
La nueva versión de la Volkswagen Amarok luce una avanzada caja automática de 8 marchas y tracción 4x4 integral
1 minuto de lectura'

La Volkswagen Amarok llegó al mercado a principios de 2010 con conceptos innovadores para el segmento de las pickups. Ese mismo espíritu de avanzada sigue vigente en la última versión de la camioneta mediana de la marca alemana, lanzada hace poco tiempo.
En efecto, la nueva VW Amarok automática incorpora la última evolución del motor 2.0 biturbo, que entrega ahora una potencia de 180 CV (que se extiende a toda la gama del producto). Además suma dos novedades absolutas en el segmento: caja automática de 8 marchas y sistema de tracción 4x4 permanente, al mejor estilo de los utilitarios deportivos (SUV).
Desde el punto de vista estructural y de diseño, esta nueva Amarok no tiene cambios estéticos exteriores (el más notable es la incorporación de sensores de estacionamiento traseros) ni interiores.
Así, lo que distingue a esta versión es el nuevo tren de fuerza (motor-transmisión). Aunque hay ciertos prejuicios respecto de la cilindrada baja del propulsor, lo cierto es que en Volkswagen afirman tener una política de downsizing (reducción del desplazamiento de las plantas motrices), que no quieren abandonar.
Por eso mantiene el conocido motor de 4 cilindros en línea 2.0 biturbo (los turbocompresores funcionan en serie) con doble árbol de levas a la cabeza (DOHC) y 16 válvulas que, como se dijo, entrega ahora 180 CV a 4000 rpm (10,4% más), mientras que el incremento del torque es más modesto, al pasar de 40,8 kgm a 42,8 a 1750 vueltas (4,9% superior). Para lograr esto, los técnicos de VW modificaron la gestión electrónica, el sistema de inyección, los turbos y algunos componentes de la tapa de cilindros.
Transmisión inteligente

Asociado a este incremento de potencia, esta Amarok suma la flamante caja de velocidades automática ZF 8HP45 de 8 marchas, diseñada para el modelo y que lógicamente ofrece un amplio abanico de relaciones para aprovechar al máximo el torque y la potencia del propulsor.
Se trata, además, de una caja muy especial, ya que combina el convertidor de par clásico de las transmisiones automáticas con tres embragues (al estilo de las cajas DSG).
El resultado es una transmisión excelente. Muy rápida, sin patinamientos ni brusquedades. Además tiene modo Sport, que la hace aún más ágil (en general, se bajan 1 seg. los tiempos de aceleración y recuperación), y función manual-secuencial, siendo posible forzar rápidos rebajes y cambios ascendentes con mucha presteza. Por si fuese poco, también es del tipo adaptativa; es decir, adapta las respuestas al estilo de manejo del conductor. Un verdadero chiche.
La gran cantidad de marchas tiene lógica. Relaciones cortas en los cambios bajos para aprovechar el torque del motor, lo que redunda en muy buenos registros de aceleración y elasticidad para un vehículo de 2180 kg. Arriba, la sexta es directa, mientras que 7ª y 8ª son dos sobremarchas para circular en ruta con el motor a bajo régimen, y obviamente con un consumo contenido. El conjunto también es económico en su gasto urbano y muy silencioso. En cuanto a las prestaciones, la Amarok incrementó su capacidad de arrastre a 3,2 toneladas.
Tracción permanente

El otro cambio importante es la adopción de un nuevo sistema de tracción, que también se llama 4Motion como el que equipa a las versiones con caja manual, pero que no tiene nada que ver.
El de esta versión automática es 4x4 permanente y carece de caja reductora (por eso, la consola perdió las teclas selectoras de los modos de tracción).
Basado ahora en un sistema mecánico Torsen (Torque Sensitive), inédito entre las pickups, envía el par motor (o torque) al eje con mayor agarre. En condiciones normales (asfalto seco), el reparto es de 40% adelante y 60% atrás. Sin embargo, el diferencial central (que hace las veces de coordinador del sistema) puede variar esta proporción hasta 20/80 y 60/40.
Este sistema, que asegura máximo agarre y tracción sobre cualquier superficie (muy notorio, por ejemplo, en asfalto mojado), proporciona un comportamiento dinámico impecable en curvas, rectas y frenadas. Esto se suma al conocido confort de marcha, balance y seguridad activa que ofrecían las suspensiones y los controles electrónicos de estabilidad (ESP) y de tracción.
Este último está activo siempre, aunque puede ser desconectado mediante un switch en el tablero. No obstante, en una situación de riesgo vuelve a conectarse en forma automática.
Los frenos son excelentes (100 km/h a 0 en 44 metros) para detener un vehículo del tamaño y peso de esta Amarok automática. Mantiene también el sistema ABS off-road, que modifica la capacidad de freno y la gestión del ESP para detenerlo en menos distancia sobre superficies resbaladizas o de poco agarre como ripio, tierra o arena.

El eje rígido trasero con elásticos mantiene la capacidad de carga útil de 1047 kg.
En síntesis, esta Amarok es ágil, equilibrada y muy segura, tanto en la ciudad (donde, salvo por el tamaño, se comporta como un automóvil) como en rutas y autopistas.
Sin cambios en las dimensiones, esta Amarok automática mantiene la amplia cabina y la caja de carga (la más grande del segmento) que caracterizan el modelo desde el lanzamiento oficial hace un par de años.
La posición de manejo es muy cómoda, los asientos están tapizados con cuero sintético y las plazas traseras tienen buen espacio para las piernas, pero el respaldo es demasiado recto y no se reclina, por lo que puede resultar cansador ir atrás en un viaje extenso.
Si bien agregó sensores de estacionamiento trasero, la Amarok sigue en desventaja con algunos modelos rivales. No tiene cámara de retroceso ni pantalla táctil. El equipo de audio, si bien tiene puerto USB y otras conexiones, debería ser mejor, y un navegador satelital de serie tampoco estaría mal.
En cuanto al instrumental, el velocímetro es bastante impreciso, igual que los medidores digitales de temperatura del motor y, en especial, de combustible. Esto último lo compensa en parte con la computadora de viaje, que mide el consumo promedio, entre otras funciones.
Obviamente, esta VW Amarok 4x4 Highline AT es el nuevo tope de gama de la familia de pickups de la marca alemana; por lo tanto, compite en la parte alta del segmento al que pertenece.
El precio es de 266.190 pesos. Suena a mucho, pero las rivales no son más baratas. Por ejemplo, la Toyota Hilux 3.0 SRV AT de 4 marchas cuesta $ 272.000, mientras que la nueva Chevrolet S10 LTZ AT6 tiene un precio de $ 265.240 y la flamante Ford Ranger Limited AT6, 284.600 pesos. La guerra de las pickups continúa y promete nuevas batallas.






