
Competir en todas las gamas forma parte de la estrategia de la marca para ganar participación.
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"El mercado automotor no es ajeno a la situación general del país, sufre la recesión de la economía. El plan Canje ha producido un efecto de dinamización del mercado, el mismo que demostró en los países que lo inventaron y donde se aplicó: Francia, Italia y España, especialmente. En el primer semestre, el mercado tuvo un nivel de caída superior al 30% con respecto del año anterior. El plan, evidentemente, ha frenado esa gran caída", precisó el director comercial de Sevel Argentina para la marca Peugeot, Miguel Villarruel.
-¿Cuál es la incidencia del plan Canje en las ventas de la marca?
-Empezó con un 60%, y ya está en un 80% sobre el total de operaciones. Entiendo que en las marcas que tienen productos del segmento de los coches chicos, como Fiat, Renault y Volkswagen, ese porcentaje es superior aún, está casi en el ciento por ciento.
Creo que esta tendencia continuará, por lo menos hasta fin de año. Ahora sabemos que el plan Canje Plus, esta etapa de fuerte descuento, se ha prorrogado hasta el 31 de enero del 2000. Eso ayudará a que la producción se estabilice en las 350.000 o 360.000 unidades, lo que representa una caída importante frente al año último, cuando se fabricaron 450.000 vehículos.
-El plan Canje está logrando que las ventas y la producción aumenten. ¿Pero no está desvalorizando el valor del 0 km y los autos usados?
-Indudablemente. Tiene el efecto positivo de dinamizar, de producir la afluencia del público a los concesionarios, lo que permite que se vendan también otros productos que no están incluidos en el plan. Hace que nuestra actividad viva. Pero por otro lado, con sus fuertes descuentos, ha producido una distorsión de los precios de los usados. Esa es la primera complicación. Además, también ha desatado una guerra de precios y de promociones. Yo considero, porque he vivido la experiencia en el mercado español, que cuando esto termine va a ser muy difícil volver atrás.
-Entonces tiene un costado negativo.
-No, pienso que es positivo porque hace que nuestra actividad productiva esté viva, ya que se centra en los autos de producción nacional. Tenemos una fábrica que hay que alimentar, hay que hacerla producir. Asimismo, esa actividad se traslada a toda la cadena: concesionarios, proveedores. Además de que la gente pueda acceder a un auto nuevo, hay que tener en cuenta lo que se gana en seguridad, y en otra cosa a la que no se le da mucha importancia: la contaminación. Un coche de hace quince años es veinte veces más contaminante que un auto moderno. Y la antigüedad del parque argentino es muy elevada. Se calcula que en el país hay más de dos millones de autos de más de diez años de antigüedad.
-El plan está movilizando el mercado de vehículos más baratos. ¿Qué pasa con los otros segmentos?
-Hay un segmento del mercado que siempre vende, el H, que incluye a los automóviles más altos de gama. El segmento intermedio, el M2, donde está nuestro 406, está sufriendo, porque todos son productos importados. Las ventas han caído.
-¿La cercanía de las elecciones puede generar también una retracción?
-La etapa preelectoral incide en las expectativas. También creo que en esta etapa recesiva influye la incertidumbre frente al proceso eleccionario. Son cosas que se suman, pero no diría que es la causa fundamental de la recesión.
Brasil y el 206
-Algunas terminales piden que se incluya en el plan Canje los autos hechos en el Mercosur. ¿Peugeot también?
-Nosotros defendemos el plan Canje para los productos nacionales, aunque también Peugeot pronto va a tener una planta en Brasil. La construcción comenzó en febrero último en Porto Real, en el Estado de Río de Janeiro. Estará operativa a fin del 2000.
-¿Existe la posibilidad de que convenga más importar autos que fabricarlos en la Argentina, cuando se liberen los cupos en el 2000?
-Desde mi posición, vamos a defender la producción argentina. Tenemos una fábrica moderna, además estamos agregando la producción de nuevos modelos. Si bien yo no decido sobre ese tema, diría que no.
