La cuna de los creadores

La carrera de Diseño Industrial de la UBA es un verdadero polo creativo, del que surgen proyectos innovadores sobre las nuevas formas de movilidad
La carrera de Diseño Industrial de la UBA es un verdadero polo creativo, del que surgen proyectos innovadores sobre las nuevas formas de movilidad
Patricia Osuna Gutiérrez
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29 de junio de 2019  

Kart. Así bautizaron los alumnos de la UBA a este karting de competición
Kart. Así bautizaron los alumnos de la UBA a este karting de competición

Astros, Kart o Irukan son los nombres con los que fueron bautizados algunos de los prototipos que buscan ofrecer soluciones de movilidad y transporte y que fueron realizados por los alumnos de la carrera de Diseño Industrial (DI) de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires. Exhibidos al cierre de cada curso, las piezas elaboradas dan una idea cabal de los procesos por los cuales la idea es trabajada desde su concepción pasando por sus diferentes etapas hasta convertirse en un objeto concreto.

"Un diseñador industrial es un profesional que ofrece soluciones a las necesidades de la sociedad mediante el diseño de productos. Su tarea permite generar mejores interfaces entre la tecnología y el usuario usando un correcto balance entre función, uso, morfología, estética, significación y producción -resumió Dolores Delucchi, directora de la carrera-. El diseñador utiliza el pensamiento proyectual para resolver los problemas referidos a la usabilidad y operatividad de los productos, atendiendo a los códigos estéticos y culturales que intervienen en un producto y a las relaciones entre las formas y su función, su percepción y comunicación y las conductas de uso".

Queda clara así cuál es el campo de acción de los diseñadores, pero la pregunta que surge es cuándo los estudiantes develan ese perfil creativo. El profesor de Diseño, Tecnología y Ergonomía de esa Facultad, Carlos Alfredo Pereyra, lo resumió así: "Por la gran cantidad de alumnos que cursan y porque el proceso de transferencia de conocimiento es sistemático y progresivo, recién al cabo de un tiempo pueden observarse los perfiles o tendencias de los estudiantes, sus posibles orientaciones y potencialidades o preferencias", comentó. Y agregó que respecto en el paso de la idea al producto, esa idea "va evolucionando al mismo tiempo que se van abriendo otros caminos hasta finalizar en un proyecto fuerte y que es viable técnica y económicamente".

Por eso, se trabaja mucho en el análisis de las variables: "Las variaciones pueden ser numerosas, ya que hay una fase del proceso en la que hay que someterlo a constantes exámenes. En el anteproyecto es relativamente barato ensayar alternativas, pero cuando se pasa a la fase de maqueta o pre prototipo, el proyecto debe estar maduro, porque es una fase costosa por el empleo de tiempo, materiales y procesos que pueden estar tercerizados. Equivocarse puede ser caro, pero aún así se lo aprecia como algo necesario (o imprescindible) si de ese traspié se aprende o se mejora".

Ideas para el transporte

Cuando se trabaja la temática del transporte, la propuesta de la carrera es incursionar en las diversas modalidades de la movilidad humana, desde vehículos sin conductor hasta transportes de tipo masivo o de carga. "Nos especializamos en ergonomía y tecnología. Permanentemente estamos ensayando formas de trabajar o habitar a bordo de vehículos ya existentes o sobre nuevos modos de transporte, estudiando y trazando nuevos paradigmas en cuanto a las necesidades de poner a personas y mercancías en sitios distantes, con velocidad y seguridad, en una completa operación amigable con el medioambiente y sostenible", afirmó Pereyra.

Del otro lado, las expectativas de los estudiantes están siempre latentes, en especial cuando enfrentan el reto de generar un nuevo vehículo o producto: "Crear una solución totalmente innovadora es un gran desafío. El momento más complejo es reflejar la idea del proyecto en un producto. Hay intercambio con los compañeros y, entre más ideas, mejores serán las soluciones. El elemento definitorio para el paso de la idea al producto es conocer el funcionamiento del mecanismo, seleccionar los materiales adecuados y el proceso. Los tiempos de entrega ayudan a la organización", dijo el estudiante Lucas Mattis. Sobre el sector automotriz, el estudiante agregó: "Desarrollar soluciones para esta industria es un objetivo complejo. Sin embargo, me interesa mucho todo lo que tiene que ver con movilidad eléctrica, ya que es un área en pleno crecimiento. Al terminar la carrera, me gustaría insertarme en la industria automotriz".

