
Este flamante producto se suma a la corriente de ofrecer vehículos con aspecto aventurero, buen confort y tracción simple
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Con la llegada del CrossFox a la Argentina, Volkswagen se suma a una creciente tendencia: ofrecer versiones con aspecto off-road y buena habitabilidad, pero de tracción simple.
Basta recorrer un poco el pasado reciente para encontrar distintos ejemplos de modelos que apostaron a un diseño atractivo. Hace algunos años, Chevrolet dio un puntapié con la versión 4x2 de la Blazer. En aquel momento se vivía el boom de las 4x4 y aunque la Blazer no tenía tracción integral era dueña de una estética similar a las todoterreno, pero con un precio menor.
Más cerca en el tiempo, Ford sorprendió con la EcoSport, el modelo que comparte la plataforma del Fiesta, pero que tiene la apariencia de un todoterreno liviano. El éxito fue inmediato, y aunque en este caso sí hay una versión 4x4, la mayoría de las ventas son del modelo 4x2.
Atentos al éxito de la EcoSport (siempre entre los 10 vehículos más vendidos), Fiat atacó con el Palio Adventure, versión mucho más aceptada por el público que el Weekend, aunque la mecánica es casi similar.
Pues bien, un nuevo retador se suma a la pelea. Esta vez es Volkswagen, que a partir del Fox de cinco puertas hizo retoques estéticos y modificaciones en las suspensiones para producir el CrossFox.
Respecto del Fox común se endurecieron las suspensiones y aumentó en 53 mm el despeje, con neumáticos 205/60 R15.
Pero indudablemente el gran acierto está en su diseño exterior.
El Fox común tiene líneas bastante neutras, ya que el esfuerzo de sus creadores estuvo en la habitabilidad antes que en la belleza. Para ser sincero, no es un auto para que uno se dé vuelta para verlo por la calle.
El CrossFox, en cambio, logra precisamente este último efecto. Despierta admiración y comentarios favorables a su paso.
Faros antinieblas integrados, estribos, barras portaequipajes y llanta de aleación sostenida en el portón trasero, junto con otros detalles, hacen de este VW un modelo atractivo. En el interior, es amplio, confortable y luminoso.
De buenos materiales, el concepto del tablero aporta claridad aunque falten relojes. Posee un gran velocímetro, flanqueado por cuentavueltas e indicador de combustible de tamaños reducidos. El resto queda limitado a luces testigo.
La versión que manejamos (Trendline) tiene aire acondicionado, equipo de audio con CD y MP3, cierre centralizado con pack eléctrico, doble airbag. La posición de manejo es muy buena y fácil de alcanzar con la regulación en altura de la butaca del conductor, y en altura y profundidad de la columna de dirección.
El andar es muy bueno, con marchas bien escalonadas (algo largas las últimas). La capacidad de carga puede aumentarse gracias al asiento trasero desplazable y rebatible. Resulta mejorable la apertura del tanque de combustible (hay que usar la llave) y falta un tercer apoyacabezas trasero. Para abrir el portón posterior hay que destrabar y desplazar el soporte de la rueda de auxilio; por cierto, poco confortable.
El CrossFox es atractivo, está bien equipado y ofrece un andar cómodo. Una buena propuesta que ya está en los concesionarios.






