
El Rover 416Si posee un buen confort de marcha, consumo realmente contenido y terminaciones de calidad para luchar entre los medianos
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Tuvimos la oportunidad de tomar contacto con uno de los productos que Canley, el representante oficial de Rover y Land Rover, comercializa en la Argentina, el Rover 416Si.
La espera valió la pena ya que pudimos comprobar el porqué del éxito de este tres volúmenes que, junto con su hermano de la serie 200, nació como un derivado del Honda Civic, producto de los negocios en conjunto que en su momento habían firmado las dos empresas.
Destinado a competir entre los autos medianos, uno de los segmentos con contendientes de categoría en casi todas las marcas, el 416Si propone un diseño elegante, sobriedad, habitabilidad interior y un motor con buenas prestaciones. En su lograda figura prevalecen las líneas redondeadas que le entregan al frente del auto (a nuestro gusto, lo mejor dentro de un diseño agradable) un aspecto sólido y un toque de agresividad.
El ángulo de apertura de las cuatro puertas hace fácil y cómodo el ingreso-egreso, pero, por su bajo despeje, se debe estar atento al posible roce con los cordones, así como también al toque de la parte inferior de la carrocería al pasar por lomadas o baches profundos.
Los ajustes manuales de la butaca más la regulación de altura del volante permiten que el conductor, cualquiera que sea su tamaño, encuentre una posición de manejo confortable. Las buenas terminaciones y los detalles de elegancia no faltan en el interior que, también por su buena luminosidad y un elevado equipo de confort, entrega un agradable entorno para cinco ocupantes.
El baúl alfombrado y con iluminación tiene un propicio espacio para llevar bultos, que se puede agrandar rebatiendo los asientos traseros.
La visibilidad tiene su único punto crítico hacia atrás ya que la combinación de un espejo central de pequeñas dimensiones y el ángulo de la luneta trasera se combinan para dificultar la visión, que sin embargo es buena hacia los demás sectores.
El confort de marcha y la habitabilidad se ven premiados por una notable insonorización y un sistema de suspensión independiente que copian en forma adecuada las desigualdades del terreno y permiten que el auto, con un poco de tendencia al subviraje en curvas pronunciadas, se sienta firme a altas velocidades, aunque se recomienda acostumbrarse a la suavidad de la asistencia en la dirección, que al no ser progresiva puede complicar en las maniobras bruscas.
Esta característica de la dirección, en combinación con las buenas respuestas de la planta motriz hacen que la marcha en el nutrido tránsito de la ciudad sea ágil y descansada.
Un confiable motor
El impulsor de 1.6 litro del Rover 416Si posee tecnología de punta. Cuenta con 111 caballos que responden sin titubeos al acelerador.
Asimismo, el bajo peso y la buena penetración aerodinámica se asocian para conseguir elásticas performances y un consumo contenido que, en promedio, permite viajar cerca de 800 kilómetros sin tener que parar en un surtidor, siendo ésta una de las características más destacadas del Rover 416Si, que arroja un balance positivo convirtiéndose en una interesante opción dentro de los vehículos medianos que se ofrecen en nuestro mercado.






