
Controlarán la venta de hierbas medicinales en todo el país
Advierten sobre los riesgos que presenta la automedicación
1 minuto de lectura'
Ya sea por una idealización de lo natural o por la situación de pobreza de grandes sectores de la población, echar mano a las plantas para curarse de diversos males es una práctica que ha ido en aumento en los últimos tiempos. "Durante muchos años, Salud Pública no tuvo ningún tipo de incumbencia en este tipo de productos. Pero a partir del año próximo comenzaremos a decomisar hierbas que circulen sin autorización", señala la doctora Inés Rizzo, del Instituto Nacional de Medicamentos (Iname), dependiente de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat).
"El hecho de que un producto sea natural no quiere decir que esté exento de riesgos. Su uso inadecuado puede llegar a ser peligroso", explica el doctor Eduardo Scarlato, médico del Servicio de Toxicología del Hospital de Clínicas José de San Martín.
Distintas infusiones de uso popular con fines terapéuticos pierden su inocencia a la luz de la ciencia. Hay que tener en cuenta que muchos principios activos de estos preparados interfieren o interactúan con medicamentos prescriptos por el médico. Otro punto por tener presente es que quien los usa muchas veces evita la consulta médica y se autoprescribe estas hierbas. También debe evaluarse que el gran peligro de estas prácticas radica en que es muy difícil controlar la dosis. La concentración del principio activo depende de la época y lugar de recolección de las hierbas, de la parte de la planta recolectada, de la forma de preparación del té ", especifica el especialista.
Los niños en riesgo
"La gran mayoría de las intoxicaciones por plantas medicinales se produce en niños que no alcanzan los dos años de edad, porque su sistema hepático de desintoxicación no está maduro. Esto significa que cualquier producto medicinal que se administre a un niño tiene que estar bajo exclusiva responsabilidad profesional", afirma el doctor Alberto Angel Gurni, profesor titular de Farmacobotánica de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires.
El investigador cuenta que hay dos plantas típicamente usadas en los niños cuando presentan malestares, la yerba del pollo y el paico. "La primera sirve para combatir el estreñimiento, pero además es un potentísimo diurético; entonces, si no se tiene cuidado, el niño puede terminar deshidratado. El paico es una hierba para el empacho, pero mal usada puede ser peligrosa", advierte el doctor Gurni.
El doctor Alejandro Raúl Usandizaga, médico de guardia de la Unidad de Toxicología del Hospital de Niños Ricardo Gutierrez, explica que muchas veces los padres dan infusiones en la mamadera a sus hijos pequeños en la misma dosis que toman ellos. "En el adulto se distribuye más la sustancia, entonces no logra altas concentraciones", afirma.
Gurni también advierte sobre el abuso de determinadas infusiones por parte de la mujer embarazada, que a través de la leche puede transmitirle al lactante dosis que resultan tóxicas para el bebe.
El control de calidad y de higiene es también un punto crítico, especialmente en las hierbas que se venden sueltas y de las cuales se desconoce su procedencia.
"Lo importante es que el público se fije, cuando adquiera un fitomedicamento de venta libre -ya sea en hierbas, cápsulas, tisanas, tes, cremas-, que figure el nombre del establecimiento elaborador, el nombre del director técnico, el número de certificado de aprobación por el Ministerio de Salud o por la Anmat, que diga para qué es usado tradicionalmente. Adentro debe tener un prospecto, como cualquier otro medicamento, donde diga cómo se lo debe tomar, cuáles son las precauciones. Este año hay un plazo para que se habiliten todos los establecimientos, y a partir del que viene empezaremos a exigir el registro", asegura la doctora Rizzo.
Yuyos peligrosos
Entre las hierbas de uso medicinal y venta libre mencionadas por los especialistas como riesgosas se encuentran también la mil hombres , la ruda , el anís estrellado , las mezclas adelgazantes, la cola de quirquincho , el floripondio . La mil hombres (Aristolochia spp), que figura en el listado negativo de drogas vegetales para medicamentos fitoterápicos del Iname, "es una planta particularmente peligrosa, se trata de un muy buen antirreumático, pero también tiene compuestos que producen intoxicación crónica. Uno de los primeros síntomas es el decaimiento debido a la anemia que produce", menciona el doctor Gurni. El investigador advierte también sobre la cola de quirquincho, utilizada como afrodisíaco, especialmente en los casos de impotencia masculina, que puede traer problemas serios en el sistema nervioso central. "El té de ruda, utilizado por las adolescentes como abortivo, no sólo puede producir convulsiones, sino también hemorragias graves, pudiendo ocasionar la muerte de la madre", explica el doctor Usandizaga.






