
Con la Ducati del equipo Althea Racing, Carlos Checa logró su primer título en Superbikes. El español compitió antes en el Mundial de Motociclismo, donde logró dos victorias, pero tuvo un serio accidente que casi le cuesta la vida
1 minuto de lectura'
Suele decirse que la vida de algunos deportistas es el mejor libreto para escribir una historia. Generalmente esto sucede cuando se llega a un gran objetivo deportivo y desde allí se repasa el pasado. Un claro ejemplo de eso es el español Carlos Checa, que en 1998 estuvo al borde de la muerte en un grave accidente en Inglaterra, se rehizo y este año logró su primer título mundial en Superbikes.
En aquella oportunidad, el 4 de julio en el circuito de Donington Park, el piloto nacido en Sant Fruitós del Bagés, Barcelona, el 15 de octubre de 1972, tuvo una fuerte caída en la curva Craner cuando circulaba a más de 180 kilómetros y en el golpe sufrió una seria lesión en el bazo. Pese a que exteriormente no presentaba mayores complicaciones, el problema iba por dentro. Tanto es así que tras desmayarse en su box debió ser trasladado de urgencia al hospital Nottingham donde se le extirpó el bazo luego de que esta lesión le provocara un gran derrame interno. Pero allí no terminó la pesadilla, ya que al día siguiente de la intervención tuvo una recaída la cual se presentó con una ceguera pasajera y parálisis parcial. Allí se volvió a temer por su salud. Sin embargo, al poco tiempo, Checa ya estaba arriba de una moto, disputando el Mundial de Motociclismo, lo que luego reconocería como un regreso demasiado apresurado. Paradójicamente, la temporada 98 fue la que mejor resultado final tuvo, ya que concluyó 4º en el torneo con su Honda.
"Aquello me sirvió para entender lo frágil que es la vida y para valorarla mucho más. Desde entonces, para mí las carreras son limitaciones y soluciones; los problemas están en otro sitio. No existía el miedo a morir porque si mueres, mueres y punto. Tenía miedo a no poder volver a ser el que era: no podía moverme ni respirar. Me costó volver a ser fuerte. No tenía energía mental. Todo eso me ayudó a relativizar las cosas. Fue una prueba muy dura. Pero cuando la superas, eres mejor", reconoció en una entrevista en su país. Luego, tras permanecer 16 temporadas en el Continental Circus, donde había pilotos y estructuras mucho más fuertes que la suya, optó por dar el paso a Superbikes.
¿Qué fue lo que lo sedujo para dejar el MotoGP? "Es un campeonato más equilibrado en el aspecto deportivo y donde las motos son más divertidas de pilotar, quizás algo más fáciles. Además podía competir con gente de mi edad. Es un campeonato menos promocionado, pero también más tranquilo. Y yo no buscaba la popularidad", comentó Checa, que hizo su presentación en la categoría en 2009.
Tuvo que adaptarse a un torneo que fue tornándose cada vez más competitivo, dado que no sólo las marcas se mostraban interesadas en participar en él, sino que muchos pilotos, reconocidos y con larga experiencia en el Mundial de Motociclismo, como el caso del propio Checa, comenzaron a volcarse a Superbikes.
Su ingreso se produjo junto a la escudería holandesa Ten Kate, reemplazando nada menos que al campeón del mundo, James Toseland, en el equipo oficial Honda. Pese a varios triunfos y otras tantas buenas actuaciones, los resultados no fueron los esperados, y tentado por la escudería italiana Althea Racing, Checa optó por defender los colores de Ducati en 2010. En un claro ascenso en la especialidad desde su debut, el español, que logró tres victorias, acabó 3º en el campeonato, anticipando lo que vendría luego.
Aunque Ducati determinó retirar el apoyo oficial en la categoría, Checa decidió continuar con la marca. Y con los resultados puestos, la decisión del español fue la acercada. Desde la primera fecha, en el circuito australiano de Phillip Island, donde venció en las dos carreras del fin de semana que la categoría desarrolla por encuentro, Checa fue el líder del torneo. Con el agregado de que sólo en Monza, Aragón y Brno no logró la victoria en alguna de las dos competencias de la fecha. Asimismo obtuvo cinco dobletes en 12 rounds, el último en Magny-Cours, donde selló la corona.
Los números hablan por sí solos. La temporada ha sido brillante para este español que le entregó a su país el primer título en Superbikes. Con 14 victorias sobre 24 posibles, Checa aplastó a sus rivales. "Ha sido un día perfecto, el mejor día de mi carrera y probablemente el mejor día de mi vida. Doy las gracias a todo el mundo. A cada una de las personas que durante toda mi carrera, desde el principio hasta hoy, me han ayudado a llegar a este punto. Le agradezco especialmente a Genesio Bevilacqua, y por supuesto a todo mi equipo y a Ducati", reflexionó aquel 2 de octubre en Magny-Cours el autor de esta historia, que como aquellas novelas previsibles tuvo en la trama muchos momentos difíciles, pero un final feliz. Claro que el propio protagonista pretende que éste no haya sido el epílogo, sino un capítulo más de los buenos. Algo que sólo el tiempo lo develará. Por lo pronto, Checa vive su punto más alto en la carrera deportiva.






