El sushi, la pizza y las tortas fritas renuevan la avenida Pedro Goyena
En el último año se multiplicó la oferta gastronómica en este tradicional rincón porteño
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Un importante local de una cadena de pizzas; un nuevo restó oriental, una moderna cafetería-heladería y hasta un comercio exclusivo de tortas fritas que no se encuentran fácilmente en la ciudad. La coqueta y exclusiva avenida Pedro Goyena, que atraviesa la zona residencial de Caballito, potencia su perfil gastronómico, que empezó a poblarse a principios de 2000 y que ahora se potencia.
Desde la avenida La Plata hasta su enlace con Juan Bautista Alberdi, en esta arteria que se destaca por una tupida arboleda de tipas que "techa" sus calles, puede encontrarse una nutrida oferta para disímiles comensales, que eligen entre sushi, asado, pescados, mariscos, comida mediterránea, japonesa, pizzas, empanadas y también platos más sofisticados.
Entre los costosos edificios que se encuentran en ella -modernas torres residenciales se han levantado en los últimos veinte años, donde el metro cuadrado cuesta entre 2500 y 3500 dólares- hay una abanico de alternativas para almorzar o cenar por nunca menos de 80 pesos, salvo los menús ejecutivos de los mediodías.

La última irrupción gastronómica sobre la avenida Pedro Goyena es el Almacén de Pizzas, un remozado salón en la esquina de Viel. Allí, esta cadena de pizzas supo cómo tentar a sus clientes en un espacio reacondicionado con muy buen gusto. "Aquí podés encontrar distintas opciones, no sólo para almorzar o cenar, sino también para desayunar o merendar. Durante las noches, trabajamos a lleno total y los clientes se renuevan mucho", cuenta el encargado del lugar.

En Caballito, los vecinos pueden apuntar mejor que nadie cuáles son los mejores sitios para comer en esta arteria, por precio y calidad. "Por asado o pescado, lo mejor es ir a Lo de Roberto; el sushi se destaca en Satoyi y los helados, en Paretto", asegura Agustina Scampini, que trabaja en una lavandería del barrio.
Paretto, por ejemplo, es un cafe-heladería que está entre los preferidos de la zona desde que se instaló, hace muy poco tiempo. Diego Bussio y Corina Netto, sus dueños, atienden con suma cordialidad este local del 673 de Pedro Goyena.
"Vendemos helados durante todo el año, pero en invierno la gente viene a comer waffles y a tomar café con leche. Pedro Goyena es una avenida elegida por los vecinos para caminar, pero también por aquellos a los que les gusta pasear, porque tiene una hermosa arboleda y se nota que está creciendo notablemente en cuanto a su oferta gastronómica", dice Bussio.
Esta avenida tiene 1850 metros y corre en sentido Este-Oeste y comienza en el límite entre Caballito y Boedo, en su intersección con la avenida La Plata, y se une en su terminación con Juan Bautista Alberdi. Y entre los locales de comida y los nuevos edificios, se mezclan en el paisaje algunas residencias antiguas de estilo francés.

Desde el tradicional restaurante Tía Margarita, en la esquina de esta arteria y el cruce con José María Moreno, hasta Lo de Roberto, al 500 de la avenida, se puede optar por diferentes platos. Y durante la noche es común que para conseguir una mesa los clientes esperen en la puerta de los restaurantes largas "medias horas", como prometen los mozos para evitar que los comensales se crucen a un sitio con oferta de mesas.
Angel Sandoval, chef de Kiku, un restó de comida japonesa, dice que los fines de semana cocina para "80 comensales por noche" y que mucha gente suele reservar mesa.
"Somos de Recoleta, pero elegimos venir acá porque hay muchos restaurantes interesantes, no sólo en la avenida Pedro Goyena, sino también sobre las calles que la cruzan, como El Viejo Matías [en Del Barco Centenera al 800] o Vittorio [Emilio Mitre al 300]", dice Nora Bozzano, una contadora que es habitué del barrio. Y apunta: "Conocí todos estos sitios por amigos que vivían en Caballito. Y ahora venimos a cenar una vez. Comemos sushi algunas noches y empanadas cuando nos toca un mes más crítico para nuestros bolsillos".
También empanadas y vino
No sólo parrillas y platos preparados se encuentran en la multiplicidad de locales, sino que también hay lugar para las empanadas y el vino tinto. En el cruce con Calasanz está El Sanjuanino, una esquina visitada por varios futbolistas que viven en la zona. "Acá es común ver a Andrés D'Alessandro (ex River Plate) y Pablo Ledesma (actualmente en Boca Juniors). Es que muchos jugadores de primera división suelen alquilar en esta avenida", cuenta Miguel Dorio, encargado de un edificio.
Las opciones para comer en Pedro Goyena son tantas que hasta hay un lugar exclusivo para comprar las buscadas tortas fritas, sobre todo cuando el frío y la lluvia se presentan en la Capital: es en La Galera de Willy, al 400 de esta vía, donde los vecinos buscan saciar aquel antojo. Es que en la avenida Pedro Goyena, además de caminar y disfrutar del bello paisaje urbano con la arboleda característica, comer también suele ser una buena elección.






