
"Famosos" que influyen en la decisión de operarse
Santillán y Juárez, con distinta suerte
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La difusión de declaraciones de las celebridades que se sometieron a la cirugía para la obesidad influyó poderosamente en el imaginario colectivo. Bastó que una de las personas más famosas del mundo se sometiera a la operación de bypass gástrico y lograra bajar 40 kilos en cinco meses, para que miles de argentinos comenzaran a pensar que ése era el camino para solucionar en forma definitiva la obesidad mórbida.
Fue a partir del 5 de marzo último, cuando Diego Maradona ingresó con 121 kilos en el quirófano de la clínica Medihelp de Cartagena, en el Caribe colombiano.
"Estamos muy conformes con el bypass gástrico laparoscópico que le hicimos a Diego, al que le redujimos un 90 por ciento su estómago", señaló en conferencia de prensa el doctor Francisco Holguín, cirujano y director de la clínica, cuyo equipo médico ya había efectuado unas 750 operaciones de este tipo.
Después de verlo brillar por televisión en su programa "La noche del 10", el conductor bailantero Daniel "La Tota" Santillán quiso emular al astro futbolístico.
Con el asesoramiento de la producción del programa televisivo "Transformaciones", que en su segunda edición iba a mostrar todo lo que pasaría dentro del quirófano, Santillán accedió a que le colocaran un "cinturón gástrico".
Pero la idea resultó no ser tan buena. "La operación salió mal. Cuando volví a casa comencé a sentir dolores terribles de estómago, con mucho ardor. No podía ni tragar mi propia saliva", dijo Santillán a LA NACION.
El conductor tuvo que volver a ser operado 12 horas después de haber dejado el quirófano. Allí le quitaron la banda que le habían colocado, con un alto riesgo de muerte, según los médicos que lo intervinieron.
Otra de las celebridades que recientemente se operó fue el cantante y bandoneonista Rubén Juárez, que pesaba 150 kilos y no se sentía cómodo en los escenarios.
"Rubén estuvo dos meses con tratamiento psicológico para controlar la ansiedad antes y después de la operación. Luego se internó en un spa y a los diez días le hicieron la «manga gástrica vertical»", dijo Silvia Juárez, esposa del cantante. A una semana de la cirugía, Juárez -que habló mucho de su experiencia con el periodismo- está bien y planificando actuaciones.






