
El utilitario deportivo 4x4 creció en tamaño e incorporó más elementos de tecnología. Tiene un poderoso y económico motor de 272 caballos asociado a la nueva caja de siete velocidades
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Para reemplazar a la clase M, el primer 4x4 premium de Mercedes-Benz, presentado en el Salón de Detroit de 1997 y que logró buen éxito entre los consumidores, los ingenieros de la marca debían redoblar sus esfuerzos para no desilusionar a sus clientes ni el abolengo de los vehículos de la casa de la estrella.
No defraudaron. La segunda generación de la Clase M, que se presenta en nuestro mercado y que ya pasó por nuestras manos, es un compendio de virtudes tecnológicas, confort y seguridad.
Son numerosos y muy bien logrados los cambios que aporta el diseño de este todoterreno. El parabrisas y el capot son mucho más lanzados y con líneas angulosas, con nueva parrilla, un conjunto lumínico más alargado y un chapón de aluminio (que hace las veces de snorkel) como terminación del paragolpes. También se puede apreciar una línea de cintura más alta y el aumento del tamaño de los pasos de rueda.
Todos estos cambios, que no modifican su entidad, le aportan una mayor sensación de deportividad y dinamismo, a los que se suma una exquisita elegancia.
Respecto de la versión que reemplaza, el nuevo Clase M creció en todas sus dimensiones, excepto en la altura (ahora es 9 mm más bajo). Tiene una longitud de 4,73 metros (+15 centímetros), un ancho de 1,90 (+ 7 centímetros) y una distancia entre ejes de 2,91, lo que da un incremento de más de 9 centímetros.
Al abrir, ahora en forma automática, el amplio portón trasero (que deja una muy buena boca de carga) se revela un vasto baúl de piso plano, con un volumen de carga que comienza en 551 litros y puede llegar, con los asientos rebatidos, a 2050 litros, 30 más que la primera generación.
Propulsor
El motor elegido para el ML 350, que es el que probamos, es el V6 de 272 caballos (38 CV más que la anterior ML 350), con un aprovechable par máximo de 35,5 kgm a 2400 vueltas, que le da un notable dinamismo y elasticidad, con aceleraciones y recuperaciones de niveles deportivos.
Esta gran performance se debe a la nueva caja de cambios automática de siete marchas, denominada 7G - Tronic, que entrega la potencia en forma rápida y sin saltos entre cambios.
Además permite un ahorro llamativo de combustible, para este tipo de motor, ya que, como ejemplo, circulando a sólo 2500 vueltas se logra una velocidad crucero de 120 km/h, con un consumo (medido por la computadora) de 8,6 litros/100 kilómetros. Excelente.
Otra de las novedades que presenta esta caja es que se ha sustituido la palanca de cambios de su ubicación habitual (en el túnel central) y se la ha colocado, en forma de palanca, en la columna de la dirección, con lo que se logra más lugar en la consola.
Además, por primera vez en la Clase M, se puede accionar los cambios en forma manual, por intermedio de unos mandos colocados en la parte trasera del volante, lo que se denomina Direct Select.
Destacado comportamiento
El comportamiento dinámico es otro de los puntos altos en el utilitario deportivo, que entrega firmeza y seguridad para transitar, a cualquier velocidad, tanto en la ruta como en la ciudad.
El sistema de suspensiones, dobles paralelogramos deformables para el eje delantero y ejes multibrazo en las ruedas traseras, tiene una dureza justa para lograr un excelente confort de marcha.
Fuera del asfalto también tiene un gran desempeño. Esto se debe a que, tanto la tracción permanente como el sistema de tracción 4 ETS han sido mejorados. Además, se le han agregado funciones adicionales como la asistencia cuesta abajo, ayuda al arranque en pendiente y ABS todoterreno.
Nuestra unidad estaba dotada del sistema más complejo de selección de la tracción, que incorpora una reductora de dos etapas, diferencial que se puede bloquear al 100% entre los ejes delantero y trasero, y suspensión neumática Airmatic, que permite variar la distancia al suelo desde los 110 hasta los 300 milímetros, con lo que salió airosa de las situaciones más difíciles a la que la sometimos.
Este tipo de suspensión (denominada Airmatic) se incorpora de serie junto con el sistema de amortiguación adaptativa, que ajusta la fuerza de los amortiguadores.
El confort y la seguridad tampoco tienen fisuras. El interior, con impecables materiales y terminaciones, cuenta con todos los elementos de última generación, y controles ergonómicos fáciles de reconocer y accionar.
Es decir, todo está pensado para que los cinco pasajeros que acepta este vehículo encuentren fácilmente una admirable vida a bordo.
El precio asusta, 89.900 dólares, más 7000 con la opción del paquete off-road con la que estaba provista nuestra unidad. Pero luego de leer atentamente el manual del usuario, y ver toda la tecnología de punta y el completo equipamiento se puede entender por qué se llega a ese monto.
Además, estamos hablando de un 4x4 premium con la estrella de Mercedes-Benz en la trompa, y eso también se incluye en el precio.






