La calle Mitre, una bisagra entre dos tragedias que sacudieron a Once
Después de Cromagnon, la arteria se cerró por orden judicial y sembró varias disputas y obras inconclusas; hoy, ese espacio de homenaje a las víctimas cede para evitar un desastre mayor
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Sin quererlo, fue testigo privilegiada pero involuntaria de una de las tragedias que más golpeó a los argentinos en los últimos tiempos y hoy, casi ocho años después, retoma ese mismo lugar impulsado por otro hecho fatal. Como si pesara sobre ella una maldición, la calle Mitre volvió a estar en boca de todos tras el accidente ferroviario que el 22 de febrero le quitó la vida a 51 personas y causó más de 700 heridos. Sucede que un acta firmada dos días después ordenó reabrir un tramo paralelo a esa arteria para evitar otro desastre mayor; una obra que se había dispuesto años atrás, pero que acumula varios contratiempos.
Emblema del dolor que devino de Cromagnon, la calle sembró -tras el shock y la desesperación- largas disputas entre los familiares que preferían resguardar su intimidad y quienes necesitaban mantener viva la memoria de quienes se habían ido.
Esa última demanda se volvió tangible con el santuario emplazado en el barrio de Once, que desde entonces se convirtió en un lugar destinado a homenajear a los 194 chicos que perdieron la vida durante esa madrugada de 2004.
Entonces, la Justicia dispuso el cierre provisorio de la calle para facilitar la investigación y los peritajes del incendio. Más tarde, el propio Tribunal ordenó a la ciudad y al gobierno nacional reabrirla en un futuro, según explicita el fallo, para no afectar la circulación vehicular.
Sin embargo, la medida no llegó a materializarse, y a eso le siguieron intentos fallidos de imprimirle a la zona un espacio menos improvisado.
Promesas inconclusas
En 2005, la Sociedad Central de Arquitectos adjudicó un proyecto para crear un memorial, rodeado de agua, que simbolizara de algún modo "la extinción del fuego de Cromagnon". Pese a las buenas intenciones, el proyecto que incluía la apertura de la calle nunca se concretó, aunque contaba con la vista buena de las autoridades y el grueso de los padres.
Cuatro años después, el subsecretario de Proyectos de Urbanismo, Arquitectura e Infraestructura del Ministerio de Desarrollo Urbano de la ciudad, Jorge Sábato, estimó cuatro meses para liberar la arteria. Tampoco hubo avances en ese sentido.
Señal de alarma
Bastó que ocurriera otro desastre, como el del miércoles 22 de febrero, para que la mirada de todos volviera a posarse sobre Mitre al 3300 y se repensara su rol. Hay quienes sostienen que el cierre de la calle generó serias dificultades para transitar el día que el tren del Sarmiento impactó contra el andén: los vehículos de emergencia debieron desviarse unas siete cuadras para llegar a la estación. Desde el SAME prefirieron mantenerse en silencio y evitar referirse a la logística puesta en marcha al ser consultados por LA NACION .
Por su parte, el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Diego Santilli, remarcó en ese sentido la urgencia de "cuidar la capacidad de maniobra, sobre todo para emergencias", más allá del respeto que merecen las víctimas.
Así, el 24 de febrero, 48 horas después del tercer accidente ferroviario más grave en la historia del país, el gobierno de la ciudad y familiares de las víctimas de Cromagnon dejaron a un lado el dolor que provocó el incendio de Once y acordaron reabrir un tramo de la calle Mitre, entre Ecuador y Jean Jaures, lindante a la estación de trenes. Otro sector de esa arteria, donde se encuentra específicamente el santuario, permanecerá cerrado para no perturbar el recuerdo de los familiares.

La medida implica construir un desvío de cinco metros de ancho y paralelo a la traza actual "para compatilibilizar el flujo de tránsito con la memoria de los fallecidos en Cromagnon", según detalló el propio jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, en declaraciones a la prensa.
El funcionario precisó que la obra permitirá volver a tener un acceso directo a la Plaza Miserere y, en consecuencia, agilizar la recorrida de varias líneas de colectivos que a diario registran complicaciones y demoras. "Llevamos siete años de una calle cerrada y no se justifica que [esa zona] esté intransitable. Vamos a llevar adelante la obra respetando la historia y a las víctimas", subrayó Santilli en diálogo con LA NACION.
La inauguración del nuevo tramo de Mitre estaba prevista para el lunes pasado, pero el mal tiempo demoró las tareas en la zona. Fuentes del ministerio confirmaron a LA NACION que estiman que la obra estará finalizada para principios de la semana próxima.
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