
Por qué se llama “El Niño” al fenómeno climático que llega a la Argentina
Los científicos creen que este evento podría convertirse en uno de los más intensos registrados en la historia
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A finales de este año, llegará a la Argentina el fenómeno climático de El Niño, que ocurre cuando las aguas del océano Pacífico ecuatorial se calientan mucho más de lo normal y alteran el clima en todo el planeta. En 2026, los expertos anticiparon que El Niño atraviesa un proceso de fortalecimiento y se espera que alcance su pico de máxima intensidad, conocido como Super Niño.
Este escenario mantendrá la amenaza de lluvias abundantes, olas de calor y tormentas severas en el Litoral desde octubre hasta febrero del año próximo. En este contexto, las búsquedas en la web sobre este fenómeno se dispararon más del 5000%, según Google Trends. Entre las consultas más frecuentes, aparece la pregunta de porqué lleva ese nombre.

Por qué se llama El Niño
De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM), “fueron los marineros y los pescadores del Pacífico los que, al constatar que una corriente cálida provocaba una reducción de las capturas en fechas cercanas a Navidad, decidieron bautizar este fenómeno como El Niño en alusión al niño Jesús”. En contraposición, al fenómeno inverso, que ocurre con el enfriamiento de las aguas, se denominó “La Niña”.
“El Niño se produce cuando los vientos alisios del este se debilitan y por eso se entibian las aguas, en cambio, con La Niña, los vientos del este se intensifican”, explica la OMM. La transición entre estas fases opuestas suele producirse con una frecuencia de entre dos y siete años. Durante la etapa neutra del fenómeno, las temperaturas oceánicas en el Pacífico tropical se mantienen cercanas a los valores normales.

Por qué ahora se lo llama “Super Niño”
El fortalecimiento del fenómeno climático “El Niño” hacia fines de este año ha llevado a denominarlo “Súper Niño”, sin embargo, pocos especialistas acuñan este término y, en cambio, se refieren a “El Niño fuerte”. De acuerdo con el último informe de la OMM, “el evento aumentará la probabilidad de que se produzcan temperaturas superiores a lo normal en gran parte del planeta y provocará cambios sustantivos en la distribución de las precipitaciones”.
Algunos de sus principales efectos son:
- Aumento de las precipitaciones e inundaciones en algunas zonas de América del Sur, África oriental y el sur de los Estados Unidos
- Incremento de las condiciones de sequía en el este y el norte de Australia, Indonesia, el sur de África y partes del sur de Asia como consecuencia de la disminución de la actividad monzónica
- Menor actividad de huracanes en el Atlántico.

En la Argentina, se espera que haya precipitaciones por encima del promedio, con un impacto directo sobre la Cuenca del Plata y la región de Cuyo. Las represas de Itaipú y Yacyretá realizaron maniobras ante el aumento del agua que llega a sus embalses y, en Concordia, la crecida del río Uruguay obligó a evacuar familias. Por otro lado, en Mendoza, las nevadas de octubre también complicaron la circulación en la cordillera.
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