
Hallan un sepulcro donde estaría enterrado Gengis Khan
Se encuentra a 320 kilómetros al nordeste de Ulan Bator, la capital de Mongolia
1 minuto de lectura'
NUEVA YORK (The New York Times).- Cuenta la leyenda que cuando el conquistador Gengis Khan fue sepultado en 1227, todos sus sirvientes y soldados que asistieron al funeral fueron asesinados de inmediato, con el fin de preservar el secreto sobre la ubicación de la tumba. Y así ha permanecido durante todos estos siglos, uno de los misterios más atormentadores de la historia.
Ahora, una expedición integrada por investigadores mongoles y norteamericanos descubrió un entierro amurallado en una colina, localizada a 320 kilómetros al nordeste de Ulan Bator, la capital de Mongolia; los líderes del grupo informaron anteayer que la prolongada búsqueda de la majestuosa tumba del guerrero -y sus probables tesoros- podría haber llegado a su fin.
En una declaración conjunta, los académicos no afirmaron que la tumba hubiera sido efectivamente descubierta. La expedición aún tiene que recibir permiso para excavar cualquiera de las tumbas rodeadas por piedras. Sin embargo, sus declaraciones transmitieron la emoción de la expectación y el optimismo.
"Se trata de un descubrimiento muy intrigante, debido a la proximidad del sitio con lugares importantes en la vida de Gengis´´, expresó el doctor John Woods, catedrático de historia en Chicago y director académico de la expedición, durante una entrevista telefónica.
El sitio del entierro está a unos cuantos kilómetros del probable lugar donde nació Gengis Khan, en 1162, y cerca de donde fue proclamado emperador de todos los mongoles, en 1206. Cuando murió, tras una caída de un caballo o una herida -o tal vez ambas-, sus conquistas se extendían desde China hasta el mar Caspio. Sus sucesores, incluyendo a un nieto, Kublai Khan, acrecentaron su poderío a lo largo de Asia Central, Rusia y Oriente Medio, conformando el mayor imperio de tierra contigua en la historia.
La Expedición Geo-Histórica Gengis Khan llegó con las manos vacías en su primera temporada del año último. Pero este verano la expedición fue conducida al cementerio por el doctor D. Bazargur, geógrafo mongol que había preparado un excelente atlas de los sitios en la vida de Gengis Khan.
Tras varios días de estudios, Bazargur declaró, sin reservas, "son las tumbas que hemos estado buscando´´.
Un sitio con muchos nombres
El sitio está cerca del poblado de Batshireet, en el área norte de la provincia Hentii. Un muro de piedra, con alturas que van de 2,75 a 3,65 metros de altura y una circunferencia de 3,2 km, abarca al menos 20 tumbas sin abrir cerca de la cúspide de la colina. Se piensa que éstas pertenecen a "personas de status superior", dijeron los líderes de la expedición. La parte inferior del sitio podría contener alrededor de 40 tumbas más.
El lugar es conocido localmente por una diversidad de nombres tales como "El Castillo de los que Dan Limosna´´, "El Castillo de Gengis´´ y la "Roca Roja´´. A principios de los años 90, una expedición japonesa que buscaba el entierro de Gengis Khan visitó el sitio, pero no se impresionó debido a que esperaba encontrar un enorme complejo subterráneo de tumbas.
En la cima de la colina, dijo el doctor Woods, el equipo compuesto por mongoles y estadounidenses se encontró con "una fosa funeraria abierta´´, de aproximadamente 1,83 metros de profundidad y de entre 3,05 y 3,1 de longitud. Aparentemente no era una tumba saqueada, dijo, sino más bien una que no había sido completada o usada.
Lo que al parecer eran tumbas de la clase alta estaba en la cercanía. Cada una de ellas era rectangular y estaba delineada con piedras paradas. "Llevaba conmigo un callado para caminar -relata Woods-. Pisé con fuerza el suelo en uno de estos sitios funerarios y descubrí que era hueco.´´
Interrogantes
Uno de los aspectos del descubrimiento ha planteado nuevos interrogantes. Muchos de los fragmentos de alfarería que se encontraron sobre la superficie del área podrían remontarse a tiempos anteriores a los de Gengis Khan.
"Necesitamos investigar el área a nivel arqueológico antes de que podamos confirmar este emocionante hallazgo´´, expresó Woods. El próximo paso de la expedición, dijeron sus líderes, consiste en asegurar el permiso para llevar a cabo una cuidadosa excavación arqueológica en el sitio.
El gobierno mongol ha concedido muy rara vez dichos permisos, ya que perturbar los restos de los muertos aquí es un tabú; se cree que las almas de los muertos podrían destruirse si sus cuerpos son exhumados.
Es por eso que la expedición ha solicitado autorización al primer ministro para obtener los derechos de excavación, a partir de la primavera entrante.
Dos integrantes del equipo, el doctor Ts. Ishdorj y el doctor Sh. Bira pertenecen a la academia de ciencias del país, la cual se espera que tenga cierta influencia en la decisión. Una declaración por parte de la expedición asentaba que Bira, secretario general de la Asociación Internacional de Estudios Mongoles, "ha expresado gran entusiasmo con respecto a este descubrimiento´´.






