
Identifican la cabeza de Enrique IV
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LONDRES (EFE).– Un equipo de científicos franceses autenticó mediante una variedad de técnicas forenses, genéticas y antropológicas la cabeza, profanada en la Revolución francesa, de Enrique IV de Francia y III de Navarra, el primer rey de la Casa de Borbón, según publica esta semana el British Medical Journal (BMJ).
El grupo dirigido por Philippe Charlier, médico forense y osteoarqueólogo, analizó la reliquia embalsamada, que a lo largo de los años pasó por varias colecciones privadas y que ahora, tras confirmarse su identidad, volverá a ser enterrada en la basílica real de Saint-Denis, en París.
Los científicos detallan en su artículo que la cabeza, que se encontró en casa de un jubilado en 2008, estaba muy bien preservada y presentaba dos rasgos conocidos del monarca, una lesión marrón con forma de seta de 11 milímetros sobre el orificio nasal derecho y un agujero en el lóbulo de la oreja derecha donde en su momento hubo un pendiente, lo que coincide con retratos del rey.
Los expertos constataron una calvicie incipiente, los restos de cabellos blancos y pelirrojos en la cabeza y la barba, unos dientes en muy mal estado e indicios de una lesión en el hueso superior de la mejilla izquierda, que correspondería a la cuchillada que le asestó Jean Châtel cuando intentó asesinarlo, en 1594. También se encontraron señales de cortes en las cervicales que, según los expertos, se deberían a la decapitación.
Otro elemento que confirma que la cabeza pertenece a Enrique IV son las pruebas de carbono, que la sitúan entre 1450 y 1650, lo que cubre el año de su muerte, en 1610.
Enrique IV de Francia y III de Navarra, el primer rey de la dinastía de los Borbones, es uno de los más queridos en el país galo, donde es conocido como "Enrique el bueno" o "el galante" por su supuesto éxito entre las damas.






