
Perteneció a Steve McQueen y únicamente existen diez ejemplares; se prevé un gran monto en recaudación
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El legendario actor Steve McQueen fue mucho más que una estrella de Hollywood. Conocido como el “Rey de la Elegancia”, el artista estadounidense tenía una verdadera pasión por los autos y las motocicletas, que iba más allá de su afición por coleccionarlos y prueba de ello es que a lo largo de su vida participó en distintas disciplinas del automovilismo e incluso trabajó como probador de autos para la revista Sports Illustrated.
Entre las piezas más valiosas de su colección destaca una Ferrari 275 GTB/4*S NART Spider, ejemplar que ahora vuelve a captar la atención de los coleccionistas, ya que el deportivo será uno de los protagonistas de la próxima subasta de Gooding Christie’s, programada para el 20 y 21 de noviembre próximo en el Javits Center de Nueva York, con un precio estimado que va entre los US$15 y 20 millones.

La cifra responde tanto a la exclusividad del modelo como a su historia. Ferrari fabricó solamente diez unidades del NART Spider y el ejemplar de McQueen, correspondiente al número seis, es uno de los dos que salieron de fábrica con el acabado Blu Sera, conocido también como Azul Atardecer.
Una Ferrari personalizada por el actor McQueen adquirió el auto en 1967 y poco después comenzó a realizarle modificaciones para adaptarlo a sus preferencias. Entre los cambios incorporó una pintura azul metalizada más oscura, nuevos tapizados para los asientos, un espejo retrovisor más pequeño, inspirado en los autos de competición, y un tapón de combustible de llenado rápido. Sin embargo, las modificaciones no terminaron ahí.
Después de sufrir un accidente en la Pacific Coast Highway, que dañó considerablemente sus partes delantera y trasera, el actor decidió aprovechar la oportunidad para personalizarlo todavía más. Para ello recurrió a Hershel Conway, reconocido restaurador y especialista en pintura de Junior’s House of Color.

El trabajo incluyó guardabarros más anchos y un alerón trasero elevado, conocido como “cola abatible”, que terminó convirtiéndose en uno de los rasgos distintivos de este ejemplar. Bajo el capó, la Ferrari conserva uno de los motores más reconocidos de la marca italiana: un V12 Colombo de 3,3 litros, capaz de desarrollar cerca de 300 CV.
Asociado a una transmisión manual de cinco velocidades, que le permite acelerar de 0 a 96 km/h en 6,7 segundos y completar el cuarto de milla en 14,7 segundos. Una pieza de colección con historia En 1971, McQueen vendió la Ferrari al diseñador, inventor y piloto aficionado J. David Kopf, quien posteriormente lo transfirió, en 1985, al especialista neoyorquino Grand Prix SSR.
Allí fue restaurado a su color original Blu Sera y recibió los trabajos necesarios para recuperar su estado de conservación. Posteriormente pasó a manos del coleccionista y empresario tecnológico Anthony Wang, quien lo ha mantenido en su poder desde entonces. Durante ese período, el auto habría sido exhibido públicamente en apenas dos ocasiones: en 1996 y 2003.
La Ferrari también forma parte de una colección de vehículos vinculados a McQueen que han alcanzado cifras millonarias en el mercado de las subastas. Entre ellos figuran el Porsche 917K utilizado en la película “Le Mans” y una motocicleta Excelsior Super X de 1926 que el actor solía conducir en su rancho. Ahora, el 275 GTB/4*S NART Spider tendrá una nueva oportunidad de demostrar cuánto puede pagar un coleccionista por una pieza de la historia del auto ligada a una de las figuras más emblemáticas de Hollywood.




