
Pionero: un láser para medir suciedad
Este invento argentino es una tecnología que no existía en ningún lugar del mundo y ya fue patentado
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La limpieza puede ser un valor agregado; por ejemplo, en procesos industriales involucrados en la fabricación de productos que compiten en el mercado global. Por eso, un equipo de físicos argentinos diseñó un instrumento capaz de detectar la más mínima traza de suciedad: el Equipo Láser para Medición de Suciedad (Elmes), desarrollado por investigadores del Laboratorio de Electrónica Cuántica (LEC) de la Facultad de Ciencias Exactas (UBA) y del Centro de Investigaciones Opticas (CIOP) del Conicet.
Este invento, pionero en el campo de la cuantificación a escala industrial de la suciedad, no tiene sucedáneos en ningún lugar del mundo.
"Elmes fue creado para la empresa Siderar, que necesitaba un método más preciso que los existentes para determinar el grado de limpieza de sus chapas al finalizar la laminación en frío -explica uno de los inventores del equipo, el doctor en física Gabriel Bilmes, del CIOP, centro dependiente de la Comisión de Investigaciones de la Provincia de Buenos Aires y del Conicet-. La información que aporta les permite, entre otras cosas, seleccionar las partidas según el nivel de calidad requerido por los clientes."
Otra ventaja de Elmes es que es capaz de medir la suciedad en la misma línea de producción, con la chapa en movimiento, agrega el doctor Bilmes. "Además, la tecnología desarrollada tiene múltiples usos y puede ser adaptada al control de calidad de diversos procesos y a cualquier tipo de materiales."
Veloz como el láser
Para cumplir con su tarea, Elmes es rápido, muy rápido. Tarda tan sólo la centésima parte de una millonésima de segundo para emitir, con un láser, pulsos de luz que, al impactar en la superficie de, por ejemplo, la chapa, produce un calentamiento localizado que evapora la película de suciedad, sin dañar la superficie de la chapa.
Este proceso, denominado ablación, produce un sonido semejante a un chasquido causado por la rápida evaporación del material, y cuya intensidad es utilizada para cuantificar la suciedad de la superficie.
"Hace más de una década que se emplean láseres de este tipo para limpiar superficies delicadas, como las de los cuadros o de dispositivos de microelectrónica -aclara otro de los inventores, el doctor Oscar Martínez, del LEC-. La originalidad de nuestro aporte ha sido utilizar la intensidad del sonido emitido para determinar el grado de suciedad, encontrar la forma de calibrar la medición y desarrollar el equipo."
Esta innovación tecnológica ha dado lugar a dos patentes: la primera, referida al método de cuantificación de la suciedad en general, y la segunda, referida a Elmes.
Del proyecto también participó el doctor en física Alberto Pignotti, del Centro de Investigación Industrial (CINI-Fudetec) de Campana, que planteó el problema siderúrgico cuatro años atrás, durante una reunión de investigadores argentinos en Física de la Luz.
Usos futuros
Actualmente, los investigadores del CIOP y del LEC trabajan en la búsqueda de nuevos usos para Elmes; algunas de las ideas al respecto son adaptarlo de tal modo que pueda determinar la composición material de un objeto o la de los depósitos que se hallan sobre su superficie.
"La mejor manera de generar fuentes de trabajo es desarrollando tecnología propia, para poder elaborar productos de calidad internacional -afirman los doctores Bilmes y Martínez-. Esto no es posible sin el apoyo del Conicet, de la Comisión de Investigaciones de la Provincia de Buenos Aires y de las universidades." Y concluyen: "La ciencia es una herramienta de crecimiento, y un país que no cuida este potencial no tiene futuro".






