
El presidente de Peugeot-Citroën reclamó una dirección más clara para el sector
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En una charla informal que mantuvo los últimos días con un grupo de periodistas, el presidente de Peugeot-Citroën Argentina, Luis Ureta Sáenz Peña, sostuvo que la Argentina "necesita una dirección clara para la industria automotriz y para los consumidores".
Ureta Sáenz Peña se refirió así a las numerosas declaraciones de los gobernadores de la provincia de Buenos Aires, Carlos Ruckauf; de Córdoba, José Manuel de la Sota, y de Santa Fe, Carlos Reutemann, que polemizaron públicamente con el secretario de Industria, Javier Tizado, sobre una posible rebaja de los impuestos internos a la fabricación de automóviles, tanto en el nivel nacional como provincial.
"Sin duda, esas noticias, que se conocieron en enero y también durante febrero, provocaron que la demanda se retraiga -se sumó el gerente comercial de Peugeot, Miguel Villarruel-. En otros países, en cambio, esos temas se discuten con discreción y se dan a conocer sólo cuando la decisión está tomada. Que existan esos rumores nos perjudicó: el mercado se paró porque los clientes prefieren esperar para ver qué va a pasar."
Según agregó Ureta Sáenz Peña, "en el tema impositivo vemos pasar la pelota de ping-pong, pero nosotros no podemos hacer nada; se tienen que poner de acuerdo el gobierno nacional y los de las provincias".
Igualmente, se conoció que la rebaja de impuestos internos para el sector automotor eliminará la alícuota que pagan los vehículos de entre 15.000 y 22.000 pesos y bajará del 8 al 4% para las unidades que superen ese precio.
¿Podrá eso traducirse en un descuento en el precio de venta al público? "Nosotros no nos queremos quedar con nada de la baja de impuestos -respondió Ureta Sáenz Peña-. Pero la disminución que se prevé es para un segmento muy chico del mercado. Los autos que superan los 20.000 pesos tienen un 10 por ciento de participación, nada más."
Por ahora, el texto del decreto de la Secretaría de Industria no contemplaría los vehículos de los segmentos populares, que representan casi el 50 por ciento de las ventas. Así, los descuentos beneficiarían únicamente al sector productivo.
¿Qué ventajas traerá entonces la rebaja impositiva? "Para mantener la fábrica abierta, necesitamos una baja de impuestos -reclamó Ureta Sáenz Peña-. Nuestra industria necesita invertir todos los años para no atrasarse. Hoy, la producción de nuestros autos está prácticamente a precios internacionales; lo que nos hace perder competitividad son los impuestos. Entre gravámenes nacionales (37%) y provinciales (10%), el precio del auto al público se incrementa un 47%, cuando en el mundo la carga impositiva es de entre un 24 y un 28 por ciento."
Según estimó Villarruel, la incidencia del impuesto sobre ingresos brutos es de "un 3,5% sobre el valor bruto que factura un concesionario por la venta de un auto; es un costo enorme".
"El gobierno debe buscar nuevas maneras de incentivar el consumo; no nos puede pasar todo el paquete a nosotros -se escudó Ureta Sáenz Peña-. Casi la mitad del precio del auto son impuestos, sobre la otra mitad mucho no podemos hacer."
Los ejecutivos coincidieron en una dura afirmación:"Falta una visión estratégica (por parte del Gobierno) de qué industria automotriz se quiere". El número uno de Peugeot-Citroën fue un poco más lejos: "Estos impuestos son distorsivos. Dicen que los van a sacar del proceso industrial, pero los van a dejar en la parte comercial; así nada va a cambiar. Creo que el Gobierno tiene la voluntad de contar con una industria fuerte, pero no sé si tiene políticas claras. Además, a veces parece que se confunden los enemigos".
Mirar al mundo
¿A qué se refería con eso de "enemigos"? Ureta Sáenz Peña quiso suavizar un poco sus palabras, asegurando que "en el nivel nacional y provincial nos escuchan", pero afirmó que "no se ve la ejecución" de planes que favorezcan la actividad. Y consideró que son necesarios porque "como empresa, representamos el 2% del producto bruto interno (PBI)industrial de la provincia de Buenos Aires, el 2,5% de sus exportaciones totales y empleamos el 15% de la población activa del partido de Tres de Febrero".
Pero a la hora de exportar, la industria automotriz sufre las mismas dificultades que los demás sectores productivos de la Argentina.
"Por cada auto exportado, perdemos entre 600 y 700 dólares en concepto de impuestos por ingresos brutos que no se recuperan. Así no podemos competir con otras fábricas extra-Mercosur", aseguró Villarruel.
Además, criticó las demoras en el reembolso al impuesto al valor agregado (IVA) por exportaciones (que los hombres de negocios estimaron entre cuatro y cinco meses) y el monto que se devuelve, que es de un 12% sobre las piezas de fabricación nacional ("que son sólo el 50% de las utilizadas en el vehículo", especificó Villarruel).
Lo que reclamaron los hombres de Peugeot fue un reembolso mayor a las exportaciones fuera del Mercosur que, según consideraron, debería ser cinco puntos mayor que el actual.
Asimismo, se manifestaron en contra de la burocracia que existe a la hora de exportar: "Por cada auto, hace falta presentar 1200 papeles, uno por cada pieza que lo compone", se quejó Ureta Sáenz Peña.
607, 206 CC y 307, los nuevos vehIculos que llegarán este año
Los estrenos que tiene preparados Peugeot para este año comenzarán a develarse este mes, con la llegada del 607, la nave insignia de la casa francesa. Le seguirán el cabriolet 206 (modelo que fue sumamente exitoso para la marca y que apuntaló sus ventas desde su lanzamiento, en marzo de 1999), el utilitario Partner con una segunda puerta lateral y, a fines de año, el 307.
"Este último modelo convivirá con el 306 muchos años", aseguró Villarruel. La aclaración es válida, ya que el 307 nació para reemplazar al 306.
La fabricación del 307 en el país, según sostuvo el titular de Peugeot-Citroën Argentina, Luis Ureta Sáenz Peña, quedará supeditada al texto final del acuerdo automotor del Mercosur y a los vaivenes del mercado local. De optarse por la planta de El Palomar, se invertirán unos US$ 100 millones en el acondicionamiento de la línea y en el desarrollo de proveedores.
Por otra parte, la marca tiene previsto ampliar su red de concesionarios este año (hoy son 83, y 136 si se cuentan los puntos de venta). Asimismo, si lo aprueba el Banco Central de la República Argentina (BCRA), la financiera del león pasará a prestar sus servicios al público, ya que actualmente sólo puede entregarles créditos a los concesionarios.






