En septiembre se fabricaron 39.747 vehículos, un 15,6% menos que un año atrás; las exportaciones crecieron y alcanzaron el volumen más alto de 2026; las ventas a concesionarios continúan muy por debajo de 2025
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La industria automotriz argentina cerró septiembre con una mejora frente a agosto, aunque los principales indicadores todavía muestran una actividad considerablemente inferior a la del año pasado. Las terminales produjeron 39.747 vehículos durante el mes, un 0,9% más que en agosto pero un 15,6% menos que en septiembre de 2025, según el informe de la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA).
El dato que mostró el mejor desempeño fueron las exportaciones. Se enviaron al exterior 28.213 unidades, 14,7% más que en agosto y 6,8% por encima de septiembre del año pasado. Fue, además, el mayor volumen mensual del año. El 71% de los vehículos fabricados durante septiembre tuvo como destino otros mercados.

Las ventas de las terminales a los concesionarios también reaccionaron frente al mes anterior, aunque siguen lejos de los niveles de 2025. En septiembre se comercializaron 43.214 unidades, 10,6% más que en agosto, pero 20,4% menos que un año atrás.
El acumulado de los primeros nueve meses muestra con mayor claridad el escenario que atraviesa el sector. Entre enero y septiembre se produjeron 314.975 vehículos, un 16,9% menos que en el mismo período de 2025.

Las ventas mayoristas sumaron 344.589 unidades y retrocedieron 24,3%, mientras que las exportaciones fueron la excepción: alcanzaron 203.072 vehículos, con un crecimiento interanual del 1,6%.
Dentro de la producción también se observa una diferencia entre segmentos. En los primeros nueve meses, la producción de automóviles retrocedió 34,2%, frente a una baja del 3,8% entre los utilitarios.

“Septiembre mostró señales concretas de recuperación mensual, especialmente en ventas a concesionarios y exportaciones, aunque el acumulado de los primeros nueve meses refleja aún un escenario desafiante”, señaló Rodrigo Pérez Graziano, presidente de ADEFA.
El directivo destacó especialmente el comportamiento de las exportaciones y sostuvo que el desafío para el último trimestre será convertir la mejora mensual en una tendencia sostenida.
Así, la industria llega al último tramo del año con una producción todavía deprimida y un mercado mayorista en fuerte caída frente a 2025, pero con las exportaciones funcionando como principal sostén de la actividad.



