Reabren Bartolomé Mitre a siete años de la tragedia de Cromagnon
El cierre, entre Jean Jaurès y Ecuador, obstaculizó el rescate de los heridos del choque del tren
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Por iniciativa del Gobierno de la Ciudad, comenzaron las obras para abrir un tramo paralelo de la calle Bartolomé Mitre entre Jean Jaurès y Ecuador, donde se encuentra el santuario que rinde homenaje a las víctimas de la tragedia de Cromagnon , que en diciembre de 2004 mató a 194 personas. La calle, que permaneció cerrada por siete años y dos meses a partir de la tragedia, será reabierta dentro de un lapso de entre siete y diez días, según estimó el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Diego Santilli.
La nueva arteria se está construyendo sobre terrenos ferroviarios, sobre los que se habilitará una traza nueva y paralela a la actual, lo que permitirá dejar el espacio urbano circundante tal como está desde hace siete años. El trazado ahora cortado quedará como peatonal y el nuevo tramo paralelo permitirá el tránsito de vehículos.
La medida surgió de un acuerdo entre el gobierno porteño, los grupos de familiares de las víctimas y sobrevivientes de la tragedia y la Defensoría del Pueblo de la Ciudad. Santilli recordó que, además, existe un fallo de la justicia nacional que ordena la reapertura de esa arteria. "Vamos a llevar adelante la obra, respetando la memoria de las víctimas y el santuario tal como hablamos con los familiares y los organismos", precisó Santilli, y añadió que de esta forma se preservará "el recuerdo de las víctimas" con la "creación de una vía alternativa, la preservación de la calle Bartolomé Mitre como peatonal y haciendo del santuario una referencia obligada para todos los ciudadanos".
El gobierno trabajará sólo sobre el mejoramiento de la vereda, la calle y la iluminación. No se modificarán ni el área donde está Cromagnon ni el santuario. "Lo que sucederá a futuro con los lugares emblemáticos de la cuadra será decidido en un paso posterior en un acuerdo entre los familiares, la Defensoría del Pueblo y el Gobierno de la Ciudad a través de la Subsecretaría de Derechos Humanos", explicó Santilli.
La mayoría de los vecinos y comerciantes del barrio de Once consultados por LA NACION expresaron su acuerdo con la reapertura de la calle. "Hay un problema de tránsito que se resuelve con la apertura. Se cerró una calle de acceso a la estación por donde transitaban muchos colectivos", opinó Javier Lima, de 37 años, que vive en la zona y trabaja como enfermero en el Hospital de Clínicas.
También manifestó su acuerdo María Esther Newa, de 69 años, vecina del barrio: "Me parece que el dolor que tienen los familiares de las víctimas es imborrable y no pasa por la calle. Esto va a mejorar mucho el tránsito".

Ricardo Yascovi, de 67 años, celebró la apertura de la vía paralela y recordó que "cuando ocurrió la tragedia del miércoles pasado [el choque de un tren contra los frenos hidráulicos en la estación Once] el hecho de que la calle estuviera cerrada al tránsito complicó las cosas. Además creo que la inseguridad del barrio tiene relación con esa calle cortada".
Daniel Consistre, de 55, encargado de una pizzería de la calle Rivadavia también expresó su apoyo a la medida. "Está bien, porque se va a aliviar el tránsito y los colectivos van a ir por donde tienen que ir. Para los comercios va a ser mejor porque va a haber más movimiento".
También hubo vecinos que expresaron desacuerdo, como Caya Vaca Vargas, quien dijo: "No estoy de acuerdo. El dolor de las familias es muy grande y la calle guarda el recuerdo de las víctimas", dijo.





