
Tanto en verano como en invierno la región donde se encuentra el famoso centro de esquí invita a recorridos en vehículos todoterreno. Hay muchos lugares para sorprenderse
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El Valle de Las Leñas, conocido internacionalmente como uno de los mejores centros de esquí del mundo, es un lugar atractivo para estar en contacto con la naturaleza por la diversidad del paisaje y la topografía del terreno.
Todo el año es apto para realizar diferentes recorridos, que permiten descubrir las bellezas ocultas de la cordillera de los Andes, que se eleva cada vez más a medida que se avanza hacia el Oeste.
Las Leñas se encuentra en Malargüe, a 1212 km de Buenos Aires y a 450 de la ciudad de Mendoza. Tiene fáciles accesos y una infraestructura adecuada para disfrutar días de esparcimiento y de placer.
Durante el invierno, el complejo se cubre totalmente de nieve y atrae a los amantes de los deportes blancos. En verano se transforma en un paraíso de la aventura, donde los visitantes disfrutan de diversas actividades de montaña.
Desde el comienzo del camino que lleva hasta al valle, por la ruta provincial 222, se aprecia la inmensidad del paisaje. Son 60 los kilómetros de asfalto que separan el complejo de la ruta nacional 40. Es un camino sinuoso, con un marcado ascenso que va dejando ver a su paso algunas altas cumbres que durante gran parte del año conservan sus picos nevados. A un lado de la ruta están las formaciones montañosas y al otro, el río Salado, manso en invierno y caudaloso en verano, que surca todo un cañadón de lava volcánica que data de la era cuaternaria.
La flora, a su vez, es achaparrada, verde intenso en las zonas donde hay nacientes de agua, en su gran mayoría de agua mineral que fluye naturalmente. En esos pequeños prados, que son verdaderas postales, pasta el ganado característico de la zona, chivos, cabritos y algunos caballos.
Una vez que se arriba al Valle de Las Leñas, una pequeña pero moderna ciudad lo sorprende. El complejo se levanta a orillas del arroyo Leñas y está al pie de lo que en invierno son las pistas de esquí.
En verano, con los vehículos todoterreno se logra llegar hasta Valle Hermoso, a 24 km al Sudoeste. En invierno, el camino está obstruido por la nieve. El recorrido es de tierra y presenta diferentes grados de dificultad, como el cruce de caudalosos arroyos, bajadas por empinadas pendientes y enfrentar profundos precipicios. También se alcanza uno de los puntos más altos de la zona, a unos 3400 metros sobre el nivel del mar, para luego descender hasta el valle que lleva por nombre Hermoso.
Una laguna de aguas verdes y transparentes enmarca un paisaje sorprendente por su belleza.
Otro paseo en vehículos todoterreno es el de la Laguna Blanca y la Salinilla. Para este camino, que está habilitado todo el año, se necesita un guía ya que no hay caminos marcados. En este recorrido se descubren mesetas, desiertos, una cantera de cal, praderas verdes y floridas y pequeñas lagunas pobladas de aves, muchas de ellas protegidas como el flamenco rosado que se encuentra en extinción.
En estos paseos vale la pena detenerse para dejarse llevar por el silencio y la inmensidad del paisaje. Seguramente una paz inundará sus sentidos y se sentirá renovado para retomar el volante y volver a las actividades cotidianas.
El camino ideal desde Buenos Aires hasta Las Leñas es la ruta 7 hasta Junín, ahí se empalma con la ruta 188 pasando por Gral. Villegas, Realicó y Gral. Alvear hasta San Rafael, de donde se toma por la ruta 144, uniéndose esta con la mágica ruta 40 y luego, camino a Malargüe, el desvío por la ruta 222.
El autor es instructor de manejo 4x4






