágil para moverse con soltura.
En general, es un motor silencioso, excepto a alto régimen (140 km/h), cuando su nivel de ruido se incrementa y no es bien filtrado por la insonorización del habitáculo.
Mención aparte para el muy contenido consumo. Tanto en ruta como en ciudad el Fiesta Sport gasta muy poco.
El escalonamiento de los cambios muestra, en general, marchas largas. La segunda lo es, indefectiblemente, si se le pide respuesta a bajo régimen, por lo que a veces, en desniveles pronunciados es preferible engranar primera para contar con más reacción.
Comportamiento dinámico. Desde el punto de vista dinámico, el Fiesta Sport cumple con creces para un vehículo de sus características. La estabilidad direccional es buena, ya que el auto va firme y seguro, sin dar sorpresas en los cambios de dirección.
La tenida y el rolido son aceptables a velocidades normales, aunque el tren trasero transmite cierta inseguridad por encima de los 150 km/h. Las suspensiones entregan un correcto confort de marcha, pero les falta un poco de amortiguación al tomar rápido pozos más o menos profundos. De todas formas, resultan más que adecuadas para un auto chico como el Fiesta.
Seguridad. Los frenos, que por supuesto no cuentan con ABS y presentan el clásico esquema de discos adelante y tambores atrás, funcionan en forma impecable, con una rápida y firme respuesta al pedal y sin provocar bloqueos prematuros de las ruedas directrices.
La dotación pasiva es excelente para el segmento, ya que posee airbag para el conductor y acompañante, cinturones de seguridad regulables en altura y apoyacabezas en las cuatro plazas.
Confort y equipamiento. Para personas de más de 1,80 metro hallar una correcta posición implica retroceder la butaca íntegramente, por la baja altura de ésta y del volante.
Además, el respaldo del asiento es bastante corto, lo que obliga a adoptar más reclinación.
En suma, el conductor queda como si estuviese manejando un auto de competición. No obstante, el alcance de los comandos es correcto y la selectora de la caja de cambios es excelente, por su recorrido corto, precisión y suavidad.
La habitabilidad y el acceso son buenos para los pasajeros de adelante, pero para los posteriores una y otra cosa resultan bastante difíciles por lo estrecho de las puertas y la escasa distancia entre los respaldos delanteros y el asiento trasero.
Aunque la calidad de algunos materiales y de terminación podría mejorarse, el Fiesta CLX Sport cuenta con un equipamiento más que aceptable para su segmento.
En este rubro se destacan los elevacristales eléctricos, la climatización, el excelente equipo de audio (con CD) y los faros antiniebla.
Conclusión. Con el rejuvenecimiento de su línea, el Fiesta todavía tiene bastante para dar como auto urbano, en especial para los jóvenes.
Como todos los vehículos de la casa del óvalo, el Ford Fiesta transmite confiabilidad y robustez, lo que no es poco.
Prueba Fiesta CLX
Presentación mundial: 1989. (Rediseño) septiembre de 1995.
Presentación en la Argentina: (rediseño New Edge) agosto de 1999.
Lugar de producción: San Pablo, Brasil
Importador oficial: Ford Motor de Argentina, 0800-888-FORD (3673).
Precio: US$ 17.900
Garantía: 1 año o 20.000 kilómetros






