
Millones de dólares en el fondo del mar
Se habrían hundido en 1694, en Gibraltar
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NUEVA YORK (The New York Times).- En 1694, cuando Inglaterra y sus aliados combatían contra el expansionismo francés por quinto año, el HMS Sussex condujo a una gran flota al mar Mediterráneo para proseguir la guerra. También tenía una misión secreta. El barco insignia, de 80 cañones y 500 hombres, parece haber transportado una pequeña fortuna para comprar la lealtad del duque de Saboya, un débil aliado.
Sin embargo, una fuerte tormenta azotó la flotilla cerca del estrecho de Gibraltar y hundió al Sussex. Todos los hombres, excepto dos, murieron. El tesoro -aparentemente monedas de oro y plata que hoy podrían tener un valor de cuatro mil millones de dólares- nunca se recuperó.
Descubrimiento récord
Ahora, tres siglos más tarde, un equipo de empresarios y arqueólogos que trabajan con el gobierno británico afirma haber descubierto el Sussex en las profundidades del Mediterráneo. A casi un kilómetro de la superficie, un robot ha examinado un montículo de cañones, anclas y masas de artefactos solidificadas, y su brazo mecánico ha comenzado a levantar algunos hacia la superficie.
La identificación del asombroso descubrimiento no es definitiva, pero la evidencia circunstancial es sólida. Cuando se le preguntó acerca del naufragio, el Ministerio de Defensa británico dijo en un comunicado que los artefactos recuperados "nos conducen a creer que provienen de un navío soberano británico, muy probablemente el HMS Sussex".
El descubrimiento submarino podría convertirse en uno de los más importantes de la historia. El Sussex podría brindar el tesoro hundido más rico de los tiempos modernos e iluminar un capítulo perdido de la historia del mundo.
La falta del pago del Sussex, afirman los historiadores, parece haber enviado al duque de Saboya hacia el campo francés, alterando el resultado de la guerra tanto como un renglón de la historia europea y americana. "Estamos resucitando la historia -afirmó Greg Stemm, director de operaciones de Odyssey Marine Exploration Inc., compañía que lidera el proyecto."
A pesar de que los buzos se han sumergido más hondo para recuperar artefactos perdidos, kilómetros en el caso del Titanic, esas exploraciones eran relativamente fáciles comparadas con la dificultad de arrancar material e información histórica de un montón de objetos en descomposición de los restos de un barco. A casi un kilómetro de profundidad, la excavación sería la más profunda de los anales de la arqueología.
Sociedad para la corona
"No debemos perder este conocimiento", dijo Anna Marguerite McCann, una arqueóloga marina del Massachusetts Institute of Technology, que ha estudiado naufragios romanos en el Mediterráneo.
Odyssey tuvo que luchar contra el desprecio de algunos arqueólogos por los cazadores de tesoros y ganarse la bendición de los gobiernos británico y español. Está trabajando con el Real Museo Naval de Portsmouth, Gran Bretaña, que asesora al Ministerio de Defensa británico. La empresa conjunta es inusual. El del Sussex es un naufragio soberano -una extensión del Estado mismo bajo la ley marina-. Pero Gran Bretaña está dejando que los exploradores privados tengan alguna responsabilidad por su descubrimiento y hagan toda la inversión.
A pesar de que no hay duda de que el barco pertenece a Gran Bretaña, la compañía ha invertido en el proyecto un esfuerzo sustancial, tiempo y dinero, y puede esperar la ganancia correspondiente.






