Nada cambió para quien inició la causa
Es Beatriz Mendoza, que junto a otros vecinos, demandó al Estado por contaminación hace ocho años
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Beatriz Mendoza consiguió algo que parecía imposible: que alguien se acordara de que el Riachuelo era una cloaca a cielo abierto y de que más de 5 millones de personas están en riesgo por la contaminación. Ella fue la que inició, en 2004, una causa por contaminación junto con otros vecinos que después de mucho tiempo llegó a la Corte Suprema y generó el fallo ambiental más importante del país.
Hacía dos años que trabajaba como psicóloga social en la salita sanitaria de la villa Inflamable, en Dock Sud. Había empezado a sentir dificultades para mover las manos y las piernas. Y los análisis arrojaron como resultado que los niveles de tolueno (derivado del petróleo) en su orina sextuplicaban los tolerables.
Así, junto con un grupo de vecinos de Avellaneda y de la Capital, Mendoza presentó la hoy famosa demanda. Sin embargo, ocho años después, para ella nada cambió. "Yo sigo sin sensibilidad en mis manos, con fatiga, hipoacusia y sin motricidad fina. Aunque sé que el fallo de la Corte marcó un antes y un después, a nosotros, los contaminados, nada nos cambió", dijo.
Ella se autodefine como contaminada. Sigue trabajando para la Municipalidad de Avellaneda, pero pudo conseguir que la trasladaran a la sede que está a metros del puente Pueyrredón. Trabaja como coordinadora del plan de Salud y Ambiente e intenta, desde su lugar ayudar a todos los que pueda.
"Por ahora estamos haciendo nuevos análisis con la gente de Avellaneda. En poco tiempo la Acumar prometió la sala de atención permanente y podremos tener disponible un especialista en toxicología todos los días", contó.
Mendoza se ha transformado en una experta en causas y tratamientos para la contaminación. Ella es una contaminada por hidrocarburos. "Nuestra causa está parada. Ahora la rechazó el fuero civil y comercial. Pero yo sigo adelante. Tal vez algún día, si pensamos en nuestros hijos y nuestros nietos esta realidad pueda cambiar."
El saneamiento del Riachuelo era, hasta el fallo de la Corte, una historia de fracasos. Con el antecedente de al menos dos créditos internacionales desviados, el abogado de Mendoza, Daniel Sallaberry, le pidió en diciembre a la Corte Suprema que un nuevo préstamo del Banco Mundial, esta vez por 840 millones de dólares, no sea utilizado para otros fines. Cabe recordar que el año pasado se redireccionaron $28 millones del plan de saneamiento del río para el programa Fútbol para Todos.






