El extraño pez antártico de sangre transparente que cautiva a los científicos

Un pez de hielo -Channichthyidae- en fase larvaria
Un pez de hielo -Channichthyidae- en fase larvaria Fuente: Archivo
Lucas Parera
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21 de mayo de 2020  • 01:05

En 1928, el zoólogo noruego Ditlef Rustad llegó a la isla antártica Bouvet, como parte de una expedición para cazar ballenas. La isla, el punto de tierra firme más aislado del planeta y completamente cubierta por glaciares, llamó la atención del naturalista, pero no tanto como el pequeño pez que encontró en el lugar.

Era de un verde traslúcido, por lo que se podían ver los órganos internos. No tenía escamas. Y poseía una mandíbula triangular, parecida a la de un cocodrilo, desproporcionadamente grande con respecto a su cuerpo. Lo más curioso, sin embargo, eran sus branquias. Cuando Rustad abrió el pez para estudiarlo, vio que no eran rojas, como las del resto de los peces, sino blanquecinas. La sangre del pez era transparente. En su bitácora de viaje, el zoólogo escribió "farvelöst blood", "sangre incolora".

Imágenes del alucinante pez de sangre transparente

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El pez de hielo, como se lo conoce, es el único vertebrado cuya sangre carece de hemoglobina. Y a 92 años de las anotaciones de Rustad, continúa asombrando a los científicos.

"Los peces de hielo pertenecen a una familia que se llama Channichthyidae, y el emblemático es la especie Chaenocephalus aceratus. Es un pez particularmente hermoso. Como en los peces de la familia, la hemoglobina, un pigmento de color rojo que transporta gases a los alveolos pulmonares, está ausente, lo que le da un aspecto transparente", explica a LA NACION Esteban Barrera-Oro, director del Proyecto de Ictiología del Instituto Antártico Argentino e investigador del Conicet.

"La atracción para estudiarlo ha sido al principio el transporte físico de la sangre. Para los fisiólogos era particularmente interesante, y lo sigue siendo", agrega Barrera-Oro. De hecho, el año pasado se publicó en la revista Nature un artículo que explica el mecanismo, y además ofrece un mapa del genoma completo de la especie por primera vez.

Para compensar la falta de hemoglobina, el pez de hielo posee vasos sanguíneos más grandes y un corazón de mayor tamaño que el del resto de los peces. De esta manera, puede bombear una gran cantidad de sangre a baja presión. Estas peculiares adaptaciones evolutivas están intrínsecamente vinculadas a las extremas condiciones del continente antártico. Y ahí radica otra de sus atracciones como objeto de estudio.

La demanda de hemoglobina baja a medida que también baja la temperatura del agua, porque se incrementa la solubilidad del oxígeno. En el caso de los peces de hielo, que viven en aguas con temperaturas de -2 °C, se da algo curioso: el mar empieza a petrificarse, pero la sangre de los peces sigue corriendo.

El equipo de trabajo del Grupo Ictiología Insituto Antártico Argentino
El equipo de trabajo del Grupo Ictiología Insituto Antártico Argentino Crédito: Grupo Ictiología Insituto Antártico Argentino

¿Pero qué pasa cuando, por efecto del cambio climático, la temperatura del agua sube? "En la Antártida, la acción del cambio climático ha tenido notables consecuencias, tales como el aumento de la temperatura atmosférica y de la superficial del mar, así como la disminución de la salinidad. Estos cambios en las condiciones físico-químicas podrían traer modificaciones en la conformación de las estructuras de las comunidades de peces de hielo", dice a LA NACION la Dra. Eugenia Moreira, investigadora de Conicet.

Los efectos del cambio climático en la Antártida, entonces, se pueden estudiar a través del análisis de las comunidades de peces de hielo.

Manuel Novillo es doctorando del Conicet y estudia la reproducción de los peces antárticos, incluido el pez de hielo. Una tarea importante para la preservación de la especie y del entorno. "Como la mayoría de los peces que habitan en la Antártida, los peces de hielo poseen un retraso en su maduración (se empiezan a reproducir recién a los 6-8 años de edad), una vez al año ponen pocos huevos de gran tamaño en el fondo marino y presentan 'cuidado parental'. Se cree que el macho permanece protegiendo los huevos hasta que estos terminan de desarrollarse y se liberan las larvas", dice Novillo.

"La reproducción en los peces es uno de los eventos biológicos más importantes de comprender con el fin de promover medidas exitosas de manejo y conservación de sus poblaciones y ecosistemas. Es decir, delimitar las áreas y periodos en los cuales los peces se están reproduciendo nos permite proteger el evento reproductivo y de esta manera la futura descendencia (larvas). Más aun en especies que tardan mucho en poder reproducirse y ponen pocos huevos como es el caso de los peces antárticos", agrega.

Carlos "El Mono" Bellisio durante una campaña antártica
Carlos "El Mono" Bellisio durante una campaña antártica Crédito: Grupo Ictiología Insituto Antártico Argentino

Manuel realiza su investigación doctoral en la base Científica "Carlini", del Instituto Antártico Argentino, ubicada en Caleta Potter, Isla 25 de mayo, Islas Shetland del Sur. Y junto a Manuel trabaja Carlos "El Mono" Bellisio, que participó de casi 40 campañas antárticas. El "Mono" acompañó el destino del pez de hielo -entre otros- desde la década del 80, cuando se instaló la lucha para prohibir la pesca comercial en el continente. "Gracias a la prohibición de la pesca, la población de peces de hielo se recuperó", dice a LA NACION .

"Este lugar es un sueño", dice Bellisio, y agrega: "Hay que cuidar la Antártida como se está cuidando, y más. Hay que cuidarla mucho porque es lo que más se ha preservado en estado natural".

Después de cuatro décadas de campañas antárticas, Bellisio hace un balance positivo de las acciones ambientales en el continente, pero destaca que el deterioro por el calentamiento global es de todas formas visible. "Yo a la base que fui más años es a Carlini. Fui desde el 82 hasta el verano pasado. Después decidí jubilarme, no porque esté cansado de la Antártida, pero me cansé de los horarios. Antes en el glaciar era todo blanco, se veía todo blanco en la base. y hoy ves todos manchones marrones, se ve la roca. Es muy triste", dice.

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