
La sonda Venus Express ya está en órbita
Ayer comenzó a transmitir las primeras señales, después de dejarse atraer por la gravedad del planeta
1 minuto de lectura'
DARMSTADT, Alemania (Reuters y AP).– La sonda espacial europea Venus Express comenzó ayer a orbitar el planeta “gemelo” de la Tierra para intentar explicar su misteriosa atmósfera.
Ayer, a las 5.07 de la mañana (hora argentina), la nave desapareció detrás de Venus durante unos 10 minutos, los que dejó a los controladores de vuelo de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) sin contacto alguno con sus instrumentos.
“Para nosotros es una misión fantástica. Finalmente hemos llegado a Venus –dijo Don McCoy, gerente de proyectos de la ESA–. Concretamos una segunda misión planetaria en el menor plazo posible: hemos puesto dos satélites alrededor de dos planetas [por Venus y Marte]. Es increíble lo que hemos logrado.”
La ESA utilizará siete instrumentos de la sonda para poder explicar por qué Venus tiene una atmósfera casi 90 veces más densa que la de la Tierra y envuelta en nubes de ácido sulfúrico, como también por qué un planeta similar al nuestro en tamaño, masa y composición ha evolucionado de forma tan diferente en los últimos 4600 millones de años.
Además, los datos permitirán estudiar el efecto invernadero de Venus, es decir, la forma en que el anhídrido carbónico atrapa el calor del Sol y los permanentes vientos huracanados en su atmósfera superior.
Voceros de la misión comentaron ayer que la primera imagen del polo sur de Venus sólo se podrá recibir mañana. La sonda está provista de espectrómetros para medir la temperatura y analizar la atmósfera, y una cámara especial para registrar la actividad volcánica.
Una señal esperada
La señal de la sonda Venus Express reapareció ayer con una línea verde brillante en la pantalla de control de la misión, luego de completar una maniobra de 51 minutos para activar la turbina principal.
Para ingresar en la atmósfera superior de Venus, los ingenieros del Centro Europeo de Operaciones Espaciales, en Darmstadt, frenaron la sonda, que se desplazaba a 29.000 kilómetros por hora, para que la gravedad del planeta atrajera la nave hacia la órbita. Sólo durante esta operación el motor principal consumió el 90% del combustible disponible.
Durante los 10 minutos de “ocultación”, una maniobra que le permite a la sonda pasar por detrás del planeta, la Venus Express permaneció sin contacto con la Tierra.
La nave orbitará alrededor de los polos del planeta y por encima de la capa de nubes a una distancia de entre 250 y 66.000 kilómetros de la superficie de Venus. En su trayecto, recopilará datos con instrumentos diseñados para ir más allá de las observaciones realizadas por misiones previas.
“Todas las mediciones irán a un banco de datos del Centro de Datos Científicos de la Agencia Espacial Italiana, en Frascati, que sólo dentro de un año producirán los primeros resultados”, comentó Simona Di Pippo, responsable de la Unidad de Observación del Universo de la agencia italiana.
La temperatura media de Venus es de 450°C y el planeta está cubierto con una densa capa de nubes de unos 20 kilómetros de espesor.
La Venus Express, que pesa 1,3 toneladas, despegó de un cohete Soyuz lanzado desde Baikonur, en Kazakhstán, en noviembre último.
Hasta ayer, la sonda había viajado unos 400 millones de kilómetros por el espacio, en una misión que se prevé que dure dos días venusianos, o 468 días terrestres, dado que el planeta gira mucho más lentamente que la Tierra. En la misión Venus Express participan 25 empresas de 14 países europeos. Su costo es de 220 millones de euros (265 millones de dólares).





