
Manejamos las versiones turbodiesel top de los dos modelos fabricados en la Argentina. Ofrecen mecánica de última generación y alto nivel de equipamiento. El Ford Focus y el Peugeot 307 se sacan chispas
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Entre los modelos que compiten por la preferencia de un importante número de usuarios, hay dos que se destacan por fabricarse en el país y ser modelos de gran éxito en varios mercados del mundo: el Ford Focus y el Peugeot 307.
Con historias distintas, ambos se encuentran hoy en buena posición para ganar terreno en una actividad que muestra signos de recuperación.
Con varias opciones de confort, manejamos las versiones top turbodiesel con mayor nivel de equipamiento. Los dos tienen doble airbag, frenos con ABS, discos en las cuatro ruedas, climatizador automático, CD player, pack eléctrico en levantavidrios y espejos, regulación en altura y profundidad de la columna de dirección, butaca de conductor ajustable y cierres centralizados y apertura a distancia, entre otros elementos.
El Focus en detalle
El producto de la casa del óvalo fue, junto con el Ka, la punta de lanza de la renovación estética y conceptual de los modelos de Ford, desde su aparición en nuestro país en septiembre de 1999, apenas pocos meses después de su presentación mundial en el Salón de Ginebra de 1998.
Hoy es un clásico entre los medianos, con una gama amplia en la que ahora sobresale la versión Ghia con el motor TDCi de 115 CV, que LA NACION probó, por su avanzada tecnología diesel por common-rail, inyección directa y el superlativo turbocompresor de geometría variable.
¿Para qué sirve toda esta parafernalia mecánica? Para manejar un automóvil que acelera con la vivacidad de los mejores modelos nafteros, por lo que resulta muy cómodo de conducir debido a su agilidad y prestaciones ya sea en la ciudad o en la ruta.
Además, el bolsillo de parabienes. El consumo de este TDCi es realmente muy bajo en cualquier situación de marcha, lo que aporta, de paso, una generosa autonomía.
Aunque conocida, la resolución estética del Focus continúa siendo muy moderna y con gran personalidad. Lo mismo ocurre con el diseño interior, que con sus marcadas líneas curvas escapa de los esquemas convencionales en materia de planchas y tableros. Otro detalle que hace sentir muy cómodo al conductor de este Focus es la posición de manejo, que es fácil de obtener a partir de las regulaciones de la butaca y la columna de dirección, permitiendo una conducción relajada y con gran confort para maniobrar con el volante.
Los comandos están bien ubicados, en especial la intuitiva posición de las teclas de los elevacristales y el confortable control remoto del equipo de audio.
Quedan para el final las virtudes dinámicas de este Focus TDCi, que le imprimen un notable equilibrio en el siempre difícil compromiso que existe entre el confort de marcha y la tenida en curvas. Así, resulta un vehículo muy confiable y franco en la ruta, sin perder el confort necesario para transitar por los conocidos desniveles de las calles.
En suma, el Ford Focus TDCi es un vehículo compacto, con una mecánica de última generación que lo distingue, y un diseño en el que no se advierten detalles dejados al azar.
El 307
Cuando asistimos a la presentación mundial del 307, que se hizo en Marruecos, en mayo de 2001, los representantes de Peugeot dieron indicios de que el auto podría producirse en nuestro país. Luego, en febrero de 2002, el titular de la casa del león Jean-Martin Folz vino a Buenos Aires para confirmarlo oficialmente.
La historia sigue con hechos recientes, ya que en marzo comenzó la fabricación en la Argentina y, hace pocos días ya tomamos contacto con el tope de la gama de las nueve versiones que se ofrecen: el XT Premium equipado con el moderno y confiable motor HDI de 90 caballos.
El auto, diseñado por el equipo del centro de diseño de la marca, continúa perfectamente la bella apariencia del 206, que fue presentado mundialmente en 1998).
Con un frontal en el que resalta una línea, casi sin solución de continuidad, que cae desde el techo hasta el paragolpes y con un enorme parabrisas.
Las ópticas elipsoidales de cristal transparente, la parrilla con un elemento horizontal y el paragolpes integrado con el spoiler contribuyen a la imagen moderna.
De perfil sigue la tendencia de muchos de los autos bicuerpo que se ven en la actualidad, es decir, a medio camino entre una berlina y un monovolumen.
Atrás es donde tiene un remate más conservador, con las ópticas bajas y tercera luz de stop elevada.
En cuanto al motor, por ahora, el de 90 caballos es la única versión con turbodiesel de la gama y muestra un rendimiento virtuoso.
Responde bien desde bajas revoluciones y tiene un contenido consumo.
Aunque carece de una viveza más deportiva, las aceleraciones y velocidad final son más que suficientes en esta versión de claro enfoque familiar y tranquilo.
El nuevo Peugeot ofrece un muy buen comportamiento dinámico, gracias al gran trabajo de las suspensiones, que fueron modificadas para los caminos del Mercosur logrando una dureza equilibrada para la circulación en ruta y en ciudad.
Esto, más la perfecta insonorización, el notable trabajo de la dirección electrohidráulica (con respuesta directa y asistencia progresiva), y la muy buena dotación en el equipamiento de confort y seguridad, entregan una más que confortable vida en el interior.
Cuestión de gustos
Estos dos modelos nacionales refirman una vez más la calidad de construcción que es posible alcanzar en la Argentina a partir de la excelente capacidad de la mano de obra y técnicos locales.
El Focus y el 307 no se sacan mayores ventajas objetivas.
Decidirse por uno u otro queda en el corazón. Sea que a éste lo impulse la pasión visceral por el óvalo o lo anime el fino gusto por el estilo francés.






