El desafío de hacer autos cada vez más seguros: cómo se realizan y para qué sirven los crash test

Instituciones independientes de todo el mundo realizan exhaustivas pruebas de colisión frontales y laterales para evaluar qué protección ofrecen los nuevos modelos que salen al mercado
Gabriel Tomich
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23 de abril de 2004  

La compra de un automóvil nuevo implica evaluar varios detalles: precio, confort, equipamiento. Y resulta más minuciosa aún con los usados, en los que se debe verificar los papeles, el estado de mantenimiento, las deudas... ¿Pero alguna vez el comprador tiene en cuenta los elementos de seguridad que lo equipan? ¿O se interesa por conocer las calificaciones que el modelo ha tenido en las pruebas de impacto? Casi seguro que no, aunque debería (ver recuadro Para tener en cuenta a la hora de elegir un auto).

Institutos independientes como la EuroNCAP (estas últimas siglas son por New Car Assessment Program) y la National Highway Traffic Safety Administration (Nhtsa) de los Estados Unidos, entre otros, realizan exhaustivos estudios sobre las condiciones de seguridad de los vehículos sometiéndolos a pruebas de impacto.

El crash test es un método para determinar cómo la estructura de un modelo responde en el indeseable caso de tener colisiones frontales o laterales y, lo que es más importante aún, cuáles son las consecuencias para los ocupantes del vehículo.

Las pruebas de impacto se realizan observando un protocolo o método, que estandariza los ensayos. Se utilizan en ellas los famosos dummies, muñecos antropomórficos cargados de sensores que capturan datos sobre las consecuencias físicas que sufre una persona durante un choque. También se utilizan para evaluar qué lesiones provoca el automóvil probado en el caso de atropellar a un peatón.

En la actualidad, la Nhtsa realiza crash test frontales y laterales. En el primero se estrella un automóvil contra una barrera fija a 56 kilómetros por hora, con dummies sentados con los cinturones de seguridad abrochados en ambas butacas delanteras.

Los instrumentos miden la fuerza del impacto en cabeza, pecho y piernas de cada dummy. La información resultante, que indica la probabilidad de lesiones graves, se muestra con una escala de estrellas. Así, cinco estrellas, la máxima seguridad, indica un 10% o menos de probabilidad de lesiones serias. Cuatro, entre 11 y 20%; tres, de 21 a 35%; dos, entre 36 y 45, y con una estrella, el riesgo es de 46% o más.

En los crash test laterales, los dummies se sientan en la butaca del conductor y en el asiento trasero, detrás del primero. Esta prueba trata de evaluar una típica colisión de bocacalle, para lo que se utiliza una barrera móvil, de 1367,58 kilogramos, que se lanza a 62 km/h contra el vehículo de prueba. Con este test, la Nhtsa mide el porcentaje de lesiones en el pecho con riesgo de muerte. No se evalúan, en cambio, las lesiones en la cabeza.

En este caso, cinco estrellas significan 5,5% o menos de posibilidad de sufrir lesiones graves; con cuatro estrellas, el riesgo es de entre 6 y 10%; tres estrellas indican entre un 11 y un 20%; dos estrellas, de 21 a 25%, y una estrella, el puntaje más bajo de seguridad, expresa 26% o más de riesgo.

Estilo europeo

La EuroNCAP evalúa los automóviles mediante cuatro pruebas: crash test frontales, laterales, contra un obstáculo (columnas, semáforos, árboles) también de lado, y los efectos al atropellar peatones adultos y niños.

En el impacto frontal de la EuroNCAP, la velocidad del vehículo es hoy de 64 km/h al estrellarse contra una barrera deformable, mientras que en el lateral, la plataforma móvil de choque se mueve a 50 km/h.

Para las pruebas de impacto contra un obstáculo el automóvil es desplazado a 29 km/h, en forma lateral, contra una esfera sólida de 254 mm de diámetro. La simulación de impactos sobre peatones se realiza con el automóvil lanzado a 40 km/h.

La norma europea muestra la probabilidad de lesiones dividiendo al dummie en varias partes (cabeza, pecho, etcétera) y coloreando cada una de ellas con tonos distintivos de calidad: verde (bueno), amarillo (adecuado), anaranjado (marginal), rojo (débil) y marrón (pobre).

También utiliza una escala de cinco estrellas independientes para evaluar la seguridad durante impactos frontales y laterales; otra similar para los peatones, y una tercera respecto de la protección de los niños.

Si está por comprar un auto, nuevo o usado, no olvide verificar, para tener más datos para una decisión correcta, las evaluaciones realizadas por la EuroNCAP, que pueden consultarse en www.fia.com/tourisme/safety/safint.htm , así como las efectuadas por la Nhtsa, que se exhiben en www.hwysafety.org/vehicle_ratings/ratings.htm

Respuesta rápida

Las automotrices hacen sus propias pruebas de impacto, pero se toman muy en serio los resultados de los crash test estandarizados hechos por las organizaciones independientes.

Por un lado, es un buen argumento de marketing y ventas obtener un rating de cinco estrellas. Por el otro, sirve para evaluar la posición de la competencia y mejorar en los propios modelos los sistemas de deformación progresiva de la estructura del vehículo, los airbags, los dispositivos electrónicos de asistencia para los frenos, los controles de estabilidad y de tracción, entre otros elementos.

Equipamiento: para tener en cuenta a la hora de comprar un coche

Los automóviles ofrecen cada vez más protección para sus ocupantes. Por eso es importante que el comprador conozca qué elementos resultan muy importantes a la hora de comprar. Sepa comparar antes de cerrar una operación. Entre un modelo y otro, tal vez por muy poca diferencia de dinero, uno tenga sistema ABS.

Tómese un tiempo, pregunte los precios de los autos que están a su alcance y analice detenidamente el equipamiento de cada uno.

Distinga los elementos de confort de los de seguridad y haga una compra inteligente pensando en la mejor protección para usted y los suyos.

Desde los modelos más baratos hasta los más caros, el equipamiento de seguridad aumenta de manera progresiva. Para ayudarlo en su decisión, detallamos, de menor a mayor, los dispositivos que equipan los autos.

La mayoría de los modelos tiene carrocería con deformación programada, diseñada para absorber la mayor cantidad de energía en caso de impacto.

  • Cinturones inerciales de tres puntos de fijación.
  • Apoyacabezas para todos los pasajeros.
  • Tercera luz de stop.
  • Antinieblas traseros y delanteros
  • Airbag para conductor y acompañante (se inflan en caso de choque).
  • Frenos con ABS (evita que las ruedas se bloqueen en las frenadas y permite mantener el control de la dirección).
  • Repartidor electrónico de frenado (EBD)
  • Control de tracción (las ruedas no patinan al acelerar)
  • Control de estabilidad
  • Airbags laterales y de cabeza
  • Obviamente, hay muchos más dispositivos y los autos premium tienen un arsenal de seguridad. Pero siempre, en un mismo rango de precios, es bueno mirar bien antes de comprar.

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