
Recientemente lanzado en el país, este SUV japonés hace gala de líneas audaces, altas prestaciones y gran confort
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En materia de diseño, los sport utility vehicles (SUV) de alta gama se nutren de muchos conceptos. Los del nuevo Subaru Tribeca son claros: mecánica de altas prestaciones para sustentar un carácter dinámico y, lo más importante, un diseño exterior e interior de líneas vanguardistas.
Lo primero que llama la atención del Tribeca es lo que en marketing llaman calidad percibida. Transmite de inmediato la sensación de terminaciones y materiales de primera, lo que se suma a un estilo futurista, atractivo y, a la vez, funcional y ergonómico en el interior, para conjugar una impresión inicial muy positiva. "Es un plato volador" sintetizarían los muchachos en el café.
El Tribeca es un SUV de alta gama todo camino, que no pretende ser un vehículo off-road. Quiere decir que está más preparado para el asfalto que para encarar terrenos difíciles. Esto queda claro porque no tiene caja de transferencia, reductora u otro tipo de dispositivos pensados para el todo terreno. Esto no invalida el tránsito por caminos de tierra, ripio y arena liviana gracias a la tracción integral permanente.
El punto fuerte del Tribeca son el asfalto y los viajes. Allí apunta con una mecánica impecable en prestaciones, aceleración y elasticidad. Cuenta con un motor boxer, como manda la tradición de la marca japonesa, de 6 cilindros y 3.6 litros, que desarrolla 256 CV de potencia y generosos 34,2 kgm de torque.
Este nuevo propulsor empuja de verdad. Al acelerar se percibe de inmediato la rápida entrega de potencia y par, lo que permite obtener tiempos brillantes de aceleración y recuperación que, como es conocido, favorece los sobrepasos en rutas. Estas características también hacen fácil y ágil la conducción urbana.
Buena parte de este rendimiento también corre por cuenta de la caja automática Sportshift, de 5 velocidades, con modos automático, Sport y secuencial, y el conocido y eficiente sistema de tracción integral Symmetrical All Wheel Drive (SAWD) de Subaru.
Sólo al apretar bruscamente el acelerador la caja tiene un ligero retardo (lag), pero después sale catapultado. Por lo demás, cambia con mucha rapidez y suavidad. Así, la mecánica del Tribeca es excelente, muy suave y silenciosa.
Por lógica, un vehículo de las dimensiones (4865, 1880 y 1685 mm de longitud, ancho y altura), peso (1897 kg) y motor de gran cilindrada tiene un consumo alto en ciudad, aunque resulta más razonable el de ruta a velocidades legales. El tanque, 64 litros, parece algo chico para este SUV, lo que limita la autonomía.
Suave y cómodo
El comportamiento dinámico es acorde con las prestaciones de la mecánica y el confort de marcha es excelente, porque las suspensiones absorben muy bien los pozos, baches y desniveles, y cuenta con un amplio despeje (210 mm) desde el piso.
Adelante, el Tribeca cuenta con un clásico McPherson, mientras que atrás la suspensión es de paralelogramo deformable (similar a la del Outback). En general tienen un muy buen equilibrio para viajar por asfalto y transitar por caminos de tierra u otras superficies desparejas.
La altura y las suspensiones blandas lo hacen tener cierto rolido, pero el comportamiento dinámico doblando o frenando es excelente. Para mayor seguridad, cuenta con el sistema VTD de distribución de torque y el VDC de control de estabilidad, para corregir excesos de conducción.
Los frenos son excelentes, firmes y seguros, e incluyen ABS y EBD, pero la caja no rebaja cambios en automático, sí en secuencial, por lo que no hay un efecto freno-motor que ayude. La dirección es rápida, suave y precisa, muy maniobrable y ágil. Calza neumáticos Goodyear Eagle (255/55R18), muy apropiados para el asfalto, poco ruidosos y con buen agarre.
Viajes en familia
Con cinco puertas y siete plazas, las dos de la tercera fila con más espacio que lo habitual en estos SUV, lo hacen un vehículo familiar. El baúl varía entre 525 y 1671 litros, según la configuración de los asientos. Así, el interior es espacioso y modular.
La posición de manejo es fácil de regular. Las butacas delanteras son muy cómodas, calefaccionadas y con regulación eléctrica. Los asientos están tapizados con cuero.
El diseño del frente interior es impresionante. Envolvente e innovador, tiene una distribución de comandos muy práctica e intuitiva en su uso, con teclas claras y simples para el impecable equipo de audio, controles de climatización y otras funciones.
El Tribeca cuenta con útiles portaobjetos y vasos, una muy buena climatización automática bizona, la luminosidad que aporta el techo solar, una insonorización óptima y buenas luces con faros bixenón.
La gran pantalla central one-touch es excelente. Despliega todo tipo de información: de viaje, consumos, datos de audio, temperatura exterior, mantenimiento y otros. Además, cuando se engrana la marcha atrás sirve de monitor para la cámara posterior, que permite ver los objetos y el camino hacia atrás en color y con gran nitidez. Sin embargo, una alarma sonora no le vendría mal. Es cuestión de acostumbrarse.
El equipamiento es amplio, por lo que el precio pone al Tribeca en una relación costo-beneficio muy buena entre los SUV de alta gama.






