
Probamos la nueva Isuzu Rodeo 4x4 con motor V6. Tiene un notable comportamiento dinámico y versatilidad de uso
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Por la extensión de su territorio, sus características geográficas y, por qué negarlo, una cuestión de moda, la Argentina ha visto crecer ininterrumpidamente el segmento de los vehículos todoterreno.
Hay versiones y modelos para todos los gustos. Desde los más modestos hasta los más lujosos, desde los puro off-road hasta las más ruteras sport utilities (SUV).
Pero en materia de motores la división es tajante. Por un lado, están los cada vez más desarrollados gasoleros que día tras día mejoran sus prestaciones y, por el otro, los potentes nafteros, con 6 cilindros -en V o en línea- y los monstruosos V8. Estos últimos, obviamente, no son económicos en su consumo ni ofrecen la mejor autonomía, pero su potencia y la respuesta a los requerimientos del usuario los convierten en un plato apetecible para quienes no tienen problemas de billetera frente al surtidor.
En esta línea se ubica la Isuzu Rodeo, y aunque en Europa se ofrece una versión diesel (se comercializa como Opel Frontera) a nuestro país sólo llega el naftero V6 de 205 CV, ya que la marca reserva las motorizaciones diesel para su línea Trooper.
La Rodeo es una verdadera sport utility, potente y bien equipada, de chasis largo (la versión corta es la juvenil Amigo).
La última versión recibió un pequeño restyling, pero mantuvo sus líneas atractivas, logrando ese desafío que para los diseñadores significa modernizar un vehículo sin cambiarle la personalidad.
Mecánica. Como se dijo, la Rodeo está equipada con un V6 naftero de 205 CV de potencia máxima y casi 30 kgm de par, lo que se aprecia tanto en la marcha sobre el asfalto como en superficies fuera de ruta. El funcionamiento del motor es impecable, y está acompañado por una caja automática de 4 velocidades que ofrece la posibilidad de cambiar a una modalidad de respuestas suaves, para superficies congeladas o de muy baja adherencia, o a un estilo más fierrero, donde se obtienen las mejores prestaciones.
Además, tiene un sistema de amortiguadores inteligentes que cambian su grado de dureza de acuerdo con las condiciones de velocidad y del estado del camino.
Por supuesto, tiene cubos automáticos y se pasa de la tracción simple a la doble alta en marcha (a menos de 100 km/h) con sólo apretar un botón. Para colocar la doble baja, hay que detener el vehículo y accionar la palanca correspondiente.
Comportamiento dinámico. Pagar más en la estación de servicio debe tener alguna ventaja. Y se nota en la excelente marcha de la Rodeo. La experiencia de manejo es realmente placentera por la suavidad y la potencia de su motor. Pasan los kilómetros y el viaje se disfruta. Va bien y no muestra problemas en las curvas, y aunque es algo roladora no pierde la trayectoria.
Obviamente, llegará el momento de la tentación por salir del asfalto; también allí los usuarios se sentirán satisfechos por su elección, ya que la combinación de potencia y suspensiones inteligentes le permiten enfrentar con éxito distintos terrenos, ayudada por una dirección correctamente asistida que también se valora en la ruta.
El consumo que, como se dijo, no es austero, lo es mucho menos en el off-road. Y aunque seguramente nadie piense en ir al Amazonas con la Rodeo, es mejor salir del asfalto con el tanque lleno.
Seguridad. Doble airbag, cierre centralizado, cinturones inerciales, apoyacabezas y frenos de disco ventilados en las cuatro ruedas con ABS (firmes y sin fatiga) son algunos de los puntos más importantes en este rubro, a los que se suman las luces antinieblas traseros y delanteras, los apoyacabezas, la tercera luz de stop y sistema de limpieza de luneta. Confort y equipamiento. Tiene los elementos que se esperan en un vehículo de su categoría. Se alcanza una muy buena posición de manejo y los mandos están bien ubicados. El control de velocidad de crucero es un buen aliado en las largas distancias.
Tiene espejos y levantavidrios eléctricos, aire acondicionado, audio de alta fidelidad con cargador frontal de CD y tapizado de cuero. El tablero de instrumentos tiene el reglaje principal en millas y, más pequeño, el indicador en kilómetros, lo que muestra su orientación al mercado de los Estados Unidos.
El espacio de carga es generoso, con prácticos ganchos para amarrar los objetos. El portón trasero tiene apertura lateral, pero primero es preciso levantar la luneta.
Conclusión. La Isuzu Rodeo es uno de los platos fuertes de la casa japonesa, especializada en la producción de vehículos utilitarios. Su mayor debilidad, el alto consumo de combustible, está relacionada, al mismo tiempo, con su principal virtud: sus excelentes prestaciones.
Tiene otro punto muy importante en su favor. Algo común en los 4x4 es que o son cómodos en la ruta, o son buenos para el off-road, pero rara vez logran buenas notas en ambas materias a la vez. La Rodeo escapa a esa regla y sale triunfadora tanto en el asfalto como fuera de él.
Al confort y la conocida confiabilidad se le suma el respaldo de la marca en todo el país.
Isuzu Rodeo
Presentación mundial: enero de 1998.
Presentación en la Argentina: noviembre de 2000.
Lugar de producción: Estados Unidos
Importador oficial: Cobel SA 0-800-222-47898.
Precio: US$ 49.950
Garantía: 2 años o 100.000 kilómetros





