
Antes de que llegue a los concesionarios manejamos la nueva rural mediana de la empresa japonesa, que cuenta con un buen equipo de serie y un propulsor multivalvular de 136 caballos de potencia
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A casi dos años de su presentación como concept car en el salón de Brasil, Toyota lanza en nuestro mercado la versión familiar del exitoso Corolla, que se denomina Fielder.
Este vehículo mediano, que se produce en la planta de Indaiatuba, San Pablo, está desarrollado sobre la plataforma de su hermano sedan.
En el bello diseño prevalecen las líneas suaves y redondeadas. El frontal es similar al de cuatro puertas, con grupos ópticos translúcidos con máscara negra (de muy buena luminosidad) y un amplio paragolpes que integra el spoiler.
De perfil, muestra una línea de cintura elevada, y atrás se destaca el alerón (con tercera luz de freno elevada) y el amplio portón, que al abrirse revela una cómoda boca de carga y un baúl de piso plano con una capacidad que, aunque es amplia (411 l), curiosamente es menor que la del sedan, que llega a 437 litros.
Todos estos detalles le brindan al Fielder un estilo deportivo y robusto.
Por ahora viene provisto del motor naftero multivalvular de 1.8 l, con variación continua de apertura de válvulas (VVT-I) de 136 CV y con opción de caja manual de 5 velocidades o automática de 4, que es con la que tomamos contacto.
El propulsor mueve sin inconvenientes y con agilidad este vehículo de alrededor de 1200 kilos de peso. El pique y las aceleraciones, sin ser deportivas (claro está), son suficientes para obtener un muy buen dinamismo. Este buen comportamiento está sustentado por la caja de cambios automáticos, que entrega la potencia en forma suave, pero progresiva. El consumo es más que aceptable con un promedio menor a los 10 litros cada 100 kilómetros.
El comportamiento dinámico, en la ruta como en las calles de la ciudad es aplomado y con reacciones confiables.
La configuración de las suspensiones es blanda, lo que hace que el auto role al exigirlo en las contracurvas o los retomes a alta velocidad. La dirección, rápida y directa, da seguridad a cualquier velocidad y contribuye al buen confort de marcha.
El interior es amplio (con espacio para cinco adultos), luminoso y con buenas terminaciones. Eso sí, el diseño del frontal sigue siendo de estética minimalista y austero, pero con todos los controles ergonómicos y fáciles de reconocer.
Comodidad
Las regulaciones manuales de la butaca del conductor (además de las tradicionales, modifica en altura) y la del volante (altura), hacen que encontrar una buena posición de manejo resulte una tarea simple. Los asientos traseros tienen una innovación interesante, ya que permiten reclinar los respaldos, con lo que ganan en comodidad. Por supuesto, son totalmente rebatibles para lograr mayor espacio de carga (cerca de 800 litros).
En cuanto al equipamiento de confort y seguridad, el Fielder no decepciona. Cuenta con elementos de última generación, es decir, aire acondicionado, cierre centralizado con comando a distancia, levantavidrios eléctricos en las cuatro puertas y radio con reproductor de CD, todo con comandos fáciles de reconocer, ergonómicos y de accionamiento simple, además de frenos con ABS, carrocería con deformación programada, barras laterales de protección, inmovilizador de motor, cinturones de seguridad inerciales y dos airbags delanteros de serie.
En definitiva, el nuevo Toyota Fielder, que tiene una buena relación precio-producto (la versión con caja manual cuesta $ 52.990) es una interesante opción para el que busca un auto moderno, familiar y bien equipado.






