
Aplicó a la NASA con 14 años y la rechazaron: fue pasante, limpió un inodoro espacial y ahora lidera la exploración a Marte
La ingeniera británica Claire Parfitt trabaja en la Agencia Espacial Europea y participa en la planificación de futuras misiones
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A los 14 años, Claire Parfitt buscó una experiencia laboral en la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA, por sus siglas en inglés), pero fue rechazada. Poco después encontró una oportunidad en el National Space Centre de Leicester, Reino Unido, donde colaboró con la preparación de piezas para una exposición espacial, y ahora trabaja en proyectos relacionados con la exploración de Marte.
El pedido de Claire Parfitt a la NASA y su primera experiencia en el National Space Centre
De acuerdo con SpaceDaily, Parfitt se comunicó directamente con la NASA a los 14 años para consultar si podía tener una experiencia laboral allí, pese a que no existía una convocatoria abierta para estudiantes. La respuesta fue negativa.

La solicitud había surgido por iniciativa propia, a partir de su interés por comenzar a acercarse al mundo de la exploración espacial. A pesar de esa negativa, no se desanimó y años después siguió por el mismo camino.
A los 17 años, logró trabajar temporalmente en el National Space Centre de Leicester, donde participó en la preparación de distintos objetos para una exposición, entre ellos un inodoro utilizado en el espacio, según contó a BBC. También colaboró con el desembalaje del traje espacial de Helen Sharman, quien se convirtió en la primera británica en viajar al espacio.
La experiencia le permitió conocer de cerca elementos que hasta entonces solo había visto desde la distancia. En ese trayecto, Parfitt tuvo contacto con profesionales que ocupaban puestos de responsabilidad dentro de la institución.
Uno de ellos fue Alex Hall, quien dirigía el centro en aquella época. Parfitt recordó que ver a una mujer en un cargo de liderazgo tuvo un efecto importante en la manera en que imaginaba su propio futuro profesional.
“Ver a alguien en esa posición me ayudó a visualizar mi propia carrera en la industria espacial”, explicó al medio.
El inodoro espacial que preparó Parfitt en el National Space Centre
La anécdota del inodoro se convirtió en uno de los recuerdos más peculiares de aquella primera experiencia profesional. Según BBC, el elemento formaba parte del material que el centro debía preparar antes de recibir al público, por lo cual le tocó limpiarlo.
Parfitt contó que nunca había visto antes una pieza de ese tipo y que le resultó especialmente llamativa por tratarse de una tecnología diseñada para utilizarse fuera de la Tierra.
Aquella experiencia no definió por sí sola su carrera, pero le permitió acercarse al sector en el que quería trabajar. Después de esa primera incursión, continuó su formación en ciencias e ingeniería.
Parfitt estudió física y llegó a la Agencia Espacial Europea
Según recopiló la propia Parfitt en Linkedin, estudió física y posteriormente obtuvo un doctorado en ingeniería de sistemas de energía para naves espaciales. Su trayectoria profesional incluyó trabajos relacionados con distintos proyectos de exploración espacial.
Entre ellos estuvo ExoMars Rosalind Franklin, el programa de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) que desarrolla un rover destinado a investigar Marte. También participó en SMILE, una misión científica dedicada a estudiar la interacción entre el viento solar y la magnetosfera terrestre.
En 2019, Parfitt se incorporó al Centro Europeo de Investigación y Tecnología Espacial de la ESA, ubicado en Países Bajos. Desde allí continuó con tareas vinculadas con la planificación y el desarrollo de proyectos.
La ESA la identifica como especialista en estudios de exploración y destaca su participación en trabajos relacionados con futuras misiones a Marte.
Marte, el nuevo desafío de la carrera de Parfitt
Actualmente, Parfitt estudia para determinar qué tecnologías, sistemas y capacidades serán necesarios para avanzar en las próximas etapas de la exploración del planeta. Además, participa en el Grupo Internacional de Exploración de Marte, que reúne a representantes de agencias y organizaciones espaciales de distintos países para coordinar sus actividades.

Parte de los estudios busca establecer cómo podrían desarrollarse futuras expediciones y qué condiciones deberían cumplirse antes de avanzar hacia una presencia humana en Marte.



