
Un estudio probó que el uso de las intermedias aumenta la visibilidad
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A partir del 9 de enero último, todos los vehículos que circulan por las rutas, autopistas o zonas rurales de la provincia de Buenos Aires deben tener las luces bajas encendidas durante el día, tal como sucede en los territorios de Mendoza, Río Negro, Chubut, La Pampa, Santiago del Estero y Córdoba -aunque en las cuatro primeras, la disposición es obligatoria en cualquier camino.
Por otra parte, la Cámara de Diputados de la Nación ya aprobó un proyecto de modificación del artículo 47 de la ley de tránsito, Nº 24.449, estableciendo la obligación de circular con las intermedias encendidas durante el día en calles, avenidas, rutas y autopistas de todo el territorio argentino (cada provincia debe suscribir la norma nacional; algunas, como Córdoba, no lo hicieron y tienen su legislación sobre la materia). Ahora resta saber si el Senado lo aprobará, y luego le corresponderá al Gobierno reglamentar la reforma.
Las primeras observaciones muestran que la nueva norma de la provincia de Buenos Aires no fue muy bien recibida por los conductores.
Es que mucha gente se pregunta qué beneficios tiene la nueva norma. "Hace años que manejo sin luces y nunca me pasó nada", "si las dejo prendidas todo el día me quedo sin batería", "¿por qué mejor no enciendo las altas?", "con las de posición es suficiente", son algunas de las frases que más se escucharon. Para romper con estos y otros mitos, La Nación consultó a varios expertos, que explicaron cuáles son las ventajas de la nueva disposición.
La médica patóloga Etel Lorenzatti demostró en su trabajo Violencia en el tránsito, prevención de accidentes mediante el encendido de la luz baja durante el día que esta medida permite que un vehículo sea entre un 70 y un 300% más visible los días de sol, y un 485 cuando llueve. Para arribar a esta conclusión, realizó una serie de pruebas en las cercanías de General Pico, La Pampa, utilizando tres autos (uno rojo, uno blanco y otro bordó) y una camioneta gris oscuro de diferentes marcas. "Probamos que, con las luces bajas encendidas, todos los modelos se ven a 1500 metros como mínimo. Cuanto más oscuro esté el cielo, mejor se vislumbran los autos."
Citó, a modo de ejemplo, que los coches rojo y blanco eran los que mejor se recortaban en la ruta, una recta en plena llanura pampeana. Sin luces encendidas, se los podía descubrir a 1000 m. Si prendían las de posición no se registraban variantes; con las bajas, se los veía a 1780 m; con las altas, a 5000. "El problema de las luces altas es que encandilan, aun a pleno sol. En tanto, el haz de las de posición alumbra apenas unos 50 m, según el vehículo, así que si alguien viene de la mano contraria primero va a ver el auto y después esa luz. Porque no hay que olvidar que tener las luces encendidas no es para que el conductor vea más lejos, sino para que los demás lo puedan percibir a mayor distancia", sostuvo Lorenzatti.
Coincidió con esta visión el especialista en seguridad vial Ernesto Arriaga. "Con el reflejo solar, los faros de posición no se llegan a ver. En cambio, la luz corta permite descubrir un vehículo que viene en el sentido opuesto de circulación entre 2000 y 3000 metros, según las condiciones ambientales. En promedio, en una recta de llanura las luces bajas aumentan la visibilidad a 2500 m. No hay que olvidar que más del 70% de las rutas de nuestro país se extienden en llanuras."
Mitos y realidades
Algunas voces contrarias a esta reglamentación aducen que la luz roja trasera (que se prende al encenderse la baja) puede confundirse con la de frenado. "La luz trasera se ve cuando se está muy cerca del auto; en cambio, la de freno se descubre entre 600 y 1000 metros", dijo Lorenzatti.
Otros identifican el encendido de las luces bajas durante el día con una situación de emergencia. Sin embargo, esto es un error: según el artículo 47 de la ley de tránsito nacional (24.449), son las luces intermitentes o balizas las que "deben usarse para indicar la detención en zona peligrosa o la ejecución de maniobras riesgosas". Lo mismo es ratificado por las legislaciones provinciales.
También están los que creen que, si se encienden las luces todo el día, la batería se desgasta más rápido. "Es una creencia que viene de los tiempos en que el sistema eléctrico de los autos funcionaba a dínamo -respondió Arriaga-. Hoy, en cambio, funcionan con alternador; por ende, cuando la batería tiene mayor consumo, automáticamente va recuperando su capacidad. Jamás un vehículo en estado técnico normal puede tener problemas con el acumulador por más que use simultáneamente las luces, el limpiaparabrisas, el aire acondicionado y algún otro elemento, como el estéreo."
¿Las lamparitas no se gastan más? "El filamento de la lámpara está preparado para soportar el uso constante sin problemas", aseguró Arriaga. Aunque si no fuera así, ¿el costo de las bombitas no resulta mínimo, casi insignificante, si se lo compara con el valor de una vida?






