La llegada de nuevas marcas puso bajo la lupa un factor clave para el mercado como son la disponibilidad de piezas, la red de talleres y la capacidad de respuesta frente a inconvenientes
5 minutos de lectura'

El avance de las automotrices chinas en la Argentina ya dejó de ser una novedad limitada a unos pocos modelos. En los últimos meses, la mayor apertura para las importaciones, el cupo para vehículos electrificados y la llegada de nuevas marcas ampliaron la oferta disponible en los concesionarios. Pero ese crecimiento también abrió la pregunta central sobre qué respaldo tendrán esos autos después de la venta.
En un mercado como el argentino, la decisión de compra no se agota en el precio, el equipamiento o la tecnología. La disponibilidad de repuestos, los tiempos de reparación, la cobertura territorial de los talleres oficiales, la capacitación técnica y la permanencia de la marca en el país son factores que pesan cada vez más. Y, en el caso de los autos chinos, aparecen como una de las variables que podría definir no solo la experiencia de uso, sino también su valor de reventa dentro de algunos años.
El desembarco de marcas como BYD, Haval, Chery, BAIC, Changan, JAC, Jetour, GWM, Arcfox o JMEV coincidió con la expansión de los vehículos electrificados, un segmento donde China ocupa un rol central a nivel global. Varias automotrices de ese origen hicieron de los híbridos, híbridos enchufables y eléctricos puros una parte importante de su estrategia comercial, mientras que los fabricantes tradicionales avanzaron de manera más gradual.

Ese dato es relevante porque la tecnología también incide en el comportamiento del mercado de usados. Los estudios internacionales muestran diferencias claras entre los vehículos eléctricos, los híbridos y los modelos a combustión en términos de depreciación.
Cómo es la depreciación de los modelos chinos
Un informe elaborado por iSeeCars, basado en el análisis de más de 950.000 vehículos usados de cinco años de antigüedad vendidos entre marzo de 2025 y febrero de 2026 en los Estados Unidos, concluyó que los autos eléctricos pierden, en promedio, un 57,2% de su valor luego de cinco años. En contraste, los híbridos registran una depreciación promedio del 35,4%, mientras que el conjunto del mercado pierde un 41,8%.
La evolución de los híbridos resulta significativa. En 2019, esa tecnología registraba una depreciación promedio del 56,7% a cinco años. Siete años después, la cifra cayó hasta el 35,4%, uno de los mejores desempeños entre los segmentos analizados. Según el estudio, el mercado de usados incorporó con mayor naturalidad este tipo de vehículos, impulsado por la búsqueda de eficiencia y menores consumos, pero sin las limitaciones asociadas a la infraestructura de carga.

Los eléctricos, en cambio, todavía enfrentan una depreciación superior a la media. Entre los motivos aparecen la rápida evolución tecnológica, la llegada constante de modelos con mayor autonomía y la baja progresiva de los precios de los vehículos nuevos, factores que impactan directamente sobre las unidades usadas.
Ese contexto ayuda a interpretar lo que ocurre con los autos chinos en otros mercados. Un estudio realizado en España por Ganvam-DAT concluyó que estos vehículos conservan, en promedio, el 60,7% de su valor inicial después de tres años de uso, frente al 65,5% que retienen las marcas generalistas. Según ese análisis, la diferencia relativamente acotada podría estar vinculada con la elevada presencia de modelos electrificados dentro de la oferta china.
En la Argentina, el fenómeno adquiere una dimensión particular. Buena parte del crecimiento reciente de estas marcas estuvo asociado al desembarco de híbridos y eléctricos. La apertura del cupo de importación para vehículos electrificados aceleró la llegada de nuevas automotrices y amplió el abanico de opciones disponibles.

Según datos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), entre enero y mayo de 2026 se patentaron 31.592 vehículos híbridos, un crecimiento interanual del 314,2%. En el mismo período, los eléctricos alcanzaron las 3011 unidades, con una suba del 760,3%.
La postventa de los autos chinos
En el caso argentino hay un factor adicional que puede resultar decisivo como lo es la posventa. A diferencia de mercados más consolidados, donde las redes de servicio y la disponibilidad de repuestos suelen estar más estabilizadas, muchas automotrices chinas todavía están en una etapa de construcción de confianza local.
Conscientes de esa situación, varias marcas chinas que operan en el país vienen reforzando sus estructuras locales. Entre las medidas aparecen la apertura o ampliación de centros logísticos de repuestos, la expansión de redes de concesionarios, la capacitación técnica específica para vehículos híbridos y eléctricos y la oferta de programas de garantía más extensos.
Ese proceso será determinante para la próxima etapa. Si las marcas logran sostener una red de atención eficiente, con repuestos disponibles y tiempos de respuesta razonables, podrían reducir parte de las dudas que todavía existen sobre su permanencia y confiabilidad en el mercado argentino. Si no lo hacen, la posventa podría convertirse en el principal límite para su crecimiento.
No obstante, son varios los avances en materia de posventa que las marcas chinas están haciendo desde su llegada a la Argentina. Tal y como explicó LA NACION en un artículo tiempo atrás, firmas como BYD, Chery, Forthing, Jetour, JAC, Arcfox y BAIC consolidan distintas propuestas para asistir a sus clientes tras la adquisición de las unidades.
1Qué es la fobia a manejar y cómo se puede superar en tres meses, según una psicóloga especializada
2Una marca de motos lanza seis modelos para la Argentina, en medio de un boom de ventas
3Todo lo que se sabe de la nueva Amarok y si crecerán las ventas de autos, según ejecutivos de Volkswagen
4Así es el megayate de lujo en el que viajar cuesta casi US$100.000



