
Motilidad gástrica e intestinal, esos trastornos silenciados
No siempre tienen adecuado diagnóstico
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Para Victoria Gallo Llorente -Vicky, como todos la conocen-, la vida fue una aventura dulce y previsible hasta hace unos 7 años, cuando tenía 15 y comenzó a sentirse cada vez peor: abdomen hinchado y distendido, y dolores y dificultades cada vez peores para mover el vientre.
Mientras ella y su mamá, Selina Llorente, iban de consultorio en consultorio médico (visitaron a 26 especialistas antes de dar con un diagnóstico), los síntomas empeoraban y ninguna de las drogas proquinéticas (es decir, promotoras del tránsito intestinal) daba resultado.
"El colon se había convertido en un tejido complaciente -dice su mamá, de manera muy gráfica- que ya no reconocía nada que lo pusiera en movimiento. Entonces Vicky movía el vientre únicamente gracias a los enemas."
Allí llegó la primera cirugía: una colectomía total. Le quitaron todo el intestino grueso y durante un año vivió con una ostomía, una apertura creada quirúrgicamente en la pared abdominal para eliminar los desechos del organismo.
Gracias a los recursos actuales, que permiten una excelente calidad de vida a estos pacientes, Vicky no abandonó sus estudios y se recibió de bachiller.
Para entonces, al menos, su extraña enfermedad ya tenía un nombre: pseudobstrucción idiopática , afección de origen desconocido (al menos por el momento) que causa serios trastornos de motilidad (movimiento) en distintas zonas del tubo digestivo, en este caso, del colon.
Según explica el doctor Daniel D´Agostino, jefe de Gastroenterología y Trasplante Hepático del Hospital Italiano de Buenos Aires, que es el médico que diagnosticó y dirigió el tratamiento de Vicky, esta enfermedad afecta a "una persona cada 200.000 en Estados Unidos".
Actualmente, la joven estudia sociología en la UBA. Una nueva cirugía cerró su ostomía. Tiene que seguir una alimentación muy estricta. Sus grandes enemigas son las infecciones: debe defenderse de bacterias y virus, que pueden causarle diarreas y debilitarla mucho.
Claro que no lo suficiente como para quitarle las ganas de luchar por su problema de salud.
"Desde hace unos meses llevamos adelante la Fundación Argentina de Motilidad Gastrointestinal (Famgi) -explica Selina Llorente, su presidenta-. Es una institución sin fines de lucro que recibe asesoramiento científico de la International Foundation for Functional Gastrointestinal Disorders de los EE.UU. y de especialistas locales y extranjeros, encabezados por el doctor D´Agostino, que preside el Comité Científico."
Vicky, que es secretaria de Famgi, añade que el fin es difundir información sobre los trastornos de la motilidad intestinal, que alcanzan a una importante proporción de la población y no se limitan a la enfermedad que ella padece. Para difundir estas temáticas, Famgi realizará el 9 de junio, a las 12, una videoconferencia sobre los trastornos de la motilidad gastrointestinal en la sede de la Fundación Osde. Podrán participar gratuitamente todos los médicos del interior donde Osde tenga cabecera. (Informes: 011-4510-5406/5636; medfundacion@osde.com.ar; famgi@fibertel.com.ar.)
"Yo tuve mucha suerte, recibí ayuda y me sentí acompañada -dice Vicky-, pero sentir que el problema no le pasa solamente a uno es bueno. Ayuda conectarse con la gente que atraviesa una situación parecida."






