La reina de las pickups se destaca por potencia y confort

Naftera de 400 CV o diésel de 330, tiene una enorme capacidad de remolque y un muy completo equipamiento de confort y seguridad
Jorge Pandini
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28 de febrero de 2015  

Como todos saben, el mercado automotriz argentino está afectado desde 2014 por el impuestazo que en muchos casos duplica el valor de los vehículos de alta gama. Una de las consecuencias de esa alteración de los precios fue la caída en las ventas de unidades 0 km en casi todos los segmentos.

Sin embargo, las marcas mantienen del mejor modo posible su portfolio de productos; es cierto, no pueden exhibir hoy en los concesionarios todo lo que quisieran.

Por eso se ven obligados a elegir un reducido número de modelos para comercializar en el país, ya que el acceso a las divisas para pagar las importaciones es una tarea muy complicada.

En ese contexto elegir bien es fundamental y es una de las decisiones clave que hoy deben tomar los ejecutivos de las terminales si quieren mantener el equilibrio de su negocio.

¿Qué modelo importar? Esa es la cuestión.

Por lo visto, los responsables de RAM en la Argentina han acertado en sus definiciones, algo mucho más meritorio si se trata de un producto que pertenece a un segmento poco desarrollado y en el que el resto de las marcas no parece tener interés.

Así, y casi desafiando la idea de que las pickups full size (las de mayor tamaño) no tenían mercado en la Argentina, tiempo atrás decidieron presentar la Ram, un vehículo que impresiona por tamaño, potencia y prestaciones; sus potentes motores intimidan a cualquier otra pickup que se le atreva a ponerse a la par.

La marca perteneciente al grupo Fiat Chrysler Automóviles (FCA) comercializa en nuestro país dos versiones: la Ram 1500 y la Ram 2500.

La primera tiene motor naftero V8 de 5,7 litros y 400 CV de potencia máxima; la segunda, un turbodiésel de 6,7 litros y cilindros que entrega 330 CV de potencia máxima. Dos impulsores poderosos capaces de satisfacer la demanda para los diversos tipos de trabajo y en toda clase de terrenos, porque las dos tienen transmisión automática de 6 velocidades con selector de rango de marchas, doble tracción con alta y baja, y diferencial trasero con autoblocante.

Ambas versiones impresionan por su porte, mientras que en términos de carrocería las diferencias son sutiles.

Potencia y confort

La Ram 1500 Laramie mide 5,817 metros de largo, 2,017 de ancho y 1,983 de alto. Las dimensiones de su caja de carga también son más que generosas: 1.726 mm de largo, 1295 mm de ancho y 515 mm de alto, para asegurar un transporte eficiente ya sea por trabajo o con fines recreativos.

Su muy buena capacidad off-road está ayudada por un ángulo de ataque de 19 grados, el ángulo ventral de 22 grados y los 26 grados del ángulo de salida. El despeje libre al suelo es de 23,4 cm adelante y 50,3 cm atrás.

En el equipamiento de seguridad se destacan sus 6 airbags (delanteros, laterales y de cortina), alarma, cierre centralizado, control electrónico de estabilidad y de tracción, frenos de disco en las 4 ruedas con sistema ABS, sistemas de mitigación de rolido y de asistencia de frenado en emergencia (BAS) y control de oscilación de tráiler, algo muy apreciado en un vehículo que está especialmente diseñado para remolcar trailers y otros elementos rodantes.

El andar estable y aplomado es fundamental en un vehículo de su peso y altura. En ese punto es importantísimo el trabajo de la suspensión.

La delantera es independiente con brazos de control superiores e inferiores, y la trasera tiene eje rígido con brazos múltiples. Ambas con barra estabilizadora, espirales y amortiguadores de doble tubo.

Todo el vehículo va apoyado sobre neumáticos 275/60 R20 de uso mixto en todo tipo de terrenos.

Claro que muchos pensarán que en estos tiempos, tener un V8 de 5,7 litros y 400 CV implica un consumo aeronáutico de nafta. Es lógico suponerlo, pero la gestión del impulsor es inteligente y cuenta con un sistema de ahorro de combustible.

Para reducir el consumo se desconectan de modo automático cuatro de los ocho cilindros si el manejo es tranquilo y no requiere de la máxima potencia.

Este modo de funcionamiento le otorga una gran eficiencia de consumo frente a sus rivales del mundo con motor naftero V8. Eso, sumado a un tanque de 98 litros, le otorga una muy buena autonomía.

Obviamente, mover las 2,5 toneladas que pesa requiere potencia y combustible, pero con la reducción de cuatro cilindros cuando no es necesario, este verdadero monstruo ofrece cifras de consumo más que razonables: menos de 12 litros cada 100 km en ruta a 90 km/h.

De ese modo, con un tanque (98 litros) es posible recorrer más de 800 kilómetros sin necesidad de detenerse a cargar.

Ajuste eléctrico de las butacas, alzacristales eléctricos, cámara y sensor de estacionamiento trasera, pantalla multivisión configurable, climatizador de dos zonas independientes, conector eléctrico para tráiler, control de velocidad crucero, encendido automático de luces, indicador de temperatura exterior y brújula son algunos de los elementos de confort.

Impresionante par motor

En tanto, de la Ram 2500 hay que destacar que la diferencia esencial es la incorporación de un motor Cummins turbodiésel de 6.7 litros y 330 CV de potencia máxima.

Pero sin duda lo que más impresiona es su torque de 103 kgm. Ese par motor, ayudado por la transmisión automática de 6 velocidades con selector de rango de marchas, posee tracción 4x4 y su capacidad de remolque es de 7.715 kilogramos con el equipamiento adecuado.

Con una longitud total de 6,027 metros, un ancho de 2,017 metros más los espejos y un alto de 2,026 metros, la Ram 2500 se posiciona como la pickup más grande del mercado.

La versión 2500 Laramie Crew Cab sobresale de la competencia con un completo equipamiento de confort y seguridad.

Los precios de la RAM 1500 y 2500, respectivamente, son US$ 62.700 y US$ 77.500, 2 años de garantía o 50.000 km.

Todo lo descripto, sin embargo, no alcanza para transmitir lo que se siente al volante de una Ram. Para empezar hay que decir que los autos parecen diminutos junto a la pickup, por lo que el conductor tiene una vista asombrosa del tránsito.

Una vez instalados, basta apretar el acelerador y que el turbo conecte para sentir cómo los 400 CV del V8 empujan la mole hacia adelante. Sin embargo, y lo que es más importante, los sistemas de ayuda a la conducción permiten domar la fiera sin complicaciones.

Hay que decirlo, no se trata de un vehículo para principiantes.

Pero si lo que se busca es una enorme potencia y capacidad de remolque, sumado a un diseño atractivo, confort y seguridad, la Ram es posible que sea lo que necesita. Y manejarla, lo aseguro, es toda una experiencia.

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