
La sonda Voyager 1, al borde del sistema solar
Cuenta con energía para 18 años más
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WASHINGTON (Reuters).- La sonda espacial Voyager 1, construida para durar cinco años e investigar los planetas vecinos de la Tierra, llegó a la frontera final del sistema solar y podría haber entrado ya al espacio interestelar. A 26 años de su lanzamiento, la nave sigue enviando información.
Haya escapado o no de la esfera de influencia del Sol (conocida por los astrónomos como heliosfera), la Voyager 1 ha superado todas las expectativas al alcanzar una distancia de 13.500 millones de kilómetros de la Tierra, equivalentes a 90 veces la distancia entre la Tierra y el Sol.
"Tenemos suficiente energía eléctrica, si nada se rompe en la nave, podemos continuar hasta el 2020", dijo Edward Stone, científico del proyecto Voyager en el Instituto de Tecnología de California, durante un encuentro con la prensa en las oficinas centrales de la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA) de Estados Unidos.
Stone dijo que la Voyager 1, que lleva consigo grabaciones de saludos, imágenes e información diversa de la Tierra, todavía no ha cruzado lo que llamó la "frontera final" del sistema solar y que eso podría ocurrir antes del 2020.
Sin embargo, Stamatios Krimigis del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins, dijo en el mismo encuentro con la prensa que la Voyager 1 ya lo había hecho. "Hemos descubierto que la Voyager 1 en realidad cruzó hacia el área del espacio interestelar alrededor del 1° de agosto del 2002", dijo Krimigis.
Rumbo al viento solar
En esa frontera, el flujo de partículas cargadas emitidas por el Sol (conocidas como viento solar) simplemente se detuvo, dijo Krimigis, quien agregó que la nave espacial encontró el tipo de material asociado con el espacio interestelar. Agregó que eso significaba que la Voyager 1 había navegado exitosamente sobre el llamado "choque de terminación", la zona donde termina la influencia del Sol y empieza el área entre las estrellas.
La Voyager 1 y su gemela Voyager 2 fueron construidas para explorar Júpiter y Saturno, y se esperaba que duraran cinco años después de su lanzamiento en 1977. Pero las dos siguieron viajando, explorando eventualmente todos los planetas gigantes externos del sistema solar, 48 de sus lunas y sus sistemas de anillos y campos magnéticos.
La Voyager 1 dejó atrás a los planetas en 1990, tomando una imagen hacia atrás mientras se dirigía al espacio entre las estrellas.






