Villa Roccatagliata: retomarán la obra de las torres entre marzo y abril

La centenaria mansión Roccatagliata, rodeada por las torres paralizadas
La centenaria mansión Roccatagliata, rodeada por las torres paralizadas Fuente: Archivo
Lo anticipó la desarrolladora, tras la sentencia favorable del máximo tribunal porteño; los trabajos demandarán 30 meses
Virginia Mejía
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15 de enero de 2020  

El proyecto inmobiliario Palacio Roccatagliata, paralizado por la Justicia durante casi tres años, se reanudará entre marzo y abril próximos. Luego de que en noviembre pasado el Tribunal Superior de Justicia de la ciudad fallara a favor del avance del megaproyecto, los desarrolladores se aprestan a concluir la obra cuya suspensión afectó a 200 propietarios que tenían planeado mudarse al complejo durante 2018.

Según anticipó Guido Wainstein, uno de los socios de la empresa KWZ, a cargo de la construcción del inmueble, "entre marzo y abril recomenzaremos los trabajos. El fallo a favor del gobierno porteño y de la desarrolladora es contundente y definitorio, ya está terminada la instancia judicial. No se puede poner otro amparo", dijo. Se refirió así a las presentaciones en contra de la obra hechas por vecinos y ONG que cuestionaban la altura de una de las dos torres en ejecución y el perjuicio que tendría la Villa Roccatagliata, edificio de valor patrimonial alrededor del que se alzan las nuevas construcciones, en el barrio de Coghlan.

En estos momentos, la empresa aguarda los permisos de obra y en paralelo inicia los procesos licitatorios para terminar de construir una de las torres, que alcanzará los 28 pisos y, hasta la paralización de la obra, había llegado a los 14. El otro cuerpo del edificio, de 13 pisos, ya está terminado, mientras que la Villa Roccatagliata -cuyos propietarios fueron los mismo dueños de la Confitería del Molino- fue conservada y puesta en valor. Los desarrolladores aún no definieron qué uso se le dará al histórico inmueble.

La antigua casona, situada en el centro del predio Roosevelt y Balbín, es el sello del proyecto, lo que le otorga identidad. Fue erigida en 1900, según reza en su frente. Constituyó una de las mansiones más importantes del barrio. Se trata de un modelo arquitectónico con una planta en forma de H, con galerías en el frente y el contrafrente. Estilísticamente se asemeja a las villas italianas del 1500, con detalles que le dan un carácter ecléctico.

En un principio fue erigida como quinta de veraneo, aunque luego derivó en vivienda permanente. Es una de pocas en su tipo que aún subsisten en Coghlan, un barrio que por aquel entonces era de quintas. La casona pasó distintos avatares, que la llevaron a un estado de abandono total. En los años 80 y 90 funcionó en el predio una estación de GNC, que usaba al edificio como minimercado y bar.

"Hasta el momento tenemos invertidos 35 millones de dólares y vamos a invertir otros 35 millones más en lo que resta del proyecto", dijo Wainstein. "Es imposible saber cuánto dinero perdimos. La situación económica está distorsionada, año tras año. Hubo un perjuicio económico y también un desgaste por el tiempo transcurrido", agregó, en relación a los propietarios damnificados por la paralización. Son un total de 200 dueños de departamentos, de los cuales muchos ya habían finalizado de abonar las cuotas, pero no pudieron hacer usufructo de su nueva propiedad.

El desarrollo empezó a planearse en 2011. Desde entonces, varios amparos vecinales lo frenaron momentáneamente y otra demanda impulsada por el exlegislador Gustavo Vera interrumpió las tareas desde 2016 hasta ahora. Los empresarios calculan que las obras pendientes demandarán otros 30 meses aproximadamente.

Se trata de un emprendimiento de lujo compuesto por más de 300 residencias en altura distribuidas en dos sectores: Sky View y Palace. Todas las unidades cuentan con vistas panorámicas a distintos puntos de la ciudad. Serán departamentos de 1, 2, 3 y 4 ambientes con dependencias, de 40 m2 a 150 m2, en una superficie total de 45.000 m2.

Uno de los detractores del proyecto, Jonatan Baldiviezo, presidente del Observatorio del Derecho a la Ciudad, explicó que en un principio "se inició una acción de amparo colectivo ambiental solicitando la nulidad del permiso de obra otorgado por violar el Código de Planeamiento, en tanto permitía alturas, ocupación del pulmón de manzana y cantidad de metros cuadrados prohibidos por este".

Luego de que obtuvieran seis sentencias a favor en la Justicia, en noviembre pasado el Tribunal Superior de Justicia declaró legal el permiso. Sostuvo que el Poder Ejecutivo tiene la facultad de establecer excepciones individuales al mencionado código. "El fallo da a entender que vivimos en una monarquía urbana en cuanto a la planificación y no en una democracia participativa", explicó.

Al conocer la sentencia, Facundo Etchenique, representante legal de unas 50 compradores damnificadas, adelantó: "Cuando finalice la obra, la sociedad a cargo de la obra tendrá que ver caso por caso cómo se compensa el daño".

Cronología de la causa judicial

  • 2016 - Amparo: El exlegislador Gustavo Vera impulsó una medida cautelar contra las torres. Cuestionó los permisos de obra otorgados por la Ciudad y la Justicia hizo lugar.
  • 2017 - Confirmación: El gobierno porteño y los desarrolladores apelaron la decisión, pero la Sala III de la Cámara de Apelaciones confirmaron la sentencia.
  • 2019 - Sentencia definitiva: En noviembre del años pasado, el Tribunal Superior de Justicia desestimó los planteos y permitió que la obra siga adelante.

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