Astor. Este prototipo de auto eléctrico ya es una realidad
Astor. Este prototipo de auto eléctrico ya es una realidad

Agustín Passerini es parte del área de ingeniería de producto en una automotriz argentina y egresado de la carrera de DI. Y contó: "Desde chico me interesaron los autos, más por su atractivo que por su función. Desde el DI tuve una postura más crítica hacia la manera en que nos transportamos. El automóvil tal como lo conocemos parte de una mirada anticuada: los embotellamientos; la gran potencia y tamaño con capacidad para trasladar cinco o más personas, cuando en el 80% de los casos viaja solo una; los estacionados y usados pocas horas al día o la baja eficiencia de los motores de combustión. Todos, síntomas de una necesidad de cambio de cómo nos movemos, varios de estos puntos, buscamos atacarlos con el prototipo Astor".

Este proyecto surgió porque un fabricante de bicicletas eléctricas compartía la idea de cómo cambiar la movilidad en la ciudad y apoyó el prototipo. "Con el grupo tuvimos ideas claras desde el primer día de clase. Aunque el producto final dista bastante de lo que teníamos en mente, llegamos a lo mejor que podíamos lograr en los ocho meses de cursada. Hoy seguimos trabajando en el diseño del Astor, porque tenemos intenciones de fabricarlo y para eso necesitamos sponsors", comentó el graduado.

Made in Argentina

Desde Europa, Facundo Elías, senior exterior designer del Centro Stile Lamborghini SPA, recordó las horas que pasaba construyendo y modificando juguetes cuando era chico: "Ahí arrancó mi pasión por el diseño y los autos. Con mis amigos fabricábamos carritos a rulemanes en verano y trineos en invierno, y los hacíamos andar a toda velocidad en las bajadas de Ushuaia".

Agregó que durante su paso por la UBA tuvo varias materias que marcaron su futuro y que lo convencieron de que podía dedicarse a crear y diseñar vehículos, como, por ejemplo, Tecnología IV, de la cátedra de Louzau: "Para mí fue toda una revelación. Tuvimos como docente a Freddy Pereyra, una persona muy motivadora, y debíamos proyectar un producto que combinara y resumiera lo aprendido en los cuatro años de la materia. Propusimos crear un vehículo, pero por razones de logística y costos terminamos creando un karting. Y ese proyecto me acercó al trabajo proyectual que desarrollo hoy como profesional".

Kart fue el nombre de ese proyecto que incluyo diseño, ingeniería, matricería, carrocería, ergonomía y hasta la adaptación y diseño de una trasmisión para implementar un motor térmico genérico. "Esto, fue hacer diseño, estar involucrado y tomar decisiones en cada milímetro del proyecto, en el proceso productivo y estar satisfecho de haber realizado un producto funcional, pero sobre todo bello", dijo Elías y como siempre quiso ser diseñador de automóviles, al terminar la carrera, aplicó a un máster en Transportation Design en Italia. "En un año, me dio bases para aprender a diseñar un producto extremamente complejo, que requiere técnica, conocimiento y trucos. Hice una pasantía como diseñador en Pininfarina y al finalizarla me ofrecieron trabajo para ser diseñador en Lamborghini SPA. Desde entonces trabajo en el Centro Stile desarrollando lo que serán los Lamborghini del futuro".

Irukan. Es el nombre de este triciclo eléctrico
Irukan. Es el nombre de este triciclo eléctrico

Para los ex alumnos, la carrera de DI desarrolla una mirada analítica para trabajar en variados rubros; da metodología para encontrar soluciones a los problemas con lo que hay y potencia la creatividad para obtener buenos resultados.

Respecto de los trabajos finales de los alumnos, Pereyra destacó aquellos que incorporan mecanismos e inteligencia programable, porque cubren campos de la Ingeniería: "Se asocia el DI como una actividad estilística, pero, nuestra formación abarca materias duras como física, mecánica y tecnología, entre otras. Nuestros egresados están en ventaja respecto de un ingeniero, porque el factor innovación habita dentro de una mente entrenada para ser flexible y permeable. Nuestro resultado profesional puede modificar la conducta humana".

La Facultad ofrece pasantías de trabajo con empresas, pero no del sector automotor. Sus graduados trabajan en áreas del transporte de carga, pasajeros, aeronáutica, industria naval, vehículos de alta gama y de colección, entre otras. Al cierre, Dolores Delucchi recuerda como ex alumno emblemático y reconocido en la Industria Automotriz nacional a "Gustavo Fosco, uno de los pocos diseñadores de autos argentino que trascendió a nivel mundial y en 2014 falleció junto con otras cuatro personas en un accidente aéreo".

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