
Cómo Uruguay redujo el número de fumadores
Aplicó agresivas leyes antitabaco
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Uruguay no sólo es uno de los países del mundo que con más agresividad ha encarado la lucha antitabaco, también es un ejemplo de que el Convenio Marco para el Control del Tabaco impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es un camino racional para obtener un descenso del consumo del tabaco.
A poco más de tres años de haber ratificado ese convenio -punto de partida para la puesta en marcha de medidas como la prohibición de la publicidad del tabaco fuera de sus puntos de venta o el aumento del precio de los cigarrillos en más del 100%-, el porcentaje de mayores de 15 años que fumaban por primera vez en la historia se ubicó por debajo del 30% en Montevideo. Pasó del 31,8%, en 2005, al 26,5%, en 2007.
"Por un decreto presidencial, en 2006, Uruguay se convirtió en el primer país de las Américas en adquirir la condición de Libre de Humo de Tabaco, al implementar con éxito la prohibición de fumar en todos los espacios públicos cerrados y lugares de trabajo cerrados", dijo a LA NACION el doctor Eduardo Bianco, presidente del Centro de Investigación de la Epidemia de Tabaquismo (CIET), de Uruguay.
Una encuesta realizada ese mismo año reveló que el 80% de los uruguayos estaba de acuerdo con la medida. Otra encuesta más reciente halló que el 8% de los actuales ex fumadores decía haber dejado de fumar gracias a la prohibición de fumar en lugares cerrados, mientras que el 45% de los encuestados que seguían fumando dijo haber podido reducir el número de cigarrillos por el mismo motivo.
Es más, un estudio realizado por economistas (Ramos y Curti, 2006) concluyó que la prohibición no había tenido un impacto económico negativo en bares, restaurantes y otros negocios en los que ya no se puede fumar más.
"En 2007, en el CIET hicimos un estudio en siete ciudades de nuestro país para monitorear los niveles de contaminación en lugares de trabajo cerrados, en el que se comprobó una reducción del 90% de los niveles de contaminación del aire con respecto a un estudio similar realizado en 2005", comentó Bianco.
Tal como propone el convenio de la OMS, Uruguay implementó medidas tendientes a brindar ayuda a los fumadores en trance de dejar el hábito. "Por ley, se incluyó la obligatoriedad de introducir la ayuda para dejar de fumar en nuestro sistema de salud -dijo Bianco-. Por su parte, en 2004, una ONG de alcance nacional, el Fondo Nacional de Recursos, incluyó la asistencia para dejar de fumar entre sus prestaciones, e incluso proporciona la medicación en forma gratuita."
"Ese programa se transformó en nuestro país en un modelo a seguir, y desde entonces más de 100 programas especializados en el tratamiento de la dependencia del tabaco han sido creados en Uruguay."
80% de los uruguayos está de acuerdo con la prohibición de fumar en los lugares cerrados






