
Un nuevo enfoque del segmento de autos pequeños. Su diseño responde a la creciente demanda de modelos utilitarios. Tiene puertas corredizas y mucho confort. Su venta en Francia está prevista para comienzos del año próximo
1 minuto de lectura'
El mundo del automóvil lo conoció primero como un concept car con el nombre de Sésamo en el salón de París de 2002.
Fue el comentario de toda la prensa especializada y tuvo buena aceptación por parte del público.
Una pasada en limpio de sus líneas le dio su apariencia final: un auto muy pequeño por fuera, con buen espacio interior y mucha tecnología.
Pero aún falta el nombre. Por su tamaño (3,73 metros) se ubica entre los más pequeños de la marca (que siempre comienzan con el 1), mientras que por el período en el que saldrá a la venta le corresponde terminar en 7 (sumándose al 307, 407 y 807).
Así nació el 1007, un nuevo concepto de automóvil, cuya venta en Francia está prevista para el primer trimestre de 2005.
Con una carrocería nacida de la inspiración del carrocero italiano Pininfarina, el novedoso 1007 es una pequeña berlina monovolumen, con soluciones innovadoras.
En su diseño agradable se destacan las puertas eléctricas corredizas, llamadas Sésamo, que facilitan el acceso o el descenso del vehículo.
Basta presionar un botón para que la puerta se deslice hacia atrás sin superar el largo del auto. Ese sistema permite también estacionar en lugares donde los modelos de puertas convencionales tienen mayor dificultad.
El sistema incorpora elementos de seguridad como la traba a más de 5 km/h, que impide la apertura accidental de las puertas, y sensores, que detienen el funcionamiento si encuentran un obstáculo (antiaplastamiento).
El interior ofrece diversas innovaciones. Tanto la butaca del acompañante como los asientos traseros pueden rebatirse para conseguir distintas configuraciones, lo que además permite usar los respaldos como mesas. Tiene también numerosos compartimientos portaobjetos. Respecto de la mecánica, el 1007 tiene asistencia eléctrica de la dirección y caja automática en las versiones nafteras.
Los motores elegidos son dos nafteros de 1360 cc (75 CV) y 1587 cc (110 CV) y un HDI de 1399 cc (70 CV).
El aspecto interior ofrece la posibilidad de personalizarlo según el gusto de su dueño. Para el 1007 se puede elegir entre 12 kits de tapicería, llamados Camaleón, que el usuario puede combinar. Además, dada la facilidad para montarlos y desmontarlos, los dueños podrán cambiar los colores.
Construido sobre la plataforma 1 en el centro de producción Peugeot-Citroën de Poissy, se fabricarán 130.000 unidades por año. El proyecto demandó una inversión global de 560 millones de euros.




