
El Chevrolet Astra GSi se incorpora al segmento de los medianos. El atributo que sobresale en esta nueva versión es el motor de 2.4 litros y 150 CV, que se suma a una estética más deportiva
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La recuperación económica y la mayor disponibilidad de dinero hacen que, paulatinamente, los compradores se vuelquen a la compra de automóviles medianos y grandes.
Precisamente a esta demanda apunta el Chevrolet Astra, un modelo ya impuesto en el mercado argentino, que ahora incorpora esta versión GSi con un condimento picante: un nuevo motor de 2.4 litros de cilindrada y 150 CV, superior en potencia al 2.0 de 136 CV que monta la configuración CD de la gama.
Con objeto de atraer a un público ávido de vehículos personalizados, las de por sí compactas líneas originales agregan en el Astra GSi una estética más deportiva, en la que se destacan el faldón delantero, los zócalos, las llantas de aleación y el elegante spoiler posterior.
En el interior del Chevrolet GSi con carrocería hatchback de cinco puertas, la exclusividad se manifiesta en los tapizados de cuero de las butacas y el volante, el climatizador automático, el comando satelital de la radio en el volante, el techo solar eléctrico, además de la precisa y completa computadora de a bordo, entre los ítem de confort más salientes.
A puro galope
La incorporación del flamante propulsor naftero que equipa al Astra GSi tiene una razón de marketing: sumar el modelo en la "batalla por la mayor potencia" que se instaló en el segmento. Pero a no engañarse: los 150 CV le cayeron de perlas al Astra, porque le agregan agresividad mecánica a un chasis que genéticamente tiene un impecable comportamiento dinámico.
Este motor de cuatro cilindros en línea, con block y tapa de cilindros de aluminio, tiene una moderna distribución de doble árbol de levas a la cabeza y 16 válvulas, mientras que la alimentación es por inyección electrónica del tipo MPFI multipunto. Así, el propulsor del Astra GSi entrega 150 CV y un torque de 23 kgm.
Esto se traduce en aceleraciones y recuperaciones rápidas, parámetros en los que la potencia y el torque son fundamentales. Si se suma esta respuesta al bajo peso total (1240 kilogramos en orden de marcha), no sorprende la agilidad del Astra tanto en el tránsito urbano como en ruta.
La sonoridad general del nuevo motor es muy baja; sin embargo, a los que les gusta un auto deportivo con algún ronquido racing, la salida del caño de escape tiene un regalo para ellos al acelerar con el motor a bajo régimen, en segunda o tercera velocidad.
Pero, la performance requiere combustible. En este ítem los valores que entregó el Astra GSi son altos: 14 litros cada 100 kilómetros en ciudad y 9,4 a 120 km/h. Paga, quizás, una relación entre la potencia y la cilindrada de 62,3 CV/l, algo baja para un verdadero deportivo.
Dinámica precisa
El comportamiento dinámico no merece cuestionamientos. Las suspensiones tienen un adecuado compromiso entre el confort de marcha (indispensable en la ciudad), y la estabilidad y tenida en ruta, con las que colaboran el control de tracción y los neumáticos Pirelli P6000 205/55 R16. Frena bien (discos en las cuatro ruedas y ABS) y completa la seguridad con dos airbags frontales (quizá le faltan laterales).
La posición de manejo, gracias a la nueva butaca (se regula en altura y en la zona lumbar) con excelente sujeción lateral, es muy cómoda y con un toque deportivo por el volante alto y recto (ajusta en altura) y una pedalera profunda.
La estética interior queda en deuda, sobre todo por el diseño de los difusores de aire en la plancha central, y algunos plásticos mejorables. En cambio, los comandos de las ventanillas y espejos eléctricos están bien ubicados, igual que el resto de los comandos.
Muy cómodos resultan, además, el climatizador automático; el Pressure Release System, que baja automáticamente parte de las ventanillas delanteras para facilitar el cierre de las puertas, y la traba automática de éstas al superar los 15 km/h.
En suma, este Astra GSi a 59.490 pesos es perfectamente competitivo, en precio y beneficios, dentro de un segmento muy competitivo.