Mi responsabilidad es el mercado local, impulsar las ventas dentro del mercado argentino y, sobre todo ahora, a partir de la toma total de Sevel por parte de Peugeot. En esta nueva etapa pretendemos recuperar la posición que Peugeot tuvo históricamente en el mercado, con una nueva ambición mucho más amplia, que es la de ser un verdadero constructor generalista.
-¿En qué cambia para el cliente que Peugeot Francia se haga cargo de las operaciones de Sevel?
-Es muy importante, es la marca que está velando directamente y está trabajando fuertemente por sus ambiciones en el mercado argentino. Yo creo que ya se percibe, por el nivel de esfuerzos e inversiones. El lanzamiento del 206 es una prueba de esta voluntad de consolidar, de crecer y de volver a recuperar la posición en este mercado. Fue hecho prácticamente en simultáneo con Europa, cinco meses después de su presentación allá, a gama completa. Eso es importante para la recuperación de la red de concesionarios.
Por otro lado, hemos reubicado nuestra oferta. Ahora tenemos una gama más amplia y mejor ubicada en términos precio-producto. Toda la historia de Peugeot se hizo sobre la base del segmento M2, que representa sólo el 8% del mercado. En esta nueva etapa hemos venido al país con toda nuestra gama de productos: los chicos, los medianos y los grandes. Tenemos la ambición de crecer en los segmentos donde no estuvimos tradicionalmente. Lo estamos haciendo bien con el 206 y el 106, en el de los coches chicos, y en los medianos con el 306. Para nosotros, son segmentos de conquista.
-¿Qué participación tienen en cada segmento y cuáles son los objetivos para el próximo año?
-Tenemos como meta, este año, ganar un 11,6% del mercado. Los primeros cinco meses estamos más o menos alineados en ese objetivo. Lo importante es que hemos ganado participación. En un mercado que se ha caído un 30%, nosotros sólo hemos caído un 9 por ciento.
-El 206 también tuvo mucho que ver con eso.
-Exacto. Y hemos ganado más de dos puntos y medio de participación.
-¿Qué porcentaje de las ventas se hace por financiación?
-Hoy estamos financiando el 60% de las ventas. A fin de año una financiera de marca vendrá a apoyarnos. Por ahora sólo tenemos un plan de ahorro, Autoplan.
-¿En qué se va a beneficiar el cliente con la llegada del brazo financiero?
-En una mayor flexibilidad en la financiación, sobre todo al concesionario. Para el cliente va a ser una opción más ventajosa frente a otras ofertas de financiación que existen en el mercado.
-¿Cuándo sale a la venta el 206 que se fabrica en El Palomar?
-Empezamos a fabricarlo a fines de julio último. Lo que pasa es que, como es natural en la producción de un automóvil, la llegada a la cadencia normal de fabricación es lenta. Diría que vamos a disponer de este coche a volúmenes normales en octubre y va llegar a tiempo para estar incluido en el plan Canje Plus.
-¿Cuál es el modelo que más demanda tiene dentro del plan Canje?
-El 306 y, sobre todo, el 405. Hemos lanzado una serie especial del 405, el Style, dirigida al segmento de remiseros y taxistas. Es un coche que ha pegado muy bien, porque la relación precio-producto es muy buena.
Datos personales
- MIguel Villarruel , tiene 54 años, es casado, tiene tres hijos y un nieto, Gonzalo (de un año y tres meses), al que no ve muy seguido porque vive en España, al igual que sus dos hijos varones. Sólo su hija, que es la mayor, vive en la Argentina.
- Su primer trabajo: fue en el área comercial de la filial local de Peugeot, en 1969, que en ese momento se llamaba Safrar. Siguió en la empresa hasta 1981, cuando el capital francés de la empresa se retiró del país. A partir de entonces y hasta 1990 fue director de Marketing de la licenciataria de Fiat Tractores en la Argentina. Después, asumió la dirección de Coordinación Regional de Peugeot, en España, y entre 1993 y 1998 fue director de Marketing en esa firma. El 1º de abril último asumió como director comercial de Sevel.
- Su primer auto: fue un Peugeot 404, a los 23 años. Hoy maneja un 605.
- Si no fuera lo que es: hubiera seguido la carrera de abogado, que se vio obligado a dejar cuando entró en Peugeot ya que, como era gerente zonal, debía viajar por el interior.






