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Cómo influye la preferencia por tener hijos varones en la familia

Investigadores demostraron que entre padres de hijas es más frecuente el divorcio
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6 de marzo de 2004  

Los varones prefieren tener hijos varones, afirma un reciente estudio que revela que esa preferencia influye en la posibilidad de que una pareja que espera un bebe decida casarse o de que un matrimonio se divorcie, al mismo tiempo que interviene en la custodia de los hijos y en la decisión de cuántos hijos tener.

"Hemos comprobado que los padres de mujeres tienen más posibilidades de divorciarse, que los hombres divorciados pelean más por la custodia de sus hijos varones y que las madres de niñas son mucho más propensas a no casarse nunca", concluyeron los investigadores Gordon Dahl y Enrico Moretti, de las universidades de Rochester y de California en Los Angeles, respectivamente.

En su informe "La demanda de hijos varones: evidencias de divorcio, fertilidad y matrimonios obligados", realizado para la Oficina Nacional de Investigaciones Económicas de los Estados Unidos, Dahl y Moretti llegan a la conclusión de que "el antiguo favoritismo por los varones no ha sido confinado al pasado y que aun hoy sigue vigente".

En Estados Unidos, por ejemplo, el 48% de los varones preferiría tener hijos de su mismo sexo y sólo el 19% optaría por criar niñas. Tras comparar estos datos con los de otros 16 países elegidos al azar, los investigadores confirmaron esta tendencia en la mayoría de ellos; sólo en España, Lituania e Islandia hallaron signos contrarios a esa tendencia.

Para la médica psiquiatra y especialista en familia y reproducción humana Luisa Barón, "en el mundo (y también en nuestro país ) persiste la creencia de que los niños son más fáciles de criar que las niñas, que traen menos conflicto o que van a ser un mejor sostén económico, entre otros conceptos erróneos".

Por otro lado, concedió, "al tener un hijo normalmente se tiende a querer reproducir las mismas características, por eso no resulta tan difícil que los hombres deseen tener hijos varones. Es un hecho narcisista".

El camino de las evidencias

Para elaborar su informe, Dahl y Moretti analizaron la información disponible en los censos norteamericanos de 1930 a la fecha, para luego compararlos con sus equivalentes de otros 16 países. Además, tomaron en cuenta la información proporcionada por encuestas de opinión sobre paternidad de la encuestadora Gallup.

El primer dato que les llamó la atención fue la diferencia en Estados Unidos entre las tasas de divorcio de padres de varones y las de padres de nenas: un 7% mayores entre estos últimos. Aunque el porcentaje no era del todo elevado era consistente al ser comparado con los de otros países.

El siguiente paso fue plantear la hipótesis de que, si los hombres preferían tener hijos de su mismo sexo, tras un divorcio pelearían más por su custodia. Confirmado: "Hallamos que los padres eran un 22% más propensos a obtener la custodia de hijos varones que de nenas", escribieron los investigadores.

A continuación, Dahl y Moretti encontraron evidencias que demostraban que esta preferencia también se inmiscuía en la planificación familiar: "Observamos que las familias con dos hijas tenían muchas más probabilidades de tener un tercer hijo que las familias con dos hijos". Es más, el porcentaje de parejas que buscaban "el varoncito" aumentaba a medida que crecía el número de hijas.

Por otro lado, señalaron los investigadores, entre las parejas que no estaban casadas y que accedían a conocer el sexo del bebe a través de una ecografía era más frecuente que accedieran al matrimonio si lo que esperaban era un varón.

En mayor o en menor medida, todos estos resultados analizados en la población norteamericana podían ser observados en otros países. Un aspecto de esta preferencia que sorprendió a Dahl y Moretti fue recabado en Kenya. Allí, donde la poligamia es aceptada, "observamos que entre las mujeres casadas, aquellas que eran madres de nenas eran más propensas a participar en relaciones de poligamia".

"Lo interpretamos como una evidencia de que el deseo de tener hijos llevaba a algunos hombres a casarse con otra mujer si su primera esposa daba luz a una niña."

Elección del sexo

De la mano de aquellas técnicas que permiten determinar y seleccionar el sexo de los embriones de aquellas parejas que recurren a técnicas de fertilización asistida, la preferencia por tener hijos varones adquiere otra dimensión. Algunas de estas técnicas ya están disponibles en la Argentina.

¿Quienes recurren a técnicas de fertilización asistida preguntan por la posibilidad de elegir el sexo? "Muy poco -respondió Darío Fernández, coordinador del capítulo de psicología de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva-. Generalmente, la pregunta aparece ante la posibilidad de que el hijo herede alguna enfermedad que está ligada al sexo, como la hemofilia que afecta sólo a los varones."

Para Barón, presidenta de la Fundación para la Investigación Médico-Psicológica (Impsi), "cada vez hay más consultas por la posibilidad de elegir el sexo no ligada a la posibilidad de una enfermedad, generalmente en parejas que tienen muchos hijos de un mismo sexo o que tienen hijos de matrimonios anteriores y desean tener un hijo de un sexo en especial".

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