
El Fiat Idea Adventure tiene un gran rendimiento fuera del asfalto; a eso se agrega espacio y confort
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Fiat es una de las marcas pioneras en el diseño de vehículos con aspecto y ciertas características de off road.
El estilo Adventure de la marca comenzó con la exitosa rural Palio Weekend, siguió con la pickup Strada y llega ahora al monovolumen Idea. En pocas palabras, idéntico concepto en distintos productos.
El caso es que al Idea, modelo familiar, esta estética le cae de perlas. Los fenders plásticos en la trompa, laterales y puertas, más las originales barras de techo (tipo alerón) y la rueda de auxilio con su soporte sobre el portón trasero conforman un aspecto musculoso y atractivo.
En el interior, el detalle distintivo pasa por el trío de relojes esféricos en el centro del torpedo, que incluye una brújula y dos inclinómetros (uno lateral y otro longitudinal), diversos portaobjetos agregados y un más que generoso equipamiento para el segmento en el que compite.
Nada que envidiar
El Idea Adventure está equipado con el conocido motor 1.8 de 8 válvulas de 110 CV de potencia y 17,7 kgm de torque (indicativo de la fuerza de empuje), que equipa a otros modelos de la marca, y que se caracteriza por su robustez.
El Idea Adventure se mueve con agilidad en el tránsito urbano en el que se acelera y frena constantemente. Para dotarlo de mayor fuerza de tracción, indispensable para acometer terrenos blandos. como caminos de tierra y ripio, arena y barro, las relaciones de las marchas 3a., 4a. y 5a. de la caja de cambios son más cortas que en el Idea convencional. Este plus de fuerza le permite más pique, de ahí su agilidad en el tránsito urbano, aunque también produce un poco más de consumo en trayectos de ruta a velocidad constante.
Ese cambio en las relaciones de la caja, el mayor despeje respecto del piso, trochas anchas, un reglaje de suspensión más firme y neumáticos mixtos (Pirelli 205/70 R15) hacen que, para sorpresa de muchos, el Idea Adventure se mueva con mucha soltura, aplomo y eficacia sobre terrenos off road, en especial, caminos de tierra y suelos blandos, como la arena y el barro (en especial, reduciendo la presión de inflado de los neumáticos). Incluso tiene un poder de trepada muy interesante para un vehículo con tracción 4x2.
En curvas cerradas, muestra el rolido lógico de un vehículo alto y corto de distancia entre ejes, pero que puede mantenerse bajo control. En otras situaciones de marcha, como curvas amplias y rectas, la estabilidad no deja reparos, igual que el confort de marcha. Gracias al despeje, tampoco hay que preocuparse de las cunetas y reductores de velocidad.
Hasta la orilla del mar
Destinado a la familia, el interior del Idea Adventure tiene suficiente espacio para viajar confortables. La posición de manejo, cómoda y con varias regulaciones (el volante y la butaca se ajustan en altura), es la típica de los monovolúmenes, alta y con las piernas menos estiradas que en un sedan.
El espacio del baúl, reducido en el Idea original, crece (entre 380 y 1500 litros, con los asientos rebatidos), gracias al montaje de la rueda de auxilio en el portón trasero. Es indispensable girar el brazo de soporte del auxilio para abrir el portón.
Entre los pequeños lujos, el Idea Adventure incluye sensor de estacionamiento trasero, pack eléctrico, un buen equipo de audio con CD y lector de MP3, cierre centralizado automático (se activa al superar los 20 km/h), computadora de a bordo y, por supuesto, aire acondicionado para disfrutar de los viajes.
En suma, el Idea Adventure es un modelo, con una buena relación costo-beneficio, para moverse en la ciudad y no privarse de llegar hasta la orilla del mar o ir al campo un día de lluvia.






