
Mediante la utilización de tecnologías de última generación los cristales rajados, astillados o fracturados pueden arreglarse sin necesidad de reemplazarlos
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Para realizar una conducción relajada y correcta es importante contar con una buena visibilidad.
Problemas como el desgaste del cristal, los impactos y astilladuras impiden tener una percepción adecuada. Algunos de estos daños se solucionan reparando la superficie del vidrio con el uso de nuevas tecnologías.
Los autos salen de las terminales con parabrisas laminados, formados por dos capas de vidrio que en su interior albergan una lámina de plástico. En caso de impacto, ésta absorbe la energía, por lo que se denomina de seguridad.
Sin embargo, si el cristal recibe un golpe puede producirse una marca o rajadura. Por allí el parabrisas comienza a dañarse mucho más y se rompe si se expone a un cambio brusco de temperatura o se lo somete a una vibración fuerte.
La zona del parabrisas más sensible a una rajadura es la que se encuentra cercana a los bordes (una banda de 10 cm alrededor de éstos), ya que una pequeña astilla se puede convertir en una quebradura; se raja primero hacia el borde y luego hacia el centro, por el movimiento que transmite la carrocería.
Entre los daños más frecuentes existen dos grandes grupos según la forma que adopten sobre la superficie del cristal: ojo de buey, de formas circulares, y en estrella, porque forman ramificaciones.
Cómo se repara
Existen varias formas de realizar el arreglo del parabrisas. Una se realiza con máquinas computarizadas que determinan el tipo de golpe, así como también remueven toda traza de vidrio molido y tierra que se haya internado en la capa externa del parabrisas. A continuación inyecta en el agujero dejado por el golpe una resina que tiene las mismas características ópticas y de resistencia que el vidrio. Este producto se fragua con luz ultravioleta y se recupera entre un 80 y 95% la estética del vidrio. Debido a la presión que ejerce la máquina, el líquido accede hasta los últimos rincones y, al finalizar la zona, se cubre con una lámina que se seca y solidifica para dar al cristal una apariencia de repuesto original.
Otro proceso es el manual, que desde el punto del impacto perfora la primera capa de vidrio con un torno sin tocar el plástico, posteriormente se extrae el aire contenido con una herramienta que hace vacío sobre la rotura y se inyecta la resina.
Cuando hay rajaduras largas se usa una herramienta que presiona desde adentro del vidrio y abre un corte en la superficie. Con un aplicador, se rellena la rajadura; por capilaridad, la columna de líquido viscoso va desplazando el aire. No se hacen perforaciones adicionales para rellenar el corte, conservando la estética.
Es aconsejable que la reparación se realice inmediatamente después de que se sufre el golpe, ya que la rotura crece con el tiempo y en su interior se depositan partículas de tierra, polvo y hollín, que resultan más costosas para remover.
Si se requiere el servicio, algunas empresas lo realizan a domicilio en la Capital y el Gran Buenos Aires. El valor de la reparación depende del daño; en los impactos puede costar entre 30 y 60 pesos, y en el caso de las rajaduras oscila entre 120 y 150 pesos.
El vidrio que admite reparación es el laminado. Sin embargo, tenga en cuenta que si el daño es mayor de 50 cm o está en una zona que dificulta la visual es conveniente reemplazarlo.
Fuentes consultadas: Australian Miracle Mend, Rosales 2430 Of. C, Olivos, (011) 4794-0067; Fix-Glass, Juan B. Justo 3165, (011) 4857-5767; Glass Technology, Avda. Congreso 1794, (011) 4782-8269
Terapia intensiva: cuidados inmediatos para asegurar el trabajo
Inmediatamente después de realizar el arreglo tenga en cuenta:
- No utilice el aire acondicionado ni la calefacción durante las siguientes 24 horas, ya que pueden producirse diferencias de temperatura con el exterior y rajarse el cristal.
- Deje las ventanillas un tanto abiertas para permitir el ingreso de aire del exterior.
- Lave el parabrisas pasadas 24 horas.
- Trate de no circular por terrenos irregulares o de piedras.
- Si es posible, deje el auto al aire libre para acelerar el secado de la resina.






