
Cómo prevenir el abuso físico y sexual en los más chicos
Estimular la autoprotección es clave
1 minuto de lectura'

Las grandes víctimas son los más pequeños. Sometidos, sin saberlo, al más sórdido de los mundos: el del abuso infantil.
El aberrante hecho deja secuelas y es más frecuente de lo que se cree: en el nivel mundial, en una de cada cinco familias, aproximadamente, un chico transita alguna situación de abuso, ya sea físico, emocional o sexual.
Pero ocurre que en Salta (donde últimamente se difundieron varios casos), o en cualquier otro sitio, existe una constante: sólo salen a la luz pocas historias y cuando lo peor ya sucedió. Lo dicen las estadísticas: apenas se da a conocer uno de cada diez casos de abuso sexual infantil.
Sin embargo, en muchas ocasiones, estos vejámenes pueden prevenirse. “Se habla mucho de lo que pasó, pero no se toma en cuenta la prevención, que puede realizar la familia, la escuela y la comunidad en general –dijo a LA NACION la licenciada Mónica Diner, directora del Centro de Prevención Interdisciplinario de Abuso Infantil ( www.abusoinfantil.com )–. Y un buen programa de prevención debe promover la capacidad de autoprotección de los chicos, brindándoles información sobre sus derechos.”
Por definición, “el abuso es todo daño producido a un niño en forma no accidental, por una persona de mayor edad, más fuerte o autoritaria, conocida o no por el niño", define.
El abuso físico es el que daña al cuerpo (mediante golpes, quemaduras, lastimaduras). El emocional apunta a la autoestima con burlas e insultos y, el sexual, "consiste en hacer participar al niño en actividades como tocarle o mirarle sus partes íntimas, hacer que él toque o mire esas zonas del cuerpo del abusador, incitarlo a mirar escenas obscenas, e intentar o mantener relaciones sexuales".
En cualquiera de sus formas, el abuso deja marcas: "Siempre es traumático -afirma la especialista-. En el caso del abuso sexual, que en estos días es el más difundido, para el chico es algo que no puede significar porque no está preparado para mantener relaciones sexuales".
Si bien hay familias de muy alto riesgo en las que la prevención no resulta fácil de aplicar, Diner afirma que la comunidad debe estar informada acerca de las posibilidades de evitar el abuso: "A los chicos se les enseña el cuidado del cuerpo y, en ese camino, también hay que explicarles que hay partes íntimas que no se deben mostrar, y que se deben preservar. También es importante tomar en cuenta sus sentimientos: que puedan identificar qué les gusta y qué no".
En la base de todo está la autoestima: "Para que un niño pueda protegerse, necesita sentirse valioso en la casa, en la escuela, en la comunidad, donde se pueden trabajar varios ejees preventivos (ver recuadro)".
El poder de los sobornos
Las víctimas de abuso pueden ser varones o mujeres de distintas edades y clases sociales, aunque, según afirma Diner, es mayor el porcentaje de varones maltratados físicamente y de niñas abusadas sexualmente. En cualquier caso, las cuestiones por combatir son los engaños y sobornos por parte de abusadores, y su contrapartida: la culpa y el miedo en los niños.
"El abusador, en general, intenta sobornar. El soborno es aquello que se ofrece a cambio de algo que no se debe hacer. Puede ser de índole material (un caramelo, un juguete), o inmaterial (promesa de algún premio o favor)", explica la psicóloga, autora de "Abuso infantil: manual de prevención y detección" (Cepia, 1999).
Por el contrario, "los niños deben aprender a no aceptar obsequios o propuestas de desconocidos, aunque parezcan placenteros; tampoco deben aceptarlo de gente conocida (pueden ser hasta sus propios padres, por eso es básico que toda la comundidad se comprometa en prevención) cuando sientan que algo está mal o los confunde".
Por otra parte, que el niño entienda que si no puede protegerse de un peligro o es amenazado, eso no ocurre por su culpa, lo ayudará a defenderse y pedir auxilio.
"Caso contrario, si la agresión ocurre, puede ser vivida como un castigo merecido, y por lo tanto aceptado. Es, por ejemplo, el caso de una niña que trabaja para un patrón abusador, creyendo que -además de recibir un sueldo para ayudar a que su familia subsista-, tiene la obligación de permitir que la maltraten", dice Diner.
Signos de alarma
"En países desarrollados, como los Estados Unidos, el tema se habla en los colegios y el Estado interviene en los planes preventivos -afirma la especialista, que es docente responsable del curso para graduados "Abuso infantil y prevención", en la UBA-. En nuestro país, es necesario crear centros de información y atención psicológica, médica y legal que lleguen a todos, centros de capacitación para docentes, campañas masivas, programas para padres sobre el cuidado de la salud de sus hijos, etc."
Sin embargo, los adultos deben saber reconocer algunos signos de alarma: si un chico está siendo sometido a abuso, puede presentar cambios en la conducta (inhibición, agresividad), trastornos del sueño y la alimentación, migraña, enuresis, problemas de aprendizaje y cambios en la sexualidad: extrema inhibición (rechazo a cualquier contacto habitual) o erotización prematura. A esto se agregan indicios más obvios: golpes, lastimaduras, u otras lesiones físicas.
En esos casos, conviene consultar de inmediato para obtener un diagnóstico diferencial. "Pero siempre hay que tener en cuenta que la prevención primaria no sólo genera menos costos para el sistema , sino -básicamente-, evita el sufrimiento humano".
Contra las creencias populares
Verdad
- Casi el 15% es menor de 5 años. El 60% tiene entre 10 y 18
- Estos niños tienen más riesgo, pero la mayoría presenta una inteligencia normal
- Pueden ser de cualquier clase, raza o religión
- La mayoría de los abusadores son conocidos por los chicos, muchos de ellos, parientes
- El 80% de los abusadores son hombres heterosexuales
- Edad promedio del abusador: 30 años. El abuso puede suceder en la propia casa del niño
- El que abusa suele utilizar más la seducción que la fuerza
Mito
- Las víctimas de abuso sexual suelen ser preadolescentes
- Sólo los niños con problemas (un poco lentos o muy ingenuos) son víctimas de abuso sexual
- La mayoría de las víctimas es de clase baja
- Los niños pequeños corren más riesgo de ser abusados por un extraño
- La mayoría de los abusadores son homosexuales
- El típico abusador es un hombre viejo, sucio, que engaña al niño en una plaza
- El abuso sexual de niños siempre es un acto violento






