
Aseguran que el beso no contagia
Ayer, una noticia decía lo contrario
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La información circuló ayer y causó cierto revuelo: según un cable noticioso, el científico Luc Montagnier, codescubridor del virus del sida, habría declarado en Uganda, Africa, que el beso es un factor que acelera el contagio de la enfermedad. Sin embargo, en la Argentina, especialistas de distintos centros de referencia en el tema dijeron que no existen evidencias que avalen estas afirmaciones y aseguraron que -por sí sola--la saliva no constituye una vía de contagio de la enfermedad.
"Aun si la tasa de transmisión con este proceso es muy baja, no podemos excluirla. Es necesario ser cautos a propósito del beso con intercambio de saliva, porque podría contagiar el sida", habría dicho el investigador francés.
Sin embargo, el doctor Pedro Cahn, jefe del servicio de infectología del hospital Juan A. Fernández y director de la Fundación Huésped, dijo a La Nación : "Esto es muy confuso. No sé si lo afirmó así Montagnier o fue mal interpretado. Porque si bien el virus puede estar presente en la saliva, no significa que ésta sea una vía de contagio, ya que la concentración no alcanza para transmitir la infección".
Por su parte, el estomatólogo Eduardo Cecotti, presidente de la Asociación Odontológica Argentina, agregó que "la saliva contiene sustancias que inhiben la proliferación viral; hay estudios que demuestran que -a diferencia del semen o la leche materna- este fluido no tiene la salinidad suficiente para permitir la supervivencia del virus".
Julio Montaner, el investigador argentino que dirige el Centro para la Atención de HIV/Sida en Vancouver, Canadá, aseguró que "el beso, incluso el profundo, no contribuye epidemiológicamente al contagio" e instó a "no crear pánico ni ser alarmistas".
La doctora Rosa Bologna, jefa del servicio de infectología del hospital Garrahan, coincidió con sus colegas y advirtió: "En todo caso, hay que pensar en la sangre, no en la saliva". De hecho, las heridas sangrantes en la boca, las úlceras, las llagas o cualquier proceso que ponga en contacto la sangre de la pareja pueden contribuir al contagio, pero no la saliva en sí misma".
Hasta el momento, las vías de contagio de la enfermedad son la sangre, el semen, las secreciones vaginales y la transmisión vertical (madre-hijo). En la Argentina, las estadísticas indican que alrededor del 50% de los contagios se produce por vía sexual, seguidos por la transmisión sanguínea, principalmente por el intercambio de agujas que realizan los adictos endovenosos.






