
La versión 2014 de la amplia van coreana llega con nuevo motor turbodiésel de 170 CV y gran habitabilidad para familias y traslados ejecutivos de pasajeros
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En plena efervescencia mundialista, Hyundai lanzó en la Argentina la versión 2014 de la polivalente van H1 para 12 pasajeros, modelo que se adapta a la perfección para una familia numerosa (o dos familias de vacaciones), viajes ejecutivos de larga distancia y traslados de pasajeros.
Probamos la versión tope de la gama H1, denominada Full Premium, provista ahora con un eficiente motor Euro IV 2.5 CRDi VGT de 4 cilindros en línea de 170 CV de potencia y caja de velocidades automática de 5 marchas. Además de esta versión, la gama H1 incluye las versiones Full y Full Premium con el mismo motor, pero con turbocompresor de diámetro fijo de 136 CV, combinado con una transmisión manual de 6 velocidades.
Este propulsor cuenta con todas las características de los gasoleros modernos: inyección directa por sistema common-rail, cuatro válvulas por cilindro y, en el caso de la versión probada, turbocompresor de geometría variable, cuya principal característica es evitar el efecto turbo lag (el retardo que tienen los turbos a fijos a bajo régimen) y aprovecha mejor el par motor. Este último, precisamente, una de las virtudes salientes de la planta motriz de este H1. Con estas características, el 2.5 del H1 entrega una potencia de 170 CV a 3800 rpm y un par motor (torque) de 44,4 kgm entre 2000 y 2250 rpm.
Buenas respuestas
El motor y la caja de velocidades automática de 5 marchas, bien relacionada y con poco patinamiento entre cambios, más la tracción trasera (propulsión) aportan un andar sorprendentemente ágil y dinámico, para un vehículo de las dimensiones (más de 5 m de largo, casi 2 m de alto) y el peso en orden de marcha (entre 2250 y 2265 kg) del H1 tanto en ciudad como en ruta (por ejemplo, recupera de 60 a 100 km/h en algo más de 7s). Además, la caja tiene opción secuencial-manual, así que con la propia selectora se pueden apurar cambios ascendentes o descendentes. Otra buena noticia es el ajustado consumo de gasoil y la autonomía.
Las suspensiones están diseñadas y reguladas para la comodidad de los pasajeros. Por lo tanto son blandas y mullidas, que se suman a los neumáticos de perfil alto (215/70 R16 con llantas de aleación), para conformar un notable confort de marcha. Más allá de esto tiene un comportamiento franco en las curvas (la propulsión trasera cumple un papel importante en esto). En cuanto a la capacidad de carga, la H1 tiene un peso máximo de 3185 kg, lo que significa casi una tonelada (935 kg para ser exactos) útil respecto del mencionado peso en orden de marcha.
Muy buena nota para los frenos, directos y potentes (100 km/h a 0 en 42 m). La Hyundai H1 tiene un potente equipo compuesto por discos ventilados adelante y sólidos atrás (que pocos modelos de automóviles tienen) con ABS en las cuatro ruedas. No cuenta con control de estabilidad (ESP).
Habitabilidad garantizada
Si algo caracteriza el interior de la H1 es el espacio (no podía ser de otra manera con una distancia entre ejes de 3,2 m) y la flexibilidad. Las filas dos y tres tienen butacas independientes a izquierda y derecha y una central, más pequeña (sin apoyacabeza), que al rebatirse (también se pliegan para formar un pasillo) se transforma en una amplia y práctica bandeja portaobjetos a disposición de los pasajeros de dicha fila. Por esta carencia de apoyacabeza en los asientos centrales, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) habilita a la H1 para 7 pasajeros en aplicaciones comerciales.
Las butacas de la segunda fila son giratorias (180°) y deslizables, mientras que las de la tercera sólo se desplazan.
El asiento trasero es enterizo, pero también es deslizante, además de que puede removerse con facilidad, lo que otorga un amplio espacio para el transporte de valijas, bolsos u otros objetos. Las butacas traseras sólo cuentan con cinturones de seguridad abdominales.
La Hyundai H1 tiene dos amplias puertas laterales corredizas (la generación previa sólo tenía una) que facilitan el acceso a las filas dos y tres. Llegar a la cuarta y última es un poco más complicado.
La posición de manejo es muy cómoda, alta y con excelente visibilidad frontal y lateral. Hacia atrás, el portón dificulta la visión, pero los espejos laterales (con ajuste eléctrico) son amplios y, para estacionar, esta H1 dispone de sensores sonoros de retroceso y de un práctico espejo convexo sobre el portón trasero (clásico en los vehículos orientales), que permite ver el paragolpes trasero en maniobras finas.
Gracias a la dirección, óptima para maniobrar en el tránsito y para estacionar (por su tamaño no es fácil encontrar huecos con espacio suficiente), y a la caja automática, la H1 se maneja con facilidad. Las luces tienen buena potencia y cuenta con faros antiniebla adelante, pero no atrás.
El equipamiento incluye doble airbag frontal, aire acondicionado con salidas traseras individuales, apertura remota de las puertas y luz trasera interior de LED. Para viajes largos, al conductor no le vendría mal contar con cruise-control.
La Hyundai H1 no trae equipo de radio original, pero los concesionarios de la marca ofrecen varias opciones a los compradores, que incluyen hasta dispositivos sofisticados con pantalla y navegador.
Los precios de la gama H1 (no incluyen la radio) comienzan en US$ 46.900 y el de esta versión Full Premium de 170 CV es 52.400 dólares. Encuadrado técnicamente como vehículo utilitario, a la Hyundai H1 no se le aplica el impuesto interno fijado por el Gobierno a principios de año para automóviles de más de 170.000 de valor de fábrica, por lo que conjuga una muy buena relación precio-producto.






