
Las características, los precios y los requisitos para acceder al blindaje de los vehículos
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Lamentablemente, la inseguridad sigue un incontenible crecimiento en nuestro país. No hay día que no nos enteremos de todo tipo de hechos, cada vez más violentos y de nuevas formas de delitos como, por ejemplo, los robos a pleno día en los semáforos o los secuestros express, entre una penosa lista.
Ante este vertiginoso crecimiento del crimen y la agresión que desgraciadamente sufrimos, también se buscan distintas maneras de aislarse para incrementar la seguridad personal y la de la familia. Por eso, los autos blindados se han vuelto cada día más habituales en nuestras calles. "En todo el año último se registró un crecimiento de alrededor de un 50% en la cantidad de autos blindados en la Argentina, que contaba con un parque de alrededor de 200 unidades. Pero, en lo que va de este año, esa cantidad se ha incrementado entre un 100 y un 150% y sigue su crecimiento. Ahora ya circulan alrededor de 500 vehículos con estas características", comentó a LA NACION Jorge Sánchez, de la Gerencia de Comercialización de Armoring de Argentina, que junto con Alive, son las dos empresas que se ocupan de blindar vehículos en nuestro mercado.
Tanto Sánchez como Claudio Beatriz, director de Alive, se excusaron de dar los nombres de sus clientes, ya que el anonimato también es una forma de protección y está directamente relacionado con el servicio que se brinda. "Si los delincuentes tuvieran esta información buscarían atacarlos cuando no estuvieran en sus vehículos", coincidieron los entrevistados que, no obstante, expusieron que este tipo de autos son requeridos por diplomáticos, políticos, personal de alta jerarquía de empresas nacionales o multinacionales y artistas, "todos con un alto poder económico".
El precio de la protección
Esta última característica se debe a que el costo de blindar un vehículo oscila entre los 20.000 y 40.000 dólares, dependiendo del nivel de protección que se elija y si ésta es total o parcial.
Según las normas del Registro Nacional de Armas (Renar), donde es obligatorio inscribir el vehículo (ya que éste es considerado como arma), los niveles de protección son el I, el II y el III. "Los más comunes son los que resisten las balas en un triángulo de 12 cm de lado en toda la gama de calibres que va desde una 22 hasta la Magnum 44, pero los más altos pueden soportar los disparos de rifles del tipo M16 o el 233, que están entre los más poderosos", aseguraron los representantes de Armoring y Alive.
Aunque parezca contradictorio, parte clave de la seguridad que ofrece un vehículo blindado es, precisamente, que no se note que está blindado y en esto se esmeran las compañías transformadoras de las unidades. Aunque el proceso es bastante drástico para el vehículo, el trabajo terminado, tanto en su interior como en su exterior, no se debe notar.
El blindaje se puede hacer en cualquier tipo de unidad, sin excepción. "Aunque la mayoría son usuarios de 4x4 o autos de alta gama, como Audi, BMW, Mercedes-Benz, Jaguar, Volvo, Porsche y Ferrari, cada vez son más los que requieren el trabajo en autos de gama media como Passat, Mondeo, Corolla o Acord, que son de perfil más bajo y pasan inadvertidos." En el proceso se desviste totalmente la unidad para poder realizar las modificaciones en puertas, parantes, techo, piso, tanque de combustible. Hasta se desarma la tapicería del interior, para así colocar los componentes de blindaje de acuerdo con los requerimientos del cliente.
Los materiales usados son fibras y polímeros de última generación con altísima resistencia y con la característica de ser ultralivianos. "Esta característica también es fundamental para no modificar demasiado el peso del auto, que se incrementa, según el trabajo hecho, entre 110 y 190 kilogramos, lo que por estar repartido alrededor de la unidad no modifica demasiado su comportamiento, por lo que tampoco es necesario reforzar las suspensiones", explicó Sánchez.
"En el proceso de montaje se respetan todas las pautas de las terminales. Los sectores retrabajados se hacen en frío, no hay procesos de soldadura agresiva y, donde se hizo el rearmado, se aplica nuevamente la cataforesis. Así se trabaja como en alta cirugía", aseguró Claudio Beatriz.
Los neumáticos se complementan con un sistema que les permite, aun al estar desinflados, seguir rodando sobre un talón, sin salirse de la llanta, por aproximadamente 15 km más, a una velocidad de 80 km/h. El trabajo insume un tiempo de entre 14 y 21 días. La garantía que se ofrece cubre los materiales y su nivel de acción de acuerdo con la capacidad balística que se pacte, dos años sobre cualquier otro defecto y 4 revisiones al año gratis.
El blindaje puede ser extraído en caso de choque y volver a instalarse posteriormente al arreglo de la chapa, con el nivel de seguridad inicial.
La mayoría de las compañías automotrices ofrece los vehículos ya blindados de fábrica, trabajo que se realiza en el exterior. Este tipo de vehículo se trae a pedido de los interesados y tarda entre dos y cuatro meses en arribar a nuestro país.
El uso de estos autos regido por el Renar exige una licencia al fabricante y al propietario, los que deben acercarse a este registro y tramitar la autorización para tener un automóvil protegido.
Las fuentes del Renar también coincidieron con las empresas dedicadas al blindaje en cuanto al notable incremento de los autos de este tipo en nuestro país. "Las solicitudes de autorización en lo que va de este año tuvieron un aumento importante, aquí llaman tanto empresas como particulares para informarse del trámite", aseguraron. En realidad, estos números son tan altos que más que alarma causan tristeza, además de la sensación de incertidumbre que nos arrasa por la falta de reacción y la ineficiencia de nuestras autoridades.
Fuentes consultadas: Alive, Cucha Cucha 135, (011) 4205-6662; Armoring de Argentina , Costa Rica 162, La Tablada, (011) 4655-0300; Registro Nacional de las Armas (Renar), (011) 4371-8989.